viernes, 18 de septiembre de 2009


Daniela tiene 13 años y está en 6º grado en una escuela del norte argentino. Cuando forman en el patio de tierra colorada para izar la Bandera de la Patria, ella es la más alta. Se atrasó dos años porque ayuda en casa cuidando a sus hermanitos y a algunos hijos de los vecinos. Es una tarea que desarrolla muy bien y le gusta. De grande dice que va a ser maestra jardinera.

Una vecina le contó a su mamá de una sobrina que trabaja en Buenos Aires cuidando los hijos de una familia de plata: "A Verónica le va muy bien. Gana unos pesos y le hacen estudiar el secundario. Si sigue así, dicen que va a ir a la facultad".

La oferta era buena. A la Rusita -así le dicen a Daniela por sus cabellos rubios y ojos claros- le gustó la idea. Además, también en esos meses se habían sumado para probar suertes parecidas Maribel, Celeste y Guanda, que eran de familias conocidas de unos pueblos cercanos.

La despedida fue sencilla y sin mucha emoción. Daniela llevaba puesto un vestido rosado con puntillas blancas y los zapatos de la comunión, que le apretaban un poco, pero eran los únicos que tenía. Como estaba lloviendo mucho fue inevitable salpicarse con barro colorado. Las habían ido a buscar dos matrimonios en dos autos. Antes de partir se sacaron varias fotos con toda la familia y algún vecino.

Daniela llevaba un bolso pequeño y un osito "aviador" de peluche. Desde chiquita soñaba con poder mirar cómo serían las casas y los árboles desde el cielo.

Después de andar unas 5 horas pararon en una estación de servicio. Mientras compraban unas galletitas, sonó el celular de uno de los matrimonios. Con cara de preocupación uno de los hombres les dijo que las familias de Buenos Aires habían tenido que viajar de urgencia por unos días, y que esperarían en una casa por ahí cerca hasta que regresaran. Ya estaba entrando la noche. Hicieron dos horas más de viaje y algunas se durmieron. Llegaron a una casa rara y oscura cerca de una ruta, y allí las dejaron. Nunca más vieron a esos matrimonios.

Dos hombres y una mujer grandes llevaron a las cuatro chicas a una pieza con dos camas. Allí iban a dormir. Les dijeron que para pagar la comida de "esos días" y mandar plata a casa iban a tener que acostarse con algunos hombres y hacer lo que ellos les pidieran. Cuando Maribel dijo que no con un grito, la mujer le dio un sopapo que le hizo salir sangre de la boca, y uno de los hombres le pegó con el cinturón. Después se la llevaron, dijeron que a otra casa.

A las tres les sacaron la ropa que tenían puesta y les dieron ropa de "mujeres grandes", que ellas no conocían. Ellas sabían que dejar que los hombres les hicieran cualquier cosa estaba mal. Una vez la mamá de Guanda le contó que un vecino había violado a su sobrina y cómo le había arruinado la vida a la pobrecita. Ellas también habían escuchado que alguna compañera de la escuela o alguna vecina era sometida sexualmente por el papá o el padrastro o por alguno de los hermanos, y nadie las protegía.

Esa noche, ya muy tarde, las sacaron a patadas de la pieza y las hicieron "trabajar" por primera vez en otros sucuchos. Había mucho olor a vino, a cigarrillo, a humo. Se veía muy poco y la música estaba muy fuerte. Fue horrible.

"Sus leves huesos en cruz /meciéndose en suave luz/ el tipo que la acaricia / y ella novicia llorándose", tomado del tema Novicia, de Víctor Heredia, parece escrito para ellas.

A las dos semanas las separaron a las tres, y ya no volverían a verse. Permanecían unidas por el horror y el espanto.

Les retuvieron los documentos. Cada tanto las atormentaban mostrando la foto de la familia y amenazando con hacer mucho daño a alguno de sus seres queridos ya tan lejanos. Noche tras noche les hacían sentir la humillación.

A Daniela la llevaron a otro lugar y a los 3 meses, a otro; así, cada tanto la cambiaban. Varias cosas ella recuerda como "una vez". Y es así que "una vez" una de sus compañeras logró escaparse. A los tres días la encontraron y "la pagó cara". Le pegaron un buen rato delante de algunas, y otras cosas que la Rusita prefiere no contar. Era castigo para la fugitiva y advertencia para las otras.

En otra ocasión "una vez" escuchó en la radio una propaganda por el Día del Niño y se puso a llorar. Cada tanto le pasaba. Para el Día de la Madre, Día del Padre, Navidad... ¡Cuántos recuerdos arrancados y robados!

Como a los dos años la hicieron quedar embarazada. Así nació Lautaro. Una mujer grande se encargaba de cuidarlo mientras ella trabajaba. Si alguna vez se quejaba, ahora la amenaza era con "la luz de sus ojos".

Dos o tres veces al año caía la policía. Ella nunca supo cómo en esos lugares se enteraban antes y a las que eran más chicas las sacaban rápido en un auto que siempre estaba listo para escapar.

También la obligaron a drogarse y la hicieron adicta para tener un modo más de retenerla y obligarla a "portarse bien" con los clientes. Se acordaba de que cuando "era chica" portarse bien era otra cosa.

Una noche "falló" el aviso o no arrancó el auto, y llegó la policía.

La Rusita tenía 17 años. Algunos de los clientes se fueron. A los "dueños" del local los llevaron presos. No se sabe si por mucho tiempo.

Daniela no se acuerda en qué "casa de tolerancia" quedó su oso "aviador" de peluche. No se acordaba de sus sueños de maestra jardinera o de mirar las casas o los árboles desde el cielo. Había estado viendo la vida y los hombres desde el infierno.

La vergüenza y el miedo son sus compañeros permanentes. La primera le impide volver a casa y encontrarse con su gente. El segundo es por si la vuelven a secuestrar. Le cuesta mucho vencer la adicción. Y como una ventana hacia la esperanza, la mirada y la sonrisa de Lautaro le dan fuerza cada día.

Conoció días y días, horas y horas de pasillos y salas de espera: comisarías, hospitales, juzgados, oficinas, psicólogos, trabajadores sociales... En un par de ocasiones reconoció a dos de sus "clientes". No sabe si ellos la reconocieron.

A los 3 meses el prostíbulo volvió a abrir sus puertas con el nombre "Tus sueños hoy". Y aquí no ha pasado nada. ¿No ha pasado nada? ¿Podemos decir que aquí termina la historia de la Rusita?

