lunes, 9 de mayo de 2011
DON ZATTI
CUANDO NIÑA, MI MADRE CONSAGRO MI VIDA A LA INTERCESION DE DON ZATTI, EL ENFERMERO SANTO DE LA PATAGONIA, DON ZATTI MODELO DE VIDA, INTERCEDE POR NOSOTROS.
sábado, 7 de mayo de 2011
EL DON DE LA VIDA
El don de la Vida, es tan maravilloso, cuanto más aún cuando a cada instante nuestro Creador nos va regalando pequeños y grandes milagros, basta con el milagro de respirar cada mañana el aire fresco de esta querida patagonia.
Bendito sea Dios por todo lo bello que nos ha dado en la vida, bendito sea Dios por cada vida que viene al mundo, por cada niño formándose en el vientre materno, por cada persona que ama y se deja amar, por el misterio y milagro que somos cada uno de nosotros.
Por eso, como Madre Teresa de Calcuta animémonos a vivir de tal manera que, todo lo que hagamos nos sirva para tener un tesoro en el cielo.
Gastemos nuestro ser, gastemos nuestra vida, dándonos, sirviendo, siendo instrumentos del amor de Dios, aunque esto nos lleve a la indiferencia de muchos, a ser el hazme reír de varios, no importa gastemos nuestra vida regalándonos al servicio de nuestros hermanos y así seremos Testigos de que hemos conocido verdaderamente a Dios.
Sil.-
viernes, 6 de mayo de 2011
QUEDARME EN TI
¡OH Señor Rey de Reyes, amado de mi alma, tomame, guiame. Solo Tu tienes palabras de vida eterna . Solo tu puedes cambiar mi vida, te entrego todo a ti, te entrego mi salud, mis padres, mis estudios, las personas que amo y las que debería amar más. Toma mi Ser te pertenece. Oh Dios mio, Rey mio, mi fuerza, mi baluarte. Todo lo que soy es tuyo, te amo, tomame, guiame, fortaleceme. Tomame como arcilla en tus manos y en tus preciosas llagas escondeme. Te amo. Silvina
viernes, 29 de abril de 2011
JUAN PABLO II EN VIEDMA
Viedma: Mensaje a la Patagonia. La nueva evangelización*
*Mensaje pronunciado por el Papa Juan Pablo II en el acto celebrado cerca del aeropuerto de Viedma, el 7 de abril de 1987, en presencia de pobladores locales, de las diócesis patagónicas y de aborígenes mapuches.
Síntesis:
1. Saludo a los pastores y a los fieles de la Patagonia. El V centenario de la Evangelización de América latina es una ocasión para renovar la tarea evangelizadora en esta vasta región.
2. La evangelización de la Patagonia, gracias al impulso evangelizador de la familia salesiana.
3. La Iglesia y cada uno de sus miembros deben continuar la misión de Cristo. La Iglesia participa del amor preferencial de Cristo con los pobres.
4. Mensaje especial a los mapuches y a todos los descendientes de los antiguos habitantes de la Patagonia. Palabras para los más necesitados. Llamado a los responsables. Más insidiosa que la pobreza material es la falta de dignidad. Reconciliación fraternal de los argentinos.
5. Seguir las huellas de la primera comunidad cristiana de Jerusalén. Realizar la evangelización desde la Iglesia comunión. Dar testimonio de unidad. La parroquia como comunidad misionera.
6. Necesidad del binomio formación y espiritualidad. Perseverar en la oración.
7. Invocación final a María Auxiliadora y Bendición.
1. “El Espíritu del Señor está sobre mi porque me ha ungido. Me ha enviado para evangelizar a los pobres, para predicar a los cautivos la redención y devolver la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y promulgar un año de gracia del Señor” (Lc. 4, 18-19).
Queridísimos hermanos y hermanas:
Con estas palabras del profeta Isaías leídas en la sinagoga de Nazaret, Jesús proclama los objetivos que contiene la misión recibida del Padre. “Me ha enviado para evangelizar a los pobres” (Lc. 4,18). Estas mismas palabras quisiera que resonaran hoy también dentro de vosotros, que por el Bautismo, habéis sido hechos partícipes de la misión evangelizadora de Cristo.
Siento una gran alegría por haber podido venir hasta Viedma, centro de irradiación evangélica en la dilatada región patagónica, para manifestar el amor del Papa por todos y cada uno de vosotros. Deseo dirigir mi saludo, junto con mi fraterno afecto al pastor de esta diócesis de Vietma, y a los demás queridos hermanos en el Episcopado, que participáis en nuestro encuentro, en ellos quiero saludar también a todos los demás fieles de la Patagonia sacerdotes, religiosos y religiosas, diáconos, catequistas y laicos.
Esta visita pastoral desea llegar espiritualmente, y a través de los medios de comunicación, a todos los rionegrinos, neuquinos, chubutenses, santacruceños y fueguinos. Mi mensaje de paz y esperanza en Cristo, mi sincero afecto y mis oraciones son igualmente para todos. Me dirijo en particular al noble pueblo mapuche y a todos los antiguos habitantes de esta vasta meseta: el Papa os lleva muy dentro de su corazón.
La Iglesia se está disponiendo a celebrar el V Centenario de la Evangelización de América latina. Es, sin duda, el aniversario de un acontecimiento de gran relieve. La llegada de la fe a este continente. El Espíritu Santo nos urge a continuar la tarea evangelizadora, con nuevo ímpetu, en las condiciones del tiempo presente. Para la Iglesia entera en América latina se abre una nueva etapa en la obra de evangelización. Por esto, como Pastor de la Iglesia universal, exhorto hoy a todos los miembros de la Iglesia que está en el sur de la Argentina a que, bajo la guía de sus pastores, asuman con responsabilidad su parte en esta gran misión: lograr que en todos los hijos e hijas de esta tierra brille la luz de Cristo, cada vez con mayor intensidad.
El Espíritu estará sobre cada uno y hará posible esta gran obra, para la cual contáis con la ayuda maternal de María Auxiliadora. Patrona de la Patagonia.
Reconocimiento a los salesianos
2. Vosotros, amadísimos hermanos, sois los continuadores de una magnífica tradición evangelizadora y misionera, que desde hace poco más de un siglo, se ha ido desarrollando admirablemente en estas tierras, gracias al constante celo apostólico de los salesianos, unido al de las hijas de María Auxiliadora. La implantación de la Iglesia en la Patagonia está ligada a la actividad incansable y a la abnegación de aquellos misioneros hombres y mujeres, que dejaron su patria para venir a predicar el Evangelio y dar vida a numerosas obras de educación, de asistencia social, de promoción humana y cristiana. Entre ellos, no puedo menos que recordar a monseñor Juan Cagliero, primer vicario apostólico de la Patagonia septentrional, y a monseñor José Fagnano, primer prefecto apostólico de la Patagonia meridional, la Tierra del Fuego y las Islas Malvinas. Doy gracias al Señor, con mucha emoción por la entrega y dedicación de aquellos hombres y mujeres, que fueron los colaboradores de Dios en hacer realidad la visión profética de san Juan Bosco: la evangelización de la Patagonia.
Viedma fue uno de los centros desde donde se impulsó aquella primera acción misionera. Desde esta misma ciudad os animo a seguir dando cumplimiento al mandato misional, propio de la Iglesia, de propagar la fe y la salvación de Cristo (Ad gentes, 5), con la mirada puesta, en primer lugar, en todos los habitantes de estas tierras, pero sin olvidar al resto de vuestros hermanos argentinos e incluso al mundo entero, tan necesitado de la Buena Nueva.
¡La Iglesia de Dios que está en la Patagonia, heredera de una tan rica tradición evangelizadora, ha de seguir siendo siempre misionera!
Cristo y los pobres
3. Queridos hermanos y hermanas: no podéis quedaros indiferentes ante la salvación de los hombres.
-Si creéis en Cristo, habréis de creer también en el programa de vida que el nos propone.