Daniela, Maribel, Celeste, Guanda y cientos por año -también varones- son secuestrados con engaño o con violencia, y dedicados a la explotación sexual en las rutas o ciudades para la diversión (?) y el placer (?) de enfermos o sanos cómplices del secuestro, la tortura y la humillación de niños, niñas y adolescentes. Dinero, poder manchado con sangre que brota de los cuerpos frágiles y las ilusiones vulneradas.

De víctimas y victimarios
La trata no es "un tema". Son vidas destruidas. Derechos pisoteados.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Internacional de los Derechos del Niño, la Constitución Nacional, las constituciones provinciales y hasta los libros sagrados de las diversas religiones son tirados al retrete más lleno de excremento con cada niño o niña que es secuestrado y torturado para el comercio sexual.

Durante el año pasado, en operativos policiales fueron rescatadas de las redes dedicadas a la trata de personas 257 mujeres, de las cuales casi 80 eran adolescentes. ¿Es esto todo? ¿O será la punta del iceberg y lo más grueso aún está oculto? ¿Pensaste, lector? Yo pienso lo mismo.

Con ocasión de la reciente sanción de la ley nacional Nº 26.364 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas ha habido excelentes artículos e investigaciones periodísticas que nos acercan esta realidad que nos duele.

Vivimos en una sociedad esquizoide o farisaica. Al decir de Jesús, "filtramos el mosquito y nos tragamos el camello". ¿Cómo?: prohibimos el uso de animales en el circo para diversión de los niños, pero no se controla y condena el uso de los niños para divertir a algunos adultos; o parece aceptable si son mayores de edad. Qué loco, ¿no? Y, además, a los lugares donde tales cosas suceden se les llama "casas de tolerancia". ¿Puede creerse?

En todo esto hay una "lógica" (?) perversa, que es la de pensar -o aceptar- que la sensación de vacío y soledad o de frustración afectiva de alguno deba ser "consolada" o saciada por una mujer (joven o adulta), obligada a hacerlo por dinero o por violencia.

O que ese "hombre", que suele comer en casa o reunirse con amigos, alguna noche "necesita" que alguien (una mujer) con poca ropa le sirva una copa, y que además por lo que paga esté habilitado para acariciar o reclamar caricia genital u otro sometimiento. Y que esto sea aceptado socialmente como "normal". ¿No será tiempo de proponer y legislar para que quien esta carencia tenga se arregle en casa como pueda? Para esos "hombres" que viven en la ciudad o trabajan en la ruta y se sienten solos y necesitados de afecto, ¿no habrá que pensar en construir en cada estación de servicio de combustible un gabinete psicológico para quien esté deprimido, y una máquina que expenda bebidas y le susurre cosas chanchas al oído? ¿Parece ridículo esto? A mí también. Pero me parece más horrendo lo de ahora.

Al que le quepa el sayo, que se lo ponga. Ya vemos qué producen los cobardes y corruptos.

Y nosotros, los adultos -todos-, debemos cuidar a nuestros pequeños con montones de ternura.

Los peluches deben ser guardianes de los sueños en tiempos de blanca inocencia, pero en casa.

Por Mons. Jorge Eduardo Lozano


El autor es obispo de Gualeguaychú, provincia de Entre Rios


POR FAVOR LEANLO Y DIGAMOS BASTA DENUNCIEMOS TODO!!!!!!

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Angel de la Bicicleta - Mercedes Sosa en Baradero

Pocho un SALESIANO DE ALMA , CAPAZ DE DAR LA VIDA POR SUS CHICOS. En 1986, a los 20 años, ingresó como seminarista en el instituto salesiano "Ceferino Namuncurá" de la localidad de Funes, provincia de Santa Fe, donde se preparaba para ejercer como hermano coadjutor.

Él y sus compañeros seminaristas visitaban distintos barrios durante los fines de semana y hacían trabajos con los jóvenes y los más chicos. De esta manera, y durante cinco años, estuvo en contacto con la gente humilde, y le entusiasmaba la idea de dar mayor continuidad y profundizar esa tarea, Pocho planteaba estar más tiempo en la villa, cerca de la gente, más comprometido con el barrio. Él pensaba que la fe y la acción no debían marchar separadamente, Pocho se encontraba en la última etapa del seminario y ya había tomado los votos de castidad y pobreza, pero cuando debió tomar los votos de obediencia decidió seguir como laico y decidió instalarse directamente en una villa de Rosario ubicada en el barrio Ludueña Norte, donde continuó con sus votos de pobreza y castidad. En el barrio comenzó a trabajar en comedores populares y docencia solidaria junto con Edgardo Montaldo, un sacerdote emblemático del lugar, con más de 30 años realizando actividades junto a los vecinos. A partir de entonces Pocho abrió y coordinó talleres participativos de formación y aprendizaje, a favor de la educación popular y en contra de la exclusión social. Creó alrededor de diez grupos juveniles, a partir de los cuales abordó y difundió temáticas vinculadas al VIH, salud mental, trabajo infantil y derechos humanos. También impulsó la apertura de talleres de guitarra y organizó campamentos.
De este modo, muchos jóvenes que andaban desocupados y desorientados, alimentando el negocio de la droga y la delincuencia, se vieron contenidos en los talleres y las inquietudes de Pocho.
RECEMOS PARA QUE EL TESTIMONIO DE POCHO, NOS AYUDE A VIVIR PROFUNDAMENTE LA VIDA.

martes, 15 de septiembre de 2009


Nuestra Señora de los Dolores
La Iglesia Católica ha venerado siempre con singular cariño los siguientes siete dolores de la Virgen:

Primer Dolor: El nacimiento de Jesús en un pobre portal.

Otras mamás ven nacer a su hijo en una clínica, o en una casa, en una cama, aunque sea pobre. La Virgen tuvo que ver nacer a su hijo en un pesebre, en una canoa de echar de comer a los animales, en una cueva barrida por el viento, en el mísero portal que nuestros pecados le prepararon al Redentor. Ese fue su primer dolor, y con su pobreza aprendió a comprender a todos los que sufren por falta de lo necesario y se conmueve mucho cuando ellos le suplican su ayuda. Siempre viene corriendo en ayuda de los necesitados, porque ella supo lo que es ser pobre y faltarle a uno lo necesario.

Segundo Dolor: La presentación en el templo.

A los cuarenta días de nacido, presentaron al Niño Jesús en el Templo y el profeta Simeón lo tomó en sus manos y dijo: ""Este niño será causa de división: de salvación para unos y de perdición para otros, y por causa de él, una espada de dolor atravesará tu corazón, María"" (San Lucas 2, 34). Desde entonces supo María que Jesús sería perseguido, y que a Ella le esperaban grandes penas a causa de su hijo. Porque, como dice San Pablo ""Todo el que quiera vivir como lo manda Dios, sufrirá persecuciones"".

Tercer Dolor: La Huida a Egipto.

Cuando los magos fueron a visitar al Niño Dios a Belén, el malvado rey Herodes les dijo que volvieran a Jerusalén a contarle dónde estaba el Niño, porque él deseaba ir a adorarlo. Los magos, por orden de Dios, no volvieron a donde Herodes, y entonces éste mandó a sus soldados a que mataran todos los niños menores de dos años; un ángel anunció a José que debían huir antes de que llegaran los asesinos y así de noche, huyeron a Egipto (S. Mateo 2, 13).

El viaje a Egipto fue algo sumamente duro: son caminos peligrosos, con el miedo de ser alcanzados por la policía, con un sol de 40 grados, sin agua para tomar por el camino; ir a un pueblo de desconocidos, otro idioma, fuera de la patria, etc...

La Madre de Dios se preparaba con este espantoso sufrimiento para comprender a todos los que tienen la pena de tener que salir de su tierra querida, alejarse de sus familiares, sufrir peligros, desempleo, etc., etc. Por eso la llamamos ""Madre Dolorosísima"", porque ninguna otra mujer ha sufrido más que ella. Pero tampoco hay mujer que sepa comprender y ayudar mejor a los que sufren.

Cuarto Dolor: La Pérdida de Jesús en el templo.

José al volver de Jerusalén a Nazaret pensaba: ""Como Jesús apenas tiene 12 años, seguramente se habrá ido con el grupo de las mujeres"". Y María pensaba: ""Como Jesús ya tiene 12 años seguramente se fue con el grupo de los hombres"". Y así ninguno de los dos se extrañó de que en el primer día de camino Jesús no estuviera a su lado. Pero esa noche, al encontrarse, su primera exclamación fue: ""¿Y Jesús, no venía contigo?.

Qué noche de terrible angustia: No podían regresarse todavía porque esos caminos llenos de atracadores no se pueden recorrer de noche. Pero al día siguiente corrieron a Jerusalén. María recorre las casas de sus familiares. ¡Cuántos pensamientos habrán pasado por su mente angustiada! ¿Lo habrán secuestrado? (¡Tantos niños eran secuestrados para venderlos como esclavos luego!). ¿Le habrá sucedido una desgracia? ¿Estará Dios disgustado por esto?.

¡Y así tres largos y penosos días!

María se estaba preparando para poder compadecer a todos los que pasamos angustias, ansiedades, temores y dudas.

Quinto Dolor: Se encuentra con Jesús en la calle de la amargura.

El viernes Santo, cerca del mediodía, La Virgen está en la plaza, junto al palacio de Pilato, escuchando los resultados de aquel juicio injusto. De pronto oyó que Pilato leía la sentencia que helaba de terror la sangre de los ajusticiados: ""Irás a la cruz. Quedas condenado a muerte"".

María siente una pena inmensa. Pide a San Juan Apóstol que la conduzca hacia una de las calles por donde va a pasar el cortejo hacia el Calvario. Y allí espera a Jesús y pronto lo ve llegar. ¡Pero ya no es el imponente profeta que predicaba en las montañas! La S. Biblia dice que ""Ya no parecía un hombre. Uno retiraba la vista del horror al verlo. Tan desfigurado estaba"". (Isaías 53).

Y, cuenta la tradición que la Virgen Santísima, de la pena, se desmayó.

Por muchos siglos hubo allí una capilla llamada del ""Desmayo"", y la gente explicaba que ahí se desmayó la Virgen cuando se encontró con su hijo camino al Calvario.

Nuestra Señora: Patrona de las despedidas dolorosas: rogad por nosotros para que en las horas de tristeza y de crueles separaciones, recibamos del Señor toda la fortaleza necesaria para sufrir con valor y por Dios. Amén.

Pero María se repuso de su desmayo. Pidió a San Juan que la acompañara hasta el Calvario y allí se fue porque ella repetía como Jesús: ""Padre, si no es posible que pase este cáliz de amargura sin que yo lo beba, que no se haga lo que yo quiero, sino lo que Tú quieres. Hágase tu voluntad"" (S. Mateo 26, 42).

Sexto Dolor: Jesús muere en la cruz.

Ver morir a un hijo es terrible. Pero ver morir al más bueno y amable de todos los hijos, y de una muerte tan cruel, tan injusta, tan inhumana como la que le dieron a Jesús, es el más grande tormento que un corazón de mujer haya soportado sobre la tierra.

Séptimo Dolor: Jesús bajado de la cruz y colocado en brazos de su Santísima Madre.

.La sepultura de Jesús fue una de las más pobres que se han presenciado en la humanidad. Solamente siete personas. Tres hombres y cuatro mujeres.

La Virgen no tuvo con qué comprarle una sepultura, ni siquiera una mortaja. Tuvieron que prestarle de limosna un sepulcro, y regalarle unas sábanas para envolverlo.

Ella siempre pobre. ¡Patrona de todos los pobres!

Allí estaban representados todos los hombres: Un comerciante: José de Arimatea. Un político: Nicodemo. Un obrero campesino: San Juan Apóstol. Y además de nuestra Señora las tres Marías: María Magdalena, María Salomé y María de Cleofás. Y nadie más. Entierro de pobre. ¡Y bien pobre!

¿Quién no aprecia la bella estatua de Miguel Angel llamada La Pietá (La Piedad) donde vemos a la Sma. Virgen teniendo sobre sus rodillas el cadáver de Jesús? ¡Es impresionante!

Pero lo más impresionante debió de ser su dolor en aquella hora. ¡Mas Ella no se desespera! Ella sabe bien que la despedida con los muertos no es definitiva. Ella sabe que la resurrección llegará para todos. Y esa esperanza de resurrección suaviza la pena.