-Si amáis a Cristo, habréis de amar a los que él ama y como él los ama.
-Si estáis unidos a Cristo, os debéis sentir enviados por él y como él a anunciar el Evangelio a toda criatura.
En el Evangelio que acabamos de escuchar, hemos oído como Jesús se da a conocer como Mesías, precisamente por la evangelización de los pobres, por el anuncio redentor a los cautivos, ciegos y oprimidos, es decir, por su amor preferencial a los más necesitados. También la Iglesia, a pesar de las debilidades de los errores en que hayan podido incurrir algunos de sus hijos, ha manifestado siempre esta predicación por los pobres.
La evangelización no sería auténtica si no siguiera las huellas de Cristo, que fue enviado a evangelizar a los pobres. Debéis hacer propia la compasión de Jesús por el hombre y la mujer necesitados. El auténtico discípulo de Cristo se siente siempre solidario con el hermano que sufre, trata de aliviar sus penas –en la medida de sus posibilidades, pero con generosidad-, lucha para que sea respetada en todo instante la dignidad de la persona humana, desde el momento de la concepción hasta la muerte. No olvida nunca que la “misión evangelizadora tiene como parte indispensable la acción por la justicia y las tareas de promoción del hombre” (Discurso de Puebla, 28 de enero de 1979, III. 2).
Sin embargo, el verdadero celo evangelizador se compadece sobre todo de la situación de necesidad espiritual –a veces extrema- en la que se debaten tantos hombres y mujeres. Pensad en cuántos todavía no conocen a Cristo, o bien tienen una imagen deformada de él, o han abandonado su seguimiento, buscando el propio bienestar en los atractivos de la sociedad secularizada o a través del odioso enfrentamiento de las luchas ideológicas. Ante esa pobreza del espíritu, el cristiano no puede permanecer pasivo: ha de orar, dar testimonio de su fe en todo momento, y hablar de Cristo, su gran amor, con valentía y caridad. Y debe procurar que esos hermanos se acerquen o retornen al Señor y a su Cuerpo místico, que es la Iglesia, mediante una profunda y gozosa conversión de sus vidas, que dé sentido y valor de eternidad a todo su caminar eterno.
La primacía de esta atención a las formas espirituales de la pobreza humana, impedirá que el amor preferencial de Cristo por los pobres –del que participará la Iglesia- sea interpretado con categorías meramente socioeconómicas, y alejará todo peligro de injusta discriminación en la acción pastoral.
Pobreza y falta de dignidad
4. De modo especial deseo dirigir mi saludo en este día a los queridos hermanos y hermanas mapuches y a todos los descendientes de los primitivos habitantes de la Patagonia. Dad gracias al Señor por los valores y tradiciones de vuestra cultura, y esforzaos en promoverla al mismo tiempo que os empeñáis por avanzar en todos los aspectos de vuestra existencia.
De cara a los problemas que os aquejan, quiero haceros en nombre de la Iglesia, un firme llamado a la esperanza: nuestro Señor –que siendo rico se hizo pobre para enriquecer a los hombres- es justo en sus designios, y si es grande el sufrimiento que permite a veces, mayor aún es la ayuda que nos otorga para que las lágrimas se conviertan en gracia redentora y evangelizadora.
Mi llamado de esperanza se extiende a todos, en particular a los que son responsables de la vida económica y política, para que, con empeño y sentido de justicia aprovechéis todas las riquezas naturales de esta región y dirijáis eficazmente todas las energías al bien común de la Patagonia, de modo que se alcancen condiciones de vida cada vez más humanas, y, a pesar de los rigores de vuestro clima, se pueblen más y más estas dilatadas extensiones. A la vez, os animo a promover generosas y eficaces iniciativas de solidaridad con los más necesitados. Que nadie se sienta tranquilo mientras haya en vuestra patria un hombre, una mujer, un niño, un anciano, un enfermo, ¡un hijo de Dios!, cuya dignidad humana y cristiana no sea respetada y amada.
A todos los que padecéis necesidades –mapuches, emigrantes, y tantos otros en el campo y la ciudad- quiero manifestaros mi particular afecto y recordaros que sois vosotros mismos los primeros responsables de vuestra promoción humana. No os dejéis llevar por el desánimo y la pasividad. Trabajad con empeño y constancia por obtener las condiciones del legítimo bienestar para vosotros y vuestras familias, y por participar cada vez más en los bienes de la educación y la cultura. Pero no empleéis, para lograr esos objetivos, las armas del odio y la violencia, sino las del amor y las del trabajo solidario, que son las únicas que conducen a metas de verdadera justicia y renovación.
No olvidéis que más insidiosa que la pobreza material o las opresiones, es la falta de dignidad humana en el actuar y nadie os puede arrebatar esa dignidad! Dignidad significa magnanimidad, apertura de corazón, querer a todos sin discriminación de ningún tipo, perdonar a quienes os hayan ofendido.
Queridos argentinos, con motivo de esta visita pastoral, os pido una profunda reconciliación fraterna que hunda sus raíces en la reconciliación de cada uno con Dios, nuestro Padre, que destierre para siempre los odios y rencores en esta hermosa y hospitalaria tierra argentina, de modo que triunfe en todos los corazones la justicia y la paz de Cristo.
El testimonio de la unidad
5. Para que de veras resulte eficaz la nueva etapa de la evangelización que el Señor espera de vosotros, debéis formar verdaderas comunidades cristianas, como las de nuestros primeros hermanos en la fe (cf. Act 2, 42-47; 4, 32-36). Se conseguirá de este modo una profunda renovación de todas las comunidades parroquiales, tal como queréis poner en marcha entre vosotros. Y si en el cumplimiento de su misión están impregnadas del amor a Dios, serán verdaderamente comunidades misioneras y servidoras de los hombres.
Para continuar y crecer en el estilo de vida evangélico como los primeros cristianos, es necesario que, al igual que ellos, perseveréis en la unión entre vosotros y con vuestros pastores, en las verdades de nuestra fe meditándolas en vuestro corazón, en la vida sacramental y litúrgica.
Habéis de llevar a cabo vuestra tarea evangelizadora, sintiéndoos miembros vivos de una Iglesia que es comunión. El último Sínodo Extraordinario de los Obispos ha insistido mucho en que “la eclesiología de comunión es una idea central y fundamental en los documentos del Concilio” (Relación final, II, C, 1). Sólo desde el interior de una Iglesia-comunión se puede entender la vocación y misión del cristiano. Tratad de reproducir el magnífico testimonio de la Iglesia primitiva: “la multitud de los creyentes no tenía sino un solo corazón y una sola alma” (Act. 4, 32).
¡Cuan necesario y urgente es ofrecer al mundo de hoy el testimonio de una Iglesia-comunión, animada por el Espíritu Santo, comprometida toda ella en una nueva evangelización!
Esto supone una relación muy estrecha con los pastores, los cuales, como primeros colaboradores del Espíritu Santo, son el principio visible de la comunión eclesial; y requiere también unidad, colaboración fraterna y comunión entre los sacerdotes, religiosos y laicos, que buscan –cada uno según su propio carisma- construir el Reino de Dios.
Formación y espiritualidad
6. En este momento, en que el Espíritu Santo impulsa la corresponsabilidad y participación activa de todos los cristianos en la misión evangelizadora de la Iglesia, se percibe cada vez más la necesidad de profundizar en la formación y en la espiritualidad adecuadas a su vocación. Todo cristiano debe escuchar y meditar asiduamente la Palabra de Dios y esforzarse por descubrir la presencia del Señor en los acontecimientos diarios de su vida personal y de toda la sociedad. Hace falta una formación permanente que lleve a todos los fieles a una continua conversión, hasta reproducir en sus vidas la imagen de Dios. Toda persona tiene necesidad de una formación integral e integradora –cultural, profesional, doctrinal, espiritual y apostólica- que le disponga a vivir en una coherente unidad interior y le permita siempre dar razón de su esperanza a todo aquel que se la pida (cf. 1 Pe. 3,15).
La identidad cristiana exige el esfuerzo consiste por formarse cada vez mejor, pues la ignorancia es el peor enemigo de nuestra fe. ¿Quién podrá decir que ama de verdad a Cristo, si no pone empeño por conocerlo mejor? Amados hermanos, no abandonéis la lectura asidua de la Sagrada Escritura, profundizad constantemente en las verdades de nuestra fe, acudid con ilusión a la catequesis que, si es imprescindible para los más jóvenes, no es menos necesaria para los mayores. ¿Cómo podréis transmitir la Palabra de Dios si vosotros mismos no la conocéis de un modo profundo y vivo?
¡Formación y espiritualidad! Un binomio inseparable para quien aspire a conducir una vida cristiana verdaderamente comprometida en la edificación y en la construcción de una sociedad más justa y fraterna. Si deseáis ser fieles en vuestra vida cotidiana a las exigencias de Dios y a las expectativas de los hombres y de la historia, debéis alimentaros constantemente de la Palabra de Dios y de los Sacramentos que “la Palabra de Cristo habite en vosotros con toda su riqueza” (Col 3, 16); vivid las exigencias y la gracia sacramental de vuestro bautismo y de vuestra confirmación. Del sacramento de la reconciliación y de la eucaristía, del sacramento del matrimonio para quienes habéis sido llamados a este estado de vida que manifiesta y realiza el misterio de la alianza de Jesús con la Iglesia.
Sed hombres y mujeres de oración. Preparad en la intimidad con el Señor, el encuentro salvador con los hombres. En la oración filial, el cristiano tiene la posibilidad de entablar un diálogo con Dios Uno y Trino, que mora en el alma de quien vive en gracia (cf. Jn 14,23), para poder después anunciarlo a los hermanos, Esta es la dignidad filial de los cristianos: invocar a Dios como Padre, y dejarse guiar por el Espíritu para identificarse en plenitud con el Hijo. Por medio de la oración, buscamos, encontramos y tratamos a nuestro Dios, como a un amigo íntimo (cf. Jn 15, 15), a quien contamos nuestras penas y alegrías, nuestras debilidades y problemas, nuestros deseos de ser mejores y de ayudar a que otros también lo sean.
El Evangelio recuerda “la necesidad de orar perseverantemente y no desfallecer jamás” (Lc. 18, 1). Dedicad, por tanto, todos los días algún tiempo de vuestra jornada a conversar con Dios, como prueba sincera de que lo amáis, pues el amor siempre busca la cercanía del ser amado. Por eso, la oración debe ir antes que todo; quien no lo entienda así, quien no lo practique, no puede excusarse en la falta de tiempo: lo que le falta es amor.
7. Los Apóstoles “perseveraban unánimemente en la oración, en compañía de María, la Madre de Jesús” (Act. 1, 14).
Antes de impartiros con afecto mi Bendición Apostólica, pido a María Auxiliadora, Reina de los Apóstoles que interceda por todos vosotros a fin de que vuestro celo apostólico y misionero aumente más cada día y, con vuestro testimonio cristiano, la claridad de Dios, que resplandece en el rostro de Cristo Jesús, para todos los hombres en el Espíritu Santo. Amén.
Y ahora quiero dirigir un saludo especial a nuestros hermanos mapuches en su propia lengua: ciertamente con algunos errores, con algunas faltas de pronunciación:
Poyén pu mapúche peñi ka pu déya: marimári, pu wen! Ayüwnkéchi trkúlpanién, déuma rupái kiñe patáka tripántü, féichi ñi llegmún támrn wéche peñi, Ceferino Namúnkura.
Inchetáñi mlen fau fachántü tfáchi nütrám ayafún ñi nieál eimrn mu: “feichi Pápa, rumél mleái aimrn ñi ináu méu; Peumanén, inchiñ táiñ Wenu-Cháu, pile támrn rumél kümélkaleál, mrnél pu prñéñ.
Kumé feleáimn, pu wén!
(Estimados hermanos y hermanas; Hola amigos. Con alegría recuerdo que ya han pasado cien años del nacimiento de vuestro joven hermano Ceferino Namuncurá. Mi presencia hoy aquí quisiera que tuviera este sentido para vosotros: el Papa estará siempre a vuestro lado; ojalá nuestro Padre del cielo os conceda un permanente bienestar, en particular a vuestros niños. Felicidades amigos.)
Fuente: Juan Pablo II entre nosotros - Libro de Oro de una visita Inolvidable - Edición Extraordinaria revista Esquiú. Abril 1987 páginas 128y 130.
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*Mensaje pronunciado por el Papa Juan Pablo II en el acto celebrado cerca del aeropuerto de Viedma, el 7 de abril de 1987, en presencia de pobladores locales, de las diócesis patagónicas y de aborígenes mapuches.
Síntesis:
1. Saludo a los pastores y a los fieles de la Patagonia. El V centenario de la Evangelización de América latina es una ocasión para renovar la tarea evangelizadora en esta vasta región.
2. La evangelización de la Patagonia, gracias al impulso evangelizador de la familia salesiana.
3. La Iglesia y cada uno de sus miembros deben continuar la misión de Cristo. La Iglesia participa del amor preferencial de Cristo con los pobres.
4. Mensaje especial a los mapuches y a todos los descendientes de los antiguos habitantes de la Patagonia. Palabras para los más necesitados. Llamado a los responsables. Más insidiosa que la pobreza material es la falta de dignidad. Reconciliación fraternal de los argentinos.
5. Seguir las huellas de la primera comunidad cristiana de Jerusalén. Realizar la evangelización desde la Iglesia comunión. Dar testimonio de unidad. La parroquia como comunidad misionera.
6. Necesidad del binomio formación y espiritualidad. Perseverar en la oración.
7. Invocación final a María Auxiliadora y Bendición.
1. “El Espíritu del Señor está sobre mi porque me ha ungido. Me ha enviado para evangelizar a los pobres, para predicar a los cautivos la redención y devolver la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y promulgar un año de gracia del Señor” (Lc. 4, 18-19).
Queridísimos hermanos y hermanas:
Con estas palabras del profeta Isaías leídas en la sinagoga de Nazaret, Jesús proclama los objetivos que contiene la misión recibida del Padre. “Me ha enviado para evangelizar a los pobres” (Lc. 4,18). Estas mismas palabras quisiera que resonaran hoy también dentro de vosotros, que por el Bautismo, habéis sido hechos partícipes de la misión evangelizadora de Cristo.
Siento una gran alegría por haber podido venir hasta Viedma, centro de irradiación evangélica en la dilatada región patagónica, para manifestar el amor del Papa por todos y cada uno de vosotros. Deseo dirigir mi saludo, junto con mi fraterno afecto al pastor de esta diócesis de Vietma, y a los demás queridos hermanos en el Episcopado, que participáis en nuestro encuentro, en ellos quiero saludar también a todos los demás fieles de la Patagonia sacerdotes, religiosos y religiosas, diáconos, catequistas y laicos.
Esta visita pastoral desea llegar espiritualmente, y a través de los medios de comunicación, a todos los rionegrinos, neuquinos, chubutenses, santacruceños y fueguinos. Mi mensaje de paz y esperanza en Cristo, mi sincero afecto y mis oraciones son igualmente para todos. Me dirijo en particular al noble pueblo mapuche y a todos los antiguos habitantes de esta vasta meseta: el Papa os lleva muy dentro de su corazón.