Autor:
Redacción Church Forum

viernes, 11 de septiembre de 2009

YOLANDA

POR DIOS QUE LETRA... QUE DUO LES REGALO LO QUE JORGE ROJAS Y CLAUDIA PIRAN HAN HECHO. ES UN TEMA PARA EL PROFUNDO DE NUESTROS CORAZONES.

martes, 8 de septiembre de 2009


ORACIÓN DE LA NATIVIDAD
DE NUESTRA SEÑORA

¡Que grande gozo e incomparable alegría debe tener todo el mundo el día de vuestro sagrado nacimiento, ¡oh niña benditísima! pues con la luz que vos, como alba divina, le trajisteis, se bañó de nueva claridad y comenzó a respirar! A toda la Santísima Trinidad alegrasteis con vuestro nacimiento; al Padre por haber nacido su dulce esposa, al Hijo porque habías de ser su Madre, y al Espíritu Santo porque erais su templo, y por su virtud habíais de concebir en vuestro vientre virginal al Verbo Eterno. Los santos patriarcas vieron en este día cumplidos sus deseos; los profetas acabadas aquellas sombras y figuras debajo de las cuales tantas veces os dibujaron y pintaron, los ángeles su Reina y Señora, y los hombres de honra, ornamento y gloria de todo el linaje humano; y finalmente, todos los judíos y gentiles, justos y pecadores tienen hoy causa de particular regocijo, por haber salido a luz la que había de darnos al que es luz y vida del mundo.

Vos, niña gloriosa, nacisteis hoy la más linda, la más bella y hermosa y más adornada de gracias que ninguna pura criatura. Porque así como vuestro precioso Hijo os fue muy parecido en el ser natural como hijo a su madre, así vos fuisteis muy semejante a vuestro Hijo en el ser de gracia, en la cual él era vuestro Padre; y así convino que en el alma y en el cuerpo no hubiese cosa criada que con vos se pueda comparar. Vos sois la segunda Eva y madre de los vivientes que vivirán para siempre, vos más dichosa que Sara, más prudente que Rebeca, más hermosa que Raquel, más fecunda que Lia, más excelente que María hermana de Moisés y Aaron, más sabia que Débora, más fuerte que Judíth, más graciosa que Ester, más humilde que Abigail, más casta que Susana. Porque sois aquella mujer vestida de sol y coronada de estrellas, que tiene la luna debajo de sus pies, y aquel santuario que Dios hizo para habitar en él, y aquel arca fabricada de madera de Setin, y forrada por dentro de oro purísimo, que son todas las virtudes con que Dios os adornó.

Dios os salve, María suavísima, hija sois de Eva, mas para reparar las miserias de Eva; hija sois de hombre, mas madre de Dios; virgen sois, mas no sin fruto; fecunda sois, mas sin detrimento de vuestra pureza virginal. Dios os salve, Virgen sacratísima, tálamo del Esposo celestial, templo de la sapiencia increada, sagrario del Espíritu Santo, huerto de delicias, paraíso de deleites, vena de aguas vivas, y depositaria de todas las gracias y dones de Dios, y singular entre todas las criaturas; pues no hay cosa que os iguale, y todo lo que tiene ser está sobre vos o debajo de vos, porque Dios solamente es sobre vos, y todo lo que no es Dios está debajo de vos. Desde este punto y desde esta hora en que salisteis al mundo para bien del mundo yo os reconozco y tomo por Señora mía, y os doy el parabién y vasallaje como a Reina soberana del cielo y de la tierra, y madre de mi Señor Jesucristo. Vos, Virgen purísima y niña sacratísima, tomadme por esclavo perpetuo y de vuestro Hijo benditísimo, para que yo con verdadero y santo gozo me goce hoy de vuestro glorioso nacimiento. Amén.

viernes, 4 de septiembre de 2009


ORACION PARA APRENDER A AMAR
Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida;
Cuando tenga sed, dame alguien que precise agua;
Cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor.
Cuando sufra, dame alguien que necesita consuelo;
Cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro;
Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado.
Cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos;
Cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien; Cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos.
Cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite de mi comprensión;
Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender;
Cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.

Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos;
Dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan de cada día, también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.

-Madre Teresa de Calcuta M.C.

miércoles, 2 de septiembre de 2009


Perdón no es olvidar, sino recordar con otros ojos

Entrevista al Padre Leonel Narváez Gómez, colombiano, sociólogo, misionero de la Consolata, Fundador de ES. PE. RE (Escuelas de Perdón y Reconciliación) Ha trabajado cerca de muchos líderes de grupos guerrilleros de la fuerzas armadas revolucionarias de Colombia conocidas como las FARC. Incluso colaboró en las negociaciones de paz entre el gobierno y la guerrilla, de manera que ha estado en contacto con verdaderas culturas de la guerra, de la violencia



Las técnicas de resolución de conflictos, por muy buenas que sean, no bastan si no se desarticulan, no se desarman de alguna manera las rabias, los deseos de venganza, los odios ocultos que están detrás de esos conflictos, no solo los individuales sino también los colectivos.



Después que se describe tanta negligencia, tanta irresponsabilidad, tanta falta de estima y de cariño por el ser humano, tanto desvalor, tanto poner el dinero o el poder por encima de la vida de las personas, no solo cuesta entender cómo el alma humana puede llegar a estos niveles de negligencia, sino, mucho más aún, cuesta perdonar. Uno puede quedarse lleno de resentimiento y rencor después de tantas historias como cada uno puede arrastrar por la vida como una mochila pesada.
Cuando tenemos un encuentro con alguna circunstancia, algún personaje o alguna estructura social, el encuentro con este desmanejo de cosas que llevan en juego la vida de tantas personas, el corazón se llena de bronca, de resentimiento, de rabia, a raíz de una falta de responsabilidad, de negligencia, de desprecio a la vida, que nos hacen perder a un ser querido, o queda él mismo discapacitado, o arrastrando un trauma, una carencia, un sufrimiento de por vida, o se ha quedado sin sueños, sin ilusiones, sin esperanzas
Se pagan altísimos costos en la convivencia con las personas por errores, pecados: odios, resentimientos… ¿cómo perdonar? Hablaremos de esto con el Padre Leonel Narváez Gomez

GL: Padre Leonel, bienvenido. Ud es colombiano, vive en un país donde hay demasiadas ocasiones para pedir perdón, porque la violencia se ha enseñoreado muchas veces dentro de la sociedad colombiana ¿es así?

LN: Es realidad que hemos convivido estos años con grupos de personas subversivos que creen que las armas o la venganza resuelven los problemas y los conflictos. La venganza deja un hondo vacío en las personas que la ejecutan, y más aún cuando las personas llegan a cometer asesinatos. Tomar venganza es agregar a un dolor que se tiene, otro dolor más grande.

GL: A veces no parece eso. Parece más bien que la venganza fuera como un instinto muy primario, una forma de la agresividad instintiva, y al menos la imagen que se nos transmite a través de historias, de películas, de entrevistas con personas que han llevado a cabo una venganza, es que quedan saciadas, aliviadas, porque según dicen ‘se ha hecho justicia’, ‘se ha equilibrado la balanza’. Durante muchos años, la venganza estuvo hasta institucionalizada bajo la forma de duelo. Ahora tiene más desprestigio la palabra, pero años atrás las personas sentían que al vengarse limpiaban su honor, lo recuperaban, y en muchos casos se la tomaba como un deber social: si yo había sido mancillado en mi honor, tenía la obligación, a través de la venganza, recuperar ese orden inicial que se había perdido. Es decir, veíamos como una ‘parte positiva’ en la venganza. ¿Qué piensa ud. de eso?

LN: Hay dos cosas que quisiera mencionar al respecto. 1º. La experiencia nuestra con miles y miles de victimarios, personas que han tomado venganza, miles y miles de excombatientes, es que no se sienten mejor ahora. La venganza es como tomar veneno y esperar que se muera el otro, y es uno el que se muere. 2º. Cuando nosotros tomamos venganza, en un gran porcentaje se nos viene afuera esa parte del cerebro arcaico, el animal, el reptil que llevamos dentro. Y sabemos que los seres humanos tenemos una evolución y vocaciones más altas, y es por eso que nos deja más insatisfechos todavía. Experimentamos insatisfacción por esa especie de ‘retroceso’ hacia instancias anteriores.
Y quiero decir que cuando hablamos de perdón, no negamos el ejercicio de la justicia. La justicia sigue su rumbo. Pero cuando una persona logra entrar en esa onda elevadísima del perdón, la persona saca de sí misma todo lo de dignidad que tiene por ser persona humana. Por eso a quien practica ese ejercicio de perdonar, se le agrega una autoestima, una capacidad elevada de humanidad, de espiritualidad que es muy superior a la insatisfacción que puede dejar una venganza

GL: Esto debe ser parte de un proceso, porque el reptil sigue formando parte de nuestra constitución humana y por eso es que tenemos este impulso tan fuerte hacia la venganza. Quizá muchas personas no concreten la venganza, pero se mantienen toda la vida sin terminar de matar en sí, en su propia alma, ese deseo de venganza. Fantasean, se ilusionan con la venganza, esperan que la vida tome revancha por ellos, aunque logren reprimir el impulso. Reprimen el acto, pero abrigan el sentimiento. No debe ser tan sencillo acallar ese cerebro arcaico, porque muchos en su odio pasan por alto, creen que perdonan, pero después se enferman, somatizan en su cuerpo ¿es correcto esto que digo?

LN: Es interesante todo lo que la novedad de la ciencia en cuanto a avances en conocimientos neurológicos, incluso molecular, llegan a proporcionarnos. Y eso nos permite ver que una persona que no perdona, que guarda rencor, frena el sistema inmunológico. Un científico solía decir que el perdón es un invento tan importante como el invento de los antibióticos. Hoy, estudios científicos están hablando de “la medicina del perdón”, y lo comparan a los antibióticos en su capacidad de “prevenir y curar la salud humana”

GL: En una de las oficinas centrales de la UNESCO en París, aparece una inscripción que dice “Es en el corazón de las personas donde se origina la guerra, y por lo mismo, es en el corazón de las mismas personas en donde es necesario construir la paz”. Entonces vuelvo a preguntarle : si hay una ‘estructura genética para la guerra’ (una parte primaria de nuestro cerebro que propicia la violencia y con ello también la venganza). ¿Será que hay una ‘ceguera colectiva’ que nos ha afectado a todos los seres humanos y que nos viene forzando a entrenarnos constantemente para la guerra? Y ¿hay también entonces una ‘estructura genética para la paz'? ¿Hay una estructura en nuestro cerebro donde podamos hacer pié para construir la paz, la no violencia?

LN: Todo el entramado humano es un entramado para la paz, para la armonía, para el amor. Desafortunadamente, en este proceso de evolución histórico, en el que también nosotros como tantas otras criaturas, todavía nos hace falta avanzar mucho en multiplicar ese nuevo cerebro, esa nueva capacidad a la que estamos llamados. Una capacidad que yo diría es tan igual como la de Dios. De hecho hay personas que consiguen avanzar siglos de evolución gracias a contenidos espirituales y humanos que esas personas logran, y viven en el 2009 como si estuvieran en el 4009. Es decir, hay personas que han logrado crecimientos importantes en sus vidas.
El entramado humano da para que podamos decir que los seres humanos somos seres para la paz, para el amor, para la ternura, para el afecto. Lo que pasa es que este cerebro arcaico nos pesa, y uno no hace ejercicio en esa tarea humana de crecer humanamente para la bondad, para la ternura, para la compasión.
Entonces, yo pienso que sin duda hay parte de ‘natura’, pero también hay parte de ‘esfuerzo personal’ y esa es la tarea favorita que nos corresponde a todos.

GL: Yo podría decir que la Iglesia ha sido la Institución que ha hablado siempre, la que mas ha pregonado acerca del perdón a lo largo de estos últimos 2000 años. Ignoro en oriente, pero en occidente ha sido una especie de monopolio del perdón ¿Lo ha hecho bien? ¿Lo ha hecho mal? ¿Sabe realmente del perdón? ¿Son expresiones teóricas y se desconoce el proceso? ¿O realmente es maestra en perdón y reconciliación a través de sus miembros?