La Iglesia se está disponiendo a celebrar el V Centenario de la Evangelización de América latina. Es, sin duda, el aniversario de un acontecimiento de gran relieve. La llegada de la fe a este continente. El Espíritu Santo nos urge a continuar la tarea evangelizadora, con nuevo ímpetu, en las condiciones del tiempo presente. Para la Iglesia entera en América latina se abre una nueva etapa en la obra de evangelización. Por esto, como Pastor de la Iglesia universal, exhorto hoy a todos los miembros de la Iglesia que está en el sur de la Argentina a que, bajo la guía de sus pastores, asuman con responsabilidad su parte en esta gran misión: lograr que en todos los hijos e hijas de esta tierra brille la luz de Cristo, cada vez con mayor intensidad.
El Espíritu estará sobre cada uno y hará posible esta gran obra, para la cual contáis con la ayuda maternal de María Auxiliadora. Patrona de la Patagonia.
Reconocimiento a los salesianos
2. Vosotros, amadísimos hermanos, sois los continuadores de una magnífica tradición evangelizadora y misionera, que desde hace poco más de un siglo, se ha ido desarrollando admirablemente en estas tierras, gracias al constante celo apostólico de los salesianos, unido al de las hijas de María Auxiliadora. La implantación de la Iglesia en la Patagonia está ligada a la actividad incansable y a la abnegación de aquellos misioneros hombres y mujeres, que dejaron su patria para venir a predicar el Evangelio y dar vida a numerosas obras de educación, de asistencia social, de promoción humana y cristiana. Entre ellos, no puedo menos que recordar a monseñor Juan Cagliero, primer vicario apostólico de la Patagonia septentrional, y a monseñor José Fagnano, primer prefecto apostólico de la Patagonia meridional, la Tierra del Fuego y las Islas Malvinas. Doy gracias al Señor, con mucha emoción por la entrega y dedicación de aquellos hombres y mujeres, que fueron los colaboradores de Dios en hacer realidad la visión profética de san Juan Bosco: la evangelización de la Patagonia.
Viedma fue uno de los centros desde donde se impulsó aquella primera acción misionera. Desde esta misma ciudad os animo a seguir dando cumplimiento al mandato misional, propio de la Iglesia, de propagar la fe y la salvación de Cristo (Ad gentes, 5), con la mirada puesta, en primer lugar, en todos los habitantes de estas tierras, pero sin olvidar al resto de vuestros hermanos argentinos e incluso al mundo entero, tan necesitado de la Buena Nueva.
¡La Iglesia de Dios que está en la Patagonia, heredera de una tan rica tradición evangelizadora, ha de seguir siendo siempre misionera!
Cristo y los pobres
3. Queridos hermanos y hermanas: no podéis quedaros indiferentes ante la salvación de los hombres.
-Si creéis en Cristo, habréis de creer también en el programa de vida que el nos propone.
-Si amáis a Cristo, habréis de amar a los que él ama y como él los ama.
-Si estáis unidos a Cristo, os debéis sentir enviados por él y como él a anunciar el Evangelio a toda criatura.
En el Evangelio que acabamos de escuchar, hemos oído como Jesús se da a conocer como Mesías, precisamente por la evangelización de los pobres, por el anuncio redentor a los cautivos, ciegos y oprimidos, es decir, por su amor preferencial a los más necesitados. También la Iglesia, a pesar de las debilidades de los errores en que hayan podido incurrir algunos de sus hijos, ha manifestado siempre esta predicación por los pobres.
La evangelización no sería auténtica si no siguiera las huellas de Cristo, que fue enviado a evangelizar a los pobres. Debéis hacer propia la compasión de Jesús por el hombre y la mujer necesitados. El auténtico discípulo de Cristo se siente siempre solidario con el hermano que sufre, trata de aliviar sus penas –en la medida de sus posibilidades, pero con generosidad-, lucha para que sea respetada en todo instante la dignidad de la persona humana, desde el momento de la concepción hasta la muerte. No olvida nunca que la “misión evangelizadora tiene como parte indispensable la acción por la justicia y las tareas de promoción del hombre” (Discurso de Puebla, 28 de enero de 1979, III. 2).
Sin embargo, el verdadero celo evangelizador se compadece sobre todo de la situación de necesidad espiritual –a veces extrema- en la que se debaten tantos hombres y mujeres. Pensad en cuántos todavía no conocen a Cristo, o bien tienen una imagen deformada de él, o han abandonado su seguimiento, buscando el propio bienestar en los atractivos de la sociedad secularizada o a través del odioso enfrentamiento de las luchas ideológicas. Ante esa pobreza del espíritu, el cristiano no puede permanecer pasivo: ha de orar, dar testimonio de su fe en todo momento, y hablar de Cristo, su gran amor, con valentía y caridad. Y debe procurar que esos hermanos se acerquen o retornen al Señor y a su Cuerpo místico, que es la Iglesia, mediante una profunda y gozosa conversión de sus vidas, que dé sentido y valor de eternidad a todo su caminar eterno.
La primacía de esta atención a las formas espirituales de la pobreza humana, impedirá que el amor preferencial de Cristo por los pobres –del que participará la Iglesia- sea interpretado con categorías meramente socioeconómicas, y alejará todo peligro de injusta discriminación en la acción pastoral.
Pobreza y falta de dignidad
4. De modo especial deseo dirigir mi saludo en este día a los queridos hermanos y hermanas mapuches y a todos los descendientes de los primitivos habitantes de la Patagonia. Dad gracias al Señor por los valores y tradiciones de vuestra cultura, y esforzaos en promoverla al mismo tiempo que os empeñáis por avanzar en todos los aspectos de vuestra existencia.
De cara a los problemas que os aquejan, quiero haceros en nombre de la Iglesia, un firme llamado a la esperanza: nuestro Señor –que siendo rico se hizo pobre para enriquecer a los hombres- es justo en sus designios, y si es grande el sufrimiento que permite a veces, mayor aún es la ayuda que nos otorga para que las lágrimas se conviertan en gracia redentora y evangelizadora.
Mi llamado de esperanza se extiende a todos, en particular a los que son responsables de la vida económica y política, para que, con empeño y sentido de justicia aprovechéis todas las riquezas naturales de esta región y dirijáis eficazmente todas las energías al bien común de la Patagonia, de modo que se alcancen condiciones de vida cada vez más humanas, y, a pesar de los rigores de vuestro clima, se pueblen más y más estas dilatadas extensiones. A la vez, os animo a promover generosas y eficaces iniciativas de solidaridad con los más necesitados. Que nadie se sienta tranquilo mientras haya en vuestra patria un hombre, una mujer, un niño, un anciano, un enfermo, ¡un hijo de Dios!, cuya dignidad humana y cristiana no sea respetada y amada.
A todos los que padecéis necesidades –mapuches, emigrantes, y tantos otros en el campo y la ciudad- quiero manifestaros mi particular afecto y recordaros que sois vosotros mismos los primeros responsables de vuestra promoción humana. No os dejéis llevar por el desánimo y la pasividad. Trabajad con empeño y constancia por obtener las condiciones del legítimo bienestar para vosotros y vuestras familias, y por participar cada vez más en los bienes de la educación y la cultura. Pero no empleéis, para lograr esos objetivos, las armas del odio y la violencia, sino las del amor y las del trabajo solidario, que son las únicas que conducen a metas de verdadera justicia y renovación.
No olvidéis que más insidiosa que la pobreza material o las opresiones, es la falta de dignidad humana en el actuar y nadie os puede arrebatar esa dignidad! Dignidad significa magnanimidad, apertura de corazón, querer a todos sin discriminación de ningún tipo, perdonar a quienes os hayan ofendido.
Queridos argentinos, con motivo de esta visita pastoral, os pido una profunda reconciliación fraterna que hunda sus raíces en la reconciliación de cada uno con Dios, nuestro Padre, que destierre para siempre los odios y rencores en esta hermosa y hospitalaria tierra argentina, de modo que triunfe en todos los corazones la justicia y la paz de Cristo.
El testimonio de la unidad
5. Para que de veras resulte eficaz la nueva etapa de la evangelización que el Señor espera de vosotros, debéis formar verdaderas comunidades cristianas, como las de nuestros primeros hermanos en la fe (cf. Act 2, 42-47; 4, 32-36). Se conseguirá de este modo una profunda renovación de todas las comunidades parroquiales, tal como queréis poner en marcha entre vosotros. Y si en el cumplimiento de su misión están impregnadas del amor a Dios, serán verdaderamente comunidades misioneras y servidoras de los hombres.
Para continuar y crecer en el estilo de vida evangélico como los primeros cristianos, es necesario que, al igual que ellos, perseveréis en la unión entre vosotros y con vuestros pastores, en las verdades de nuestra fe meditándolas en vuestro corazón, en la vida sacramental y litúrgica.
Habéis de llevar a cabo vuestra tarea evangelizadora, sintiéndoos miembros vivos de una Iglesia que es comunión. El último Sínodo Extraordinario de los Obispos ha insistido mucho en que “la eclesiología de comunión es una idea central y fundamental en los documentos del Concilio” (Relación final, II, C, 1). Sólo desde el interior de una Iglesia-comunión se puede entender la vocación y misión del cristiano. Tratad de reproducir el magnífico testimonio de la Iglesia primitiva: “la multitud de los creyentes no tenía sino un solo corazón y una sola alma” (Act. 4, 32).
¡Cuan necesario y urgente es ofrecer al mundo de hoy el testimonio de una Iglesia-comunión, animada por el Espíritu Santo, comprometida toda ella en una nueva evangelización!
Esto supone una relación muy estrecha con los pastores, los cuales, como primeros colaboradores del Espíritu Santo, son el principio visible de la comunión eclesial; y requiere también unidad, colaboración fraterna y comunión entre los sacerdotes, religiosos y laicos, que buscan –cada uno según su propio carisma- construir el Reino de Dios.
Formación y espiritualidad
6. En este momento, en que el Espíritu Santo impulsa la corresponsabilidad y participación activa de todos los cristianos en la misión evangelizadora de la Iglesia, se percibe cada vez más la necesidad de profundizar en la formación y en la espiritualidad adecuadas a su vocación. Todo cristiano debe escuchar y meditar asiduamente la Palabra de Dios y esforzarse por descubrir la presencia del Señor en los acontecimientos diarios de su vida personal y de toda la sociedad. Hace falta una formación permanente que lleve a todos los fieles a una continua conversión, hasta reproducir en sus vidas la imagen de Dios. Toda persona tiene necesidad de una formación integral e integradora –cultural, profesional, doctrinal, espiritual y apostólica- que le disponga a vivir en una coherente unidad interior y le permita siempre dar razón de su esperanza a todo aquel que se la pida (cf. 1 Pe. 3,15).
La identidad cristiana exige el esfuerzo consiste por formarse cada vez mejor, pues la ignorancia es el peor enemigo de nuestra fe. ¿Quién podrá decir que ama de verdad a Cristo, si no pone empeño por conocerlo mejor? Amados hermanos, no abandonéis la lectura asidua de la Sagrada Escritura, profundizad constantemente en las verdades de nuestra fe, acudid con ilusión a la catequesis que, si es imprescindible para los más jóvenes, no es menos necesaria para los mayores. ¿Cómo podréis transmitir la Palabra de Dios si vosotros mismos no la conocéis de un modo profundo y vivo?
¡Formación y espiritualidad! Un binomio inseparable para quien aspire a conducir una vida cristiana verdaderamente comprometida en la edificación y en la construcción de una sociedad más justa y fraterna. Si deseáis ser fieles en vuestra vida cotidiana a las exigencias de Dios y a las expectativas de los hombres y de la historia, debéis alimentaros constantemente de la Palabra de Dios y de los Sacramentos que “la Palabra de Cristo habite en vosotros con toda su riqueza” (Col 3, 16); vivid las exigencias y la gracia sacramental de vuestro bautismo y de vuestra confirmación. Del sacramento de la reconciliación y de la eucaristía, del sacramento del matrimonio para quienes habéis sido llamados a este estado de vida que manifiesta y realiza el misterio de la alianza de Jesús con la Iglesia.
Sed hombres y mujeres de oración. Preparad en la intimidad con el Señor, el encuentro salvador con los hombres. En la oración filial, el cristiano tiene la posibilidad de entablar un diálogo con Dios Uno y Trino, que mora en el alma de quien vive en gracia (cf. Jn 14,23), para poder después anunciarlo a los hermanos, Esta es la dignidad filial de los cristianos: invocar a Dios como Padre, y dejarse guiar por el Espíritu para identificarse en plenitud con el Hijo. Por medio de la oración, buscamos, encontramos y tratamos a nuestro Dios, como a un amigo íntimo (cf. Jn 15, 15), a quien contamos nuestras penas y alegrías, nuestras debilidades y problemas, nuestros deseos de ser mejores y de ayudar a que otros también lo sean.
El Evangelio recuerda “la necesidad de orar perseverantemente y no desfallecer jamás” (Lc. 18, 1). Dedicad, por tanto, todos los días algún tiempo de vuestra jornada a conversar con Dios, como prueba sincera de que lo amáis, pues el amor siempre busca la cercanía del ser amado. Por eso, la oración debe ir antes que todo; quien no lo entienda así, quien no lo practique, no puede excusarse en la falta de tiempo: lo que le falta es amor.
7. Los Apóstoles “perseveraban unánimemente en la oración, en compañía de María, la Madre de Jesús” (Act. 1, 14).
Antes de impartiros con afecto mi Bendición Apostólica, pido a María Auxiliadora, Reina de los Apóstoles que interceda por todos vosotros a fin de que vuestro celo apostólico y misionero aumente más cada día y, con vuestro testimonio cristiano, la claridad de Dios, que resplandece en el rostro de Cristo Jesús, para todos los hombres en el Espíritu Santo. Amén.
Y ahora quiero dirigir un saludo especial a nuestros hermanos mapuches en su propia lengua: ciertamente con algunos errores, con algunas faltas de pronunciación:
Poyén pu mapúche peñi ka pu déya: marimári, pu wen! Ayüwnkéchi trkúlpanién, déuma rupái kiñe patáka tripántü, féichi ñi llegmún támrn wéche peñi, Ceferino Namúnkura.
Inchetáñi mlen fau fachántü tfáchi nütrám ayafún ñi nieál eimrn mu: “feichi Pápa, rumél mleái aimrn ñi ináu méu; Peumanén, inchiñ táiñ Wenu-Cháu, pile támrn rumél kümélkaleál, mrnél pu prñéñ.
Kumé feleáimn, pu wén!
(Estimados hermanos y hermanas; Hola amigos. Con alegría recuerdo que ya han pasado cien años del nacimiento de vuestro joven hermano Ceferino Namuncurá. Mi presencia hoy aquí quisiera que tuviera este sentido para vosotros: el Papa estará siempre a vuestro lado; ojalá nuestro Padre del cielo os conceda un permanente bienestar, en particular a vuestros niños. Felicidades amigos.)
Fuente: Juan Pablo II entre nosotros - Libro de Oro de una visita Inolvidable - Edición Extraordinaria revista Esquiú. Abril 1987 páginas 128y 130.
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JUAN PABLO II Y LA ESPERANZA
Cristo resucitó en un determinado momento de la historia, pero aún espera
resucitar en la historia de innumerables hombres, en la historia de los
individuos y en la de los pueblos. Esta es una resurrección que supone la
cooperación del hombre, de todos los hombres. Pero es una resurrección en la
cual se manifiesta siempre una oleada de esa vida que surgió del sepulcro una
mañana de Pascua hace ya tantos siglos.