LN: Jesús es el ‘inventor’ del perdón, el que lo llevó a su altura más grande, más elevada. Nos ha dicho que “hay que perdonar 70 veces 7…hay que perdonar lo imperdonable…” y no solo eso, sino también ha dicho que nos tenemos que volver víctimas, corderos que limpian los pecados de los demás. Esta es la expresión más elevada del cristianismo y del evangelio: tener que limpiar las faltas de los demás. Es lo que hace una mamá con sus hijos: es capaz de perdonarle, de limpiar las faltas de los hijos. Esa es la realidad cotidiana y afortunadamente tenemos ejemplos.
Pero una de las torpezas que tenemos en nuestra querida Iglesia, es que conocemos muy poco del perdón. Nosotros sabemos de la exigencia de Jesús, pero en estos 20 siglos de cristianismo no hemos logrado diseñar metodologías prácticas, incluso teorías que tienen una riqueza profundísima, en la filosofía, en la teología, en la psicología. Uno llega con los estudiosos a la conclusión de que si no hay perdón la persona no logra niveles de humanidad.
Entonces, mi queja respetuosa, mi lamento respetuoso, es que la Iglesia ha olvidado desarrollar en teología, en espiritualidad, uno de los fundamentos básicos del evangelio de Jesús que es el perdón. Jesús tiene dos elementos básicos de su mensaje: el cuidado y la justicia por los pobres, y el tema del perdón. Son los dos pies sobre los que caminó Jesús. Pero si miramos: el tema del cuidado y la justicia por los pobres también lo tienen todas las otras religiones. Lo que le da un “plus” al mensaje de Jesús es justamente el perdón, y llevado hasta sus máximas consecuencias.
Es un pesar que la Iglesia no haya sabido aún desarrollar más este “plus”, esta ventaja comparativa enorme que tenemos frente a otros mensajes de espiritualidad.
La literatura que hay sobre el perdón, es una literatura vista como “el perdón que yo le pido a Dios”, una relación vertical: Dios y yo. Pero no el perdón en relación horizontal con mi vecino, mi compañero de trabajo, mi esposo/a. Es allí donde nos falta desarrollar teoría y método práctico, para que el perdón sea parte de la cotidianeidad, una tarea doméstica, de todos los días. Y lo peor es que quien hoy en día perdona, va nadando contra corriente. Por todas partes –en las películas, en la música…- no encontramos más que mensajes de venganza. Hay una expresión que me gusta que dice “¡qué dulce es la venganza cuando Dios nos la concede!”

GL: Lo que ud. decía que la Iglesia ha trabajado mucho el perdón de Dios pero no el perdón entre las personas, es un mensaje ambiguo, porque es como si dijéramos que solo Dios puede perdonar. Los hombres no podemos perdonar. Al fijar el perdón como una posibilidad solo de Dios, tan ligada a lo divino…y bueno, pero yo soy humana, entonces es obvio que no puedo perdonar.

LN: Sin embargo yo diría que lo importante del mensaje de Jesús es que El hizo del perdón una exigencia humana, y de hecho: “si antes de ir al altar te acuerdas de que no has perdonado y no te has reconciliado con tu hermano…tu no debes ir al altar…” Y entonces todo lo demás queda subordinado a esto. La Eucaristía no tiene sentido para una persona que no sabe perdonar. Igual todos los otros sacramentos. Todo queda subordinado a nuestra capacidad de amar, de perdonar.

GL: Dado que ud. dirige “escuelas de perdón”, significa que el perdón es un proceso, que uno tiene que aprender, y en todo aprendizaje hay distintos grados. Me gustaría comenzar por una de las cosas más complejas, que es cuando las agresiones han provenido de nuestros seres más queridos, y por tanto han ingresado en la zona más vulnerable de nuestra alma. Y sobre todo cuando se han producido en estadios de nuestro crecimiento, de nuestra personalidad, donde nosotros éramos más vulnerables. Concretamente, me estoy refiriendo a aquellas carencias, agresiones, heridas muy profundas que se establecen durante la infancia por parte de las personas de las que más hemos esperado protección y cariño. Me parece personalmente una de las tareas más difíciles del perdón, porque las consecuencias de esas heridas a veces se miden en neurosis graves, enfermedades psicológicas serias, en discapacidades morales o espirituales o psicológicas graves también. ¿Por dónde se comienza a perdonar en estas circunstancias?

LN: Lo más difícil del perdón es administrar la memoria, tanto la memoria innata que nos viene de cuando éramos pequeños como las memorias tal vez más ingratas de cuando estamos más adultos. El problema de la memoria es que grava absolutamente todo, y nosotros, sin darnos cuenta, comenzamos a generar una serie de relatos de actitudes, a veces hasta de lenguajes corporales: cuando vemos personas con su frente ceñida, son personas que con esa expresión del rostro nos están diciendo algo: o que tienen rabia, o que están insatisfechos por dentro. O personas que se vuelven agresivas con los seres queridos, y no saben por que. Y es que posiblemente no hemos sabido administrar la memoria del pasado que nos pesa. Manejar la memoria es un ejercicio muy difícil, pero es posible. Solo que hay que entrenarse. Nuestro problema es que tenemos demasiado pequeñito, demasiado débil el ‘músculo del perdón’, y a veces ni la escuela, ni la familia logran estimularlo. ¡Cuantas veces hemos escuchado a madres que cuando su hijo viene de la escuela y le dice ‘fulanito me pegó’, le responden ‘¿no fuiste tú capaz de hacer lo mismo?’! Tenemos muy poco ejercitado el músculo del amor, de la bondad. Y si lo manejáramos debidamente, tendría la capacidad de influenciar positivamente toda la armonía del cuerpo humano. Si tú lo quieres, el perdón se convierte en un ‘ejercicio de acupuntura’ del alma, de las más refinadas y eficientes que puedan existir.

GL: ¿Por dónde se comienza para administrar la memoria? ¿Cuáles serían las indicaciones?

LN: Primero: contar el dolor pero en un marco apropiado. Tenemos que entender que este no es un tema cognitivo solamente, sino un tema de trabajar, y por eso hay que hacerlo, y trabajarlo en un pequeño grupo de personas donde se garantiza un mínimo de confidencialidad. Porque el grupo permite que yo haga un poco de catarsis: que saque de adentro, que vomite cosas raras que tengo, que pueda contar la historia del dolor de mi vida. Cuando yo logro hacer público mi dolor, comienzo a dominarlo. Entonces la persona comienza a sacar su dolor. Esa catarsis es fundamental: que yo tenga la posibilidad de contar mi historia a alguien que no se ría de mí, alguien que me acoja con bondad, con respeto. Incluso contársela a personas que sepan contener mi dolor. Hay personas que desbordan en su dolor. Hay que lograr “vomitar” toda la toxicidad, el resentimiento, el rencor que obran en el alma. Acá habría que decir que el rencor opera de manera diferente según los recursos que cada persona posee. Hay personas que conviven con el rencor y la violencia como ‘mas saludablemente’ que otros, lo toleran mejor, no se enferman, mientras que en otros ese rencor los ‘desarticula’