Dondequiera que un corazón, superando el egoísmo, la violencia y el odio, se
inclina con un gesto de amor hacia el necesitado, allí Cristo resucita
hoy de nuevo.
Dondequiera que en empeño operante por la justicia emerja una verdadera
voluntad de paz, allí retrocede la muerte y se consolida la vida de Cristo.
Dondequiera que muera quien ha vivido creyendo, amando y sufriendo, allí la
resurrección de Cristo celebra su victoria definitiva.
La última palabra de Dios sobre las vicisitudes humanas no es la muerte, sino
la vida; no es la desesperación, sino la esperanza.
Juan Pablo II
resucitar en la historia de innumerables hombres, en la historia de los
individuos y en la de los pueblos. Esta es una resurrección que supone la
cooperación del hombre, de todos los hombres. Pero es una resurrección en la
cual se manifiesta siempre una oleada de esa vida que surgió del sepulcro una
mañana de Pascua hace ya tantos siglos.
Dondequiera que un corazón, superando el egoísmo, la violencia y el odio, se
inclina con un gesto de amor hacia el necesitado, allí Cristo resucita
hoy de nuevo.
Dondequiera que en empeño operante por la justicia emerja una verdadera
voluntad de paz, allí retrocede la muerte y se consolida la vida de Cristo.
Dondequiera que muera quien ha vivido creyendo, amando y sufriendo, allí la
resurrección de Cristo celebra su victoria definitiva.
La última palabra de Dios sobre las vicisitudes humanas no es la muerte, sino
la vida; no es la desesperación, sino la esperanza.
Juan Pablo II
jueves, 28 de abril de 2011
martes, 19 de abril de 2011
CAMINO NEOCATECUMENAL PASCUA 2009 PREGON PASCUAL
PARA QUE VAYAMOS PREPARANDO EL CORAZÓN, SABIENDO QUE LA MUERTE NO TIENE LA ÚLTIMA PALABRA.
viernes, 8 de abril de 2011
jueves, 3 de marzo de 2011
BAUTI UN GRAN LUCHADOR

HOY HACE UN AÑO, QUE EL SEÑOR DECIDIO LLEVARSE EN SUS BRAZOS, A UN NIÑO QUE DESDE SU NACIMIENTO FUE FUERTE, FUERTE PARA SOPORTAR TODO, FUERTE PARA SER CAPAZ DE SONREIR DE DAR VIDA, NO SOLO A SUS PADRES SINO A TODOS AQUELLOS QUE LO CONOCIMOS. UN NIÑO QUE DESDE EL VIENTRE MATERNO DIOS LO ELIGIO PARA DEJAR HUELLA, HUELLA DE AMOR. BAUTI HASTA PRONTITO. EL AMOR PERMANECE ETERNAMENTE. SILVI
LES COMPARTO LA CARTA DE MARINA SU MAMA
A pesar del dolor...GRACIASde Marina Fernandez, el jueves, 03 de marzo de 2011 a las 11:53
Indudablemente el 2010 fue el año mas duro de mi vida. Hace un año, 10:10 de la mañana del miércoles 3 de marzo de 2010 Bautista se moría en una cama de Fleni, en las manos de los mejores médicos pero lejos de las mías. El dolor de no haber podido sostener su mano hasta el final, el dolor de perderlo para siempre, de tener q despedir su cuerpito para no poder abrazarlo nunca… nunca mas es inimaginable para el que no lo pasó. A pesar de este inmenso dolor, y de otros que le siguieron a éste, quiero dar gracias:
Primero y principal a Dios:
Por haberme elegido madre de Bautista, porque me regaló este hijo lleno de luz, de alegría, de fortaleza…luchador, amante de la vida. Este hijo que me hizo feliz.
Porque me invitó a seguirlo y formó en mí una fe sólida que me sostuvo al pie de la cruz y q me sigue sosteniendo a diario.
Porque me demuestra que me ama y me permite disfrutar de cada día, del sol y de la lluvia, de mis actividades, de mis afectos, de mi vida…
Porque me regaló a mi familia, pilar fundamental en mi vida. Empezando por mis padres: abrazo y protección permanente; mis hermanos Facundo, Leandro y Tomás compañeros y amigos fieles pero con amor de hermanos; a las mujeres q ellos eligieron para compartir sus vidas: Julia, Vicky y Guadita…mis hermanas del alma; por mis sobrinos!!! La alegría de mi vida…no imagino que sería de mí sin todos ellos. Por mi Juana, q con sus 90 años sigue siendo ejemplo de vida y fortaleza. Mis tíos que son padres postizos y mis primos q siento como hermanos…
Por mis hermanos en la en la fe, con los que hablamos un mismo idioma, con los que puedo compartir esta experiencia de sentirme amada por Dios a pesar del dolor.
Por Nico, que me devolvió la sonrisa, las ganas de proyectar, de volver a creer en una vida feliz.
Quiero agradecer a mis amigos y compañeros con los que comparto el día a día y con los que no comparto tanto pero siento cerca, siempre cerca…
A todo mi pueblo, que me acompañó con cariño sincero y respeto en el dolor.
Quiero agradecer a todas las circunstancias y personas que hicieron que este duro año haya sido mas leve, porque me hicieron sentir querida, porque me ayudaron a disfrutar de todo lo que tengo en vez de quedarme llorando por lo que perdí.
Porque cada mañana cuando abro los ojos pienso en Bautista y lo imagino feliz y pleno…
Porque a pesar del dolor, cada mañana cuando abro los ojos y pienso en todo esto me digo: “la puta que vale la pena estar vivo!!!”.
GRACIAS A LA VIDA QUE ME HA DADO TANTO…GRACIAS!
domingo, 27 de febrero de 2011
TODO ES GRACIA
Hoy he estado meditando en la vida de SANTA TERESA DE LOS ANDES, y descubro con admiración que verdaderamente el Señor tiene predilección por las Almas, especialmente aquellas que se dejan amar por El.Su amor puede transformar nuestras vidas, y como diría un amigo mio: " DIOS PUEDE SACAR LA FLOR MAS BELLA DEL PANTANO MAS HEDIONDO" Solo su amor puede hacernos cambiar.Todo es Gracia, El y solo El puede cambiar nuestro ser.Muchas veces nos esforzamos por cambiar, y en realidad Su gracia puede hacerlo todo, solo es necesario pedirlo,desearlo y dejarse amar.
Gracias Señor por el ejemplo de tantos hermanos y hermanas que siguiendo al Amado Señor fueron y son signo visible de un DIOS VIVO. silvina
Gracias Señor por el ejemplo de tantos hermanos y hermanas que siguiendo al Amado Señor fueron y son signo visible de un DIOS VIVO. silvina
sábado, 26 de febrero de 2011
martes, 22 de febrero de 2011
EL AMOR DE DIOS POR VOS

¡ Enséñame a sentirte Padre!
Escrito por Moisés Ríos JR
martes, 13 de enero de 2004
Mt 3,15-16 este es mi hijo amado. A veces no podemos sentir el Amor de Dios en nuestras vidas. Se nos hace difícil aceptar que Dios nos ame....
Escuchamos las palabras, ¡ Dios te ama! Pero realmente no lo sentimos. ¡ Dios te ama! Pero me siento solo y triste aunque esté rodeado por muchas personas.
Cuando nos hablan de Dios nos imaginamos a una persona seria y que le gusta castigar mucho. Nos imaginamos a Dios sentado en un escritorio pensando en que castigo darnos. Muchas veces a causa de nuestros padres biológicos no imaginamos un padre que no demuestra que nos ama, un padre severo. Mas sin embargo es importante que sepamos que aunque no sintamos el amor de Dios; Él nos dice en; Is. 4,10; aunque las montañas cambien de lugar y los cerros se vengan abajo mi amor por ti ni se vendrá abajo mi alianza de paz, lo dice el Señor.
Que lindo es saber que aunque nosotros no sintamos el amor del Dios en nuestras vidas, eso no significa que Dios no nos ame como sus hijos al contrario. Dios nos ama, Dios me ama, mi hermano en Cristo Jesús ¡ Dios te ama! ¡ Sí! Así como escuchaste. ¡ Dios te ama! Dios te ama tal como eres. Gordo, flaco, alto, pequeño, rubio, colorao lindo o feo. Dios te ama no por tu apariencia, sino simplemente por que Él es amor y Él no se puede negar a si mismo. Aunque no lo sientas, aunque no lo entiendas, Dios te ama.
Ahora la pregunta sería ¿ Por qué no puedo experimentar el amor de Dios en mi vida? ¿ Por qué no lo siento? Posiblemente por que tú no quieres sentirlo, El amor de Dios es para todo el mundo y si tú le permites a Dios que el toque tu vida Él no lo va a ser, porque Él es todo un caballero. Mis hermanos yo soy testigo del amor de Dios. Yo doy fe de que sí existe un Dios bueno. Y un Padre amoroso. Quizás no experimentado el amor de Dios por una mala experiencia con tu padre biológico. Al igual que me paso a mí hubo un tiempo que por más que yo intentaba sentir el amor de Dios no podía. Se me hacía difícil. Surgieron heridas en mi de parte de mi padre que me impedían ver y experimentar el amor de Dios. ·
Quizás tu padre nunca te ha dicho que te ama pero en estos momentos Dios te dice; con amor eterno y gratuito te amado, Jr, 31,3 · Quizás tu padre te negó como hijo pero en estos momentos Dios te dice; no temas porque yo te rescatado, te he llamado por tu nombre, tú eres mío! Is. 43,1 · Quizás tu padre es una persona de un carácter fuerte y no te demuestra o te demostró cariño ni amor; pero Dios te dice en estos momentos. Cual la ternura de un padre para con sus hijos, así de tierno es Yahveh para quienes le buscan. Sal 103,13 · Quizás tu padre se olvidó de ti o de una fecha en especial pero Dios te dice, en estos momentos, yo no te olvidare, mira como te tengo grabado en la palma de mis manos, siempre te tengo presente. Is. 49, 16 Nosotros amamos porque Él nos amó primero 1Jn 4-19 Dios nos amó primero. Ustedes no me escogieron a mi sino yo los escogí a ustedes. Jn. 15-16;
Posiblemente nadie nunca te lo ha dicho.
PUES AHORA TE LO DIGO YO ¡ DIOS TE AMA! Sí Dios te ama no son puras palabras, no se trata de filosofía o teología, se trata de una realidad. No tienes que ir a una universidad y estudiar muchos años para sentirlo. No tienes que aprenderte la Biblia desde Génesis a Apocalipsis ( no vendría nada mal) No tienes que saber oraciones extraordinarias, lo único que tienes que hacer es abrirle las puertas de tu corazón y invítalo a pasar. Ap. 3, 20; 20 Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo. Tienes que abrirle la puerta. Él no se va a forzar en tu vida. Él es todo un caballero. ¿ Todavía no sientes el amor de Dios en tu vida?
Pudiera ser que tu papá fue un buen padre pero lamentablemente el Señor se lo llevó y eso tu no se lo has perdonado a Dios y por eso tu no has podido experimentar el amor de Dios. Por que sientes que Dios te falló. Ese sentimiento no te deja experimentar el amor más maravilloso del mundo. El amor del Padre por excelencia. El amor de Dios. Te invito a que le des una oportunidad a Dios en tu vida. Permítele la entrada a tu corazón. Invítalo a pasar. Hermano mío, yo te quiero invitar a hacer una oración conmigo. En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo amén Padre, he escuchado mucho sobre ti. Me han hablado maravillas sobre ti. Que eres bueno, amoroso, misericordioso y que me amas tal y como yo soy. Nunca te he sentido en mi vida y en estos momentos lo que más deseo en mi vida es, poder experimentar tu amor, ese amor del que tanto me hablan, del que tanto he escuchado pero que nunca lo he experimentado. Padre celestial en el nombre, poderoso, de tu hijo amado Jesús, te pido que brote de tu corazón amantísimo, el Espíritu Santo. Y que en estos momentos yo pueda experimentar tu amor en mi vida. Ya no quiero escuchar más que Tú me amas, no quiero leer más de que Dios es amor, ¡YO QUIERO EXPERIMENTARLO EN MI VIDA AHORA! Espíritu Santo entra en mi corazón y a través del amor del Padre sana mis heridas. Sí, mis heridas de rechazo y falta de amor. Mis heridas de soledad. Sáname a través de tu amor. Señor quiero sentirte cerca de mí. Yo no me quiero sentir solo y abandonado. Señor ya no quiero andar de espaldas a ti. Señor lo intentado todo y todavía me siento vacío. Solo Tú puedes llenar ese vacío, solo Tú Señor. Gracias Señor por que yo sé que Tú siempre me escuchas y me respondes, pues sé, que tu amor es infinito. Que aun yo siendo infiel contigo, tu fidelidad, siempre es en mi vida. Gracias Señor por tu amor, amén.
¡ Hermano Dios te ama que no se te olvide NUNCA!
Dios te bendiga.
jueves, 17 de febrero de 2011
DEJARSE AMAR POR CRISTO
Dejarse amar por Cristo permite soportar peso de la vida cotidiana, dice el Papa
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VATICANO, 16 Feb. 11 / 11:04 am (ACI/EWTN Noticias)
En la Audiencia General de hoy, el Papa Benedicto XVI habló sobre el gran místico del siglo XVI San Juan de la Cruz, quien muestra con su ejemplo que la purificación del alma es un trabajo de Dios y que si uno se deja amar por Cristo puede soportar con alegría el peso de la vida cotidiana.
En el Aula Pablo VI el Papa recordó que San Juan fue "amigo espiritual de Santa Teresa de Jesús, reformador, junto con ella, de la familia religiosa Carmelita, proclamado Doctor de la Iglesia por el Papa Pío XI en 1926 y apodado en la tradición Doctor mysticus, 'Doctor místico'".
Nacido en Fontiveros, cerca de Ávila, en 1542, de una familia pobre, ingresó como carmelita en Medina del Campo. En 1567 fue ordenado sacerdote. Con motivo de la celebración de su primera misa se encontró por primera vez con Teresa, que "le expuso su plan de reforma del Carmelo".
Al renovar su profesión religiosa adoptó el nombre "de la Cruz". San Juan colaboró estrechamente con ella en la reforma, "lo que le supuso graves sufrimientos", llegando incluso a ser encarcelado por una acusación injusta.
Mientras se preparaba para viajar a México, enfermó gravemente y murió en diciembre de 1591. Fue beatificado por Clemente X en 1675 y canonizado por Benedicto XIII en 1726.
El Papa Benedicto XVI explicó que San Juan de la Cruz "es considerado uno de los poetas líricos más importantes de la literatura española. Sus obras más conocidas son cuatro: 'Subida al Monte Carmelo', 'Noche oscura', 'Cántico espiritual' y 'Llama de amor viva'".
"En el 'Cántico espiritual', San Juan presenta el camino de purificación del alma. En 'Llama de amor' describe con detalle el estado de la unión transformadora con Dios. La 'Subida al Monte Carmelo' presenta el itinerario espiritual desde el punto de vista de la purificación progresiva del alma, necesaria para escalar la cumbre de la perfección cristiana, simbolizada por la cima del Monte Carmelo".
El Papa señaló que "la 'Noche oscura' describe el aspecto 'pasivo', es decir, la intervención de Dios en el proceso de 'purificación' del alma. El esfuerzo humano, de hecho, es incapaz por sí mismo de llegar a las raíces profundas de las inclinaciones y de los hábitos malos de la persona: sólo las puede frenar, pero no desarraigarlas por completo. Para ello, necesita la acción especial de Dios, que purifica radicalmente el espíritu y lo dispone a la unión de amor con Él".