Un segundo paso importante es que las personas ofendidas logren decidir perdonar. Toca hacer una decisión: Yo tengo que perdonar. Y repito: esto no implica que la justicia haga su propio camino: Si alguien mató a mi madre, la justicia seguirá haciendo su ejercicio necesario, pero soy yo el que tengo que hacer algo que la justicia nunca hará por mí: perdonar, transformar la rabia que se metió por dentro. Tengo que decidir si me quedo por dentro con el rencor, la rabia, la venganza por dentro, o si quiero lanzarme a otra perspectiva totalmente nueva: decido perdonar. Me parece que es un empujón que cualquier persona –los sacerdotes, los cristianos- tienen que darle a otra persona que no quiere perdonar, o que tiene rabia por dentro: darle el empujón para que se decida a perdonar.
Que decida hoy o dentro de dos años…pero tiene que decidir. De cierta manera, el hecho de concurrir a un grupo pequeño a hacer catarsis e iniciar un proceso de perdón, aunque no sea una vivencia, ya implica que se ha decidido perdonar.

GL: Conocí personas que dicen “por el momento, decido el ‘im-perdón’ pero solo como un estadio necesario para después poder perdonar”

LN: El tercer paso es entender al ofensor. Una vez que la persona ha perdonado se puede pasar fácilmente a entender al ofensor, y este es otro paso fundamental. Y normalmente, los que tratan de entender al ofensor, se dan cuenta de que el ofensor posiblemente tiene excusas o razones para hacer lo que hizo. No quiero justificar lo que puede hacer un ofensor, pero por ejemplo, hay estadísticas de que grandes porcentajes de violadores han sido violados. Eso no justifica que lo hagan, pero cuando uno comienza a entender que esa persona tal vez no tuvo la posibilidad de transformar su dolor, comienza a entender por qué pasó lo que pasó.
En pocas palabras: entender al ofensor es un ejercicio poderoso de humanidad.

El cuarto paso es el de comenzar a ejercitar la compasión, la bondad, el entendimiento de tu ofensor. Este es un ejercicio que genera una gran autoestima. Lo que tú le estás haciendo cuando llegas a este punto es salir del papel de víctima, y comenzar a ser victorioso. Las dos palabras –víctima y victorioso- tienen la misma raíz latina.

Hasta ahí, todo ha sido una decisión personal, individual. Y cuando la persona ha llegado hasta acá, por lo menos eso ya es mucho para frenar violencia, sobre todos violencias societarias e intrafamiliares
Si la persona quiere seguir más todavía, llega el ejercicio de la reconciliación. Puede haber perdón sin reconciliación. Y muchas veces es bueno que no haya reconciliación

GL: ¿Cómo se hace cuando la violencia continúa, no cuando fue un hecho del pasado sino cuando todavía se está experimentando la violencia? Lo difícil es perdonar cuando sé que nada va a cambiar, es decir ¿para qué voy a perdonar si el enemigo, el adversario –que puede ser un familiar, una estructura social, un grupo, una pandilla, etc- me va a seguir agrediendo . Por ejemplo: un miembro de la familia que está siendo golpeado, lastimado, aislado, abandonado por otro. O pienso e en conflictos entre familias, o entre pandillas ¿cómo puedo perdonar si todavía sigo siendo agredido, y encima no hay perspectivas de que pare esa agresión. Lo mismo cuando un pueblo está en guerra ¿cómo puede perdonar cuando la guerra todavía sigue? ¿o cuando sigue la alienación económica?

LN: Cuando una persona perdona, comienza a generar lenguajes diferentes incluso para acercarse a la persona que lo sigue ofendiendo. Esa capacidad de generar lenguajes nuevos, no ya de odio, de rencor, de venganza para enfrentar al ofensor, es fundamental. He tenido la experiencia de vivir entre la guerrilla, y si uno los trata de manera agresiva, el lenguaje no hace sino generar más violencia. Entonces el secreto está en ¿cómo hago yo para generar un lenguaje de encuentro con estas personas en el que incluso se llegue a pactos mínimos? Y les digo que es posible. Esto puede ir desde lo más personal, como por ejemplo la esposa con el esposo borracho, ultrajador, violento: ella puede en un momento de lucidez proponer el pacto: por ejemplo: ‘tu vives en esta pieza, yo aquí, pero no nos sigamos ofendiendo más’. Esto también es posible a nivel comunitario, político: cada uno, adquirir una actitud más allá de la ofensa, de la rabia, para generar un relato, un discurso nuevo en el que pueda involucrar a las personas del pueblo y pueda ir y encontrarme con la guerrilla y decirle: ‘por favor, hagamos un pacto mínimo: ustedes nos respetan, nosotros los respetamos a ustedes’.

GL: Cuando la violencia es como la llamamos hoy en día “violencia blanca”: modos de agredir al otro que tienen que ver con la indiferencia, la manipulación, el aislamiento, con desnutrir afectivamente al otro, a la violencia blanca de las grandes estructuras económicas que barren pueblos enteros con su monopolio, con su imposición, estas violencias que son muy difíciles de demostrar, y cuando la víctima se da cuenta de que ha sido –a veces durante años- privada de cosas que son necesarias para la vida como pueden ser el afecto, o los bienes económicos necesarios para vivir, la seguridad, la higiene, el derecho a la educación, y quiere de alguna manera arreglar las cosas con su agresor –sea el estado, una política económica, un vecino, un familiar- y el ofensor niega porque está bien cubierto, ya sea por la legalidad o por la manipulación, y por tanto no reconoce que él realmente está agrediendo a través de una violencia psicológica o una violencia blanca. ¿Cómo puede hacer la víctima para perdonar cuando el otro no solo no se arrepiente sino que además niega la agresión?

LN: A nivel político o social, nosotros creemos que es necesario un len guaje de relación diferente con el ofensor. Creemos que una teología de la liberación es fundamental en la vida. Pero una teología de liberación sin una teología de reconciliación, es peligrosa, y viceversa. Cuando los pobres logremos generar lenguajes nuevos de relación con los ricos y los opresores, nosotros creemos que es más fácil cambiar la relación opresor-oprimido.
Si en Colombia llevamos 55 años de guerrilla, es porque personas que sintieron la rabia de ser oprimidos creyeron que la solución estaba en las armas. Y hemos entendido cada vez más que ni las armas ni el lenguaje armado sirven para resolver los inevitables conflictos de la humanidad. Tenemos que inventarnos alternativas de lenguajes diferentes. Y acá está el gran reto de que la humanidad salga de ese ‘cerebro arcaico’ y se eleve a niveles superiores.