"El ritmo de crecimiento de la fe, la esperanza y la caridad va en paralelo con la obra de purificación y con la unión progresiva con Dios, hasta transformarse en Él. Cuando se llega a esta meta, el alma se sumerge en la misma vida trinitaria. Por eso, el Doctor místico sostiene que no existe una verdadera unión de amor con Dios si no culmina en la unión con la Trinidad".
El Papa cuestionó luego si la vida de San Juan de la Cruz tiene algo que decir al cristiano normal en su vida cotidiana o si es un ejemplo para pocas almas selectas que pueden seguir este camino de purificación, de ascesis mística.
"El camino con Cristo, el ir con Cristo, 'la Vía', no es un peso añadido al ya suficientemente duro peso de nuestra vida; es algo totalmente diverso; es una luz, una fuerza que nos ayuda a llevar este peso".
"El dejarse amar por Cristo es la luz que nos ayuda a llevar el peso cotidiano. Y la santidad no es una obra nuestra, muy difícil, sino que es esta 'apertura': abrir las ventanas de nuestra alma para que la luz de Dios pueda entrar, no olvidar a Dios porque en la apertura a su luz se encuentra fuerza, se encuentra la alegría de los redimidos".
El Papa alentó a pedir "al Señor que nos ayude a alcanzar la santidad, a dejarnos amar por Dios, que es la vocación de todos nosotros y la verdadera redención".
En su síntesis en español, el Papa dijo que San Juan de la Cruz enseña que "para llegar a la unión de amor con Dios hay que purificarse de todo afecto desordenado. Pero este proceso, aunque exige la colaboración del hombre, es obra de Dios, ya que el ser humano por sus propias fuerzas es incapaz de realizarlo. En cambio, mediante la fe, esperanza y caridad, se dispone a la acción de Dios, amándolo con el mismo amor con que Él lo ama".
"Siguiendo las enseñanzas de San Juan de la Cruz, os exhorto a que recorráis el camino hacia la santidad, a la que el Señor os ha llamado con el bautismo, abriendo vuestro corazón al amor de Dios y dejándoos transformar y purificar por su gracia. Muchas gracias", concluyó. Benedicto XVI
EL MATRIMONIO QUE ES UN EJEMPLO
Tienen 82 años de casados y se convierten en el matrimonio más largo del mundo
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NUEVO MÉXICO, 15 Feb. 11 / 03:34 pm (ACI/EWTN Noticias)
Marshall y Winnie Kuykendall residen en Nuevo México (EEUU), se casaron en 1929 y fueron los ganadores indiscutibles de un peculiar concurso organizado por la organización pro-familia Encuentro Matrimonial Mundial para premiar a las parejas con los matrimonios más largos.
La pareja ya lleva 82 años de matrimonio y recibió el reconocimiento por San Valentín, una fiesta de gran arraigo en Estados Unidos. Marshall y Winnie, de 103 y 102 años de edad, conversaron con ACI Prensa el 11 de febrero y aseguraron que "cuando nos casamos, hicimos el juramento de permanecer juntos hasta que la muerte nos separe".
Los Kuykendalls, ambos oriundos de Arizona, se casaron solo cinco meses después de conocerse, tienen una hija -casada durante 56 años- y dos nietos.
El Encuentro Matrimonial Mundial organizó una celebración en honor a los Kuykendalls en el hotel Hampton Inn de su ciudad natal, Lordsburg, realizada el 12 de febrero.
Los organizadores felicitaron a la pareja que resultó ganadora de la amplia búsqueda a nivel nacional en la que participaron unos 300 candidatos de todos los estados.
Marshall y Winnie también llegaron a la Cámara de Representantes de EEUU en Washington DC, donde recibieron regalos, un certificado y una placa de reconocimiento del "matrimonio más largo". También fueron honrados por el gobernador, los funcionarios legislativos estatales y el alcalde de Lordsburg.
"Es un verdadero honor haber compartido mi tiempo con Marshall, Winnie y su familia. Es un momento que nunca olvidaremos", dijeron los Seaborns ante el reconocimiento.
Entre los concursantes se encontraban 100 parejas con más de 70 años de casados y 155 matrimonios de entre 60 y 69 años.
Dick y Dianne Baumbach, organizadores del Encuentro Matrimonial y dirigentes del concurso, explicaron a ACI Prensa en noviembre de 2010 que el concurso busca "dar a las parejas jóvenes la esperanza de su propio matrimonio".
Encuentro Matrimonial está presente en más de 90 países, es el movimiento más grande a favor del matrimonio.
Más información http://www.wwme.org/
viernes, 11 de febrero de 2011
LA SEPTIMA MORADA
QUERIDOS AMIGOS, LES COMPARTO ESTA PELICULA LA SEPTIMA MORADA, ESPERO QUE PUEDAN SACAR DE ELLA, LOS MEJORES FRUTOS. CON TODO MI CARIÑO. SILVINA
http://www.youtube.com/view_play_list?p=9ACB67D69551E3A2
La película cuenta la historia de Edith Stein (Santa Teresa Benedicta de la Cruz) una conversa y Santa del Catolicismo, siendo una filósofa judía alemana que se convirtió al catolicismo, por sus lecturas de Santa ... Teresa de Ávila fue monja carmelita y falleció como mártir.
La Settima Stanza (La Séptima Morada) es una película italiana estrenada en 1995, dirigida por Márta Mészáros, basado en el guión de Márta Mészáros, Eva Pataki y Roberto Mazzoni. Protagonizada por Maia Morgenstern como Edith Stein. Es una co producción Italiana y Húngara.
http://www.youtube.com/view_play_list?p=9ACB67D69551E3A2
La película cuenta la historia de Edith Stein (Santa Teresa Benedicta de la Cruz) una conversa y Santa del Catolicismo, siendo una filósofa judía alemana que se convirtió al catolicismo, por sus lecturas de Santa ... Teresa de Ávila fue monja carmelita y falleció como mártir.
La Settima Stanza (La Séptima Morada) es una película italiana estrenada en 1995, dirigida por Márta Mészáros, basado en el guión de Márta Mészáros, Eva Pataki y Roberto Mazzoni. Protagonizada por Maia Morgenstern como Edith Stein. Es una co producción Italiana y Húngara.
viernes, 4 de febrero de 2011
AFERRATE

férrate
Aférrate a la fe porque es la fuente
de la creencia de que todo es posible.
Es la fibra y la fortaleza de un alma confiada.
Aférrate a la esperanza porque destierra la duda
y da lugar a actitudes positivas y alegres.
Aférrate a la confianza porque se encuentra
en el corazón de las relaciones fructíferas
que son seguras y satisfechas.
Aférrate al amor porque es el don más preciado
de la vida, porque es generoso, se preocupa
y da significado a la vida.
Aférrate a la familia y a los amigos porque son
las personas más importantes en tu vida y porque
hacen del mundo un lugar mejor. Ellos, son la vida
que ha crecido con el tiempo para alimentarte,
ayudarte a seguir tu camino y permanecer
siempre cerca de ti.
Aférrate a todo lo que eres y a todo lo que has aprendido,
porque esto es lo que te convierte en un ser singular.
No menosprecies lo que sientes y lo que crees
que es bueno e importante; tu corazón te habla
con más fuerza que tu mente.
Aférrate a tus sueños, alcánzalos de manera diligente
y honrada. No tomes nunca el camino más fácil
ni te rindas ante el engaño.
Recuerda a otros en tu camino y dedica tiempo
para atender sus necesidades. Disfruta de la belleza
que te rodea. Ten valor para ver las cosas
de manera diferente y más clara.
Haz del mundo un lugar mejor día a día
y no te olvides de las cosas importantes
que dan significado a tu vida.
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