GL: Perez Esquivel, premio nobel, hablaba sobre el perdón en plena época de la dictadura, y recuerdo cómo fue víctima de la burla, de la ironía. Una persona le preguntaba: ¿y qué hacemos con los torturadores? Y él dijo: “el desafío es recuperar al opresor, no matarlo”. Por supuesto, no fue escuchada en su momento

LN: Pero yo percibo que poco a poco la humanidad está dando un salto de calidad, se está elevando a niveles diferentes, y lo que hace diez años podía tener una calificación de ‘cursi’, hoy en día el perdón comienza a ser visto como una ‘virtud política’

GL: ¿No está asociado a intereses de impunidad?

LN: No. Es que el perdón no es necesariamente un ejercicio que tenga que ver con la justicia. La justicia tiene que seguir su rumbo. Tenemos que entender que el perdón es un ejercicio de limpieza personal. Es estética de la vida.

GL: Me he enterado que ya hay juristas de prestigio internacional que están ya trabajando seriamente en el armado de toda una legalidad, justicia penal, que descarte el castigo (en Holanda). El castigo no tiene sentido, no recupera al delincuente

LN: el estudio sobre la eficiencia de las cárceles, y la pena de muerte demuestran un total fracaso. Son un fracaso para la humanidad, un fracaso de la inteligencia humana. ¿cómo es posible que los seres humanos hayamos sido capaces de diseñar solo para cometer otra injusticia sobre una injusticia con las cárceles?. Incluso el costo

GL: Quiero compartir algo que es del padre Leonel y que me gustó mucho. Dice: “Hay tres grados de pactos entre las personas: el más bajo es el pacto al estilo “perro y gato” que conviven en la misma casa y deciden no ofenderse, no meterse el uno con el otro. Aquí estamos en el nivel de la simple naturaleza. Después hay un grado más alto que es el de la “convivencia”: las personas elaboran un proyecto mínimo de vida para llevarlo a cabo conjuntamente, y aquí estamos en el nivel de la cultura. Y el grado más alto es el grado de “comunidad o comunión”, en el que ya estamos en un nivel de espiritualidad.” Me encantó esto del nivel más bajo, porque cuando se hace un pacto de este tipo ni siquiera se garantiza la sobrevivencia.




“No se extrañen, hermanos, si el mundo los aborrece. Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es un homicida. Y ustedes saben que ningún homicida posee la vida eterna. En esto hemos conocido el amor: en que El entregó su vida por nosotros. Por eso también nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos”

OREMOS HERMANOS, PORQUE ORAR ES BUENO Y HACE BIEN


Participan los oyentes
-Una persona ¿puede decir ‘vos tenes la culpa’ y haber negado, no tener remordimiento, no tener conciencia? Yo soy muy conciente de no ser culpable de nada. ¿cómo hace esa persona para negar toda esa culpa? Es decir son personas incapaces de reconocer el daño que hacen afuera, y la víctima siente que si absuelve a esta persona, queda con el miedo de que esa persona siga dañando si no interpone con un acto que se fantasea de venganza una agresión tal hacia ese victimario que frene su proceso de agresión.
LN: Eso es muy frecuente y entiendo que es importante que se entienda que los procesos de perdón y reconciliación son diferentes. La persona no está obligada necesariamente a reconciliarse. Pero por su salud y por su armonía interior está obligada a perdonar. Pero perdonar no necesariamente quiere decir que esas personas deban vivir unidas. Muchas veces hay casos en que las personas tienen que separarse. Por ejemplo: cuando una niña jovencita es violada por su propio padre, o maltratada físicamente, ¿te parece bien que siga estando en la casa? No, porque eso es re-victimizar a la persona. Hay que ayudar a esa persona a quitarse de a poquito –porque es un proceso muy largo- el horror, la basura que le inyectaron por dentro, y cuando pueda, salir de esa casa. En esas cosas hay que ser demasiado realistas. Lo que yo quiero subrayar que el ejercicio del perdón es un ejercicio personal.

GL: la reconciliación implica un ejercicio hacia el victimario, el agresor, el que me ofendió. El perdón es un ejercicio personal de uno con uno mismo, con Dios y con el otro en el interior de la persona.

LN: y mientras que el perdón es una transformación de la memoria, la reconciliación es una transformación de la confianza: es decir, es tratar de ver ¿cómo recuperar la confianza en el que hizo algo?

- Jesús en la Cruz muere creyendo en el hombre, por eso dice “perdónalos, Señor, porque no saben lo que hacen”. ¿cómo se interpreta eso: es por no saber lo que hacen, interpreto que no tiene nada que perdonarle.
LN: creo que las personas que ofenden es primero que todo porque no saben controlarse, no saben que de pronto hacen mal, o porque tiene historias que los han aporreado en la vida, y ofender es la única forma que encuentran de dar salida a esa rabia acumulada. Creo que Jesús quería decir elo: las personas que ofenden, la gran mayoría, no saben lo que hacen

- Tengo un hijo que tiene 25 años, vive en pareja, no quiere recibir el sacramento del matrimonio. El tiene mucho resentimiento con su papá, conmigo se enoja porque yo lo defiendo porque mi marido no es una persona como para que él tenga ese dolor con su padre. En realidad no entiendo lo que él tiene adentro. Lo que quisiera saber es si esa falta de perdón es lo que a él lo lleva a vivir la situación que está viviendo. Hace ya más de 4 años que ni siquiera tiene un trabajo seguro. Pasan cosas muy desagradables y a mi me da mucha pena porque sé que está sufriendo mucho.

GL: No podemos arriesgar una interpretación personal si no tenemos su testimonio de lo que él está viviendo. Solo tenemos tu breve relato y además estás involucrada en la situación

LN: Lo que yo quisiera decirle a esta señora es que las personas que no logran perdonar tienen una desarmonía interna terrible que generan actitudes en las personas y que le dificultan la relación interpersonal, laboral, las relaciones cotidianas. Habría necesidad de que alguien lo invitara a repensar estas cosas y reelaborar esas rabias contra su padre

- Si hay que separarse a veces porque la situación es insostenible, ¿por qué la Iglesia no acepta el divorcio?

LN: Yo trato de ser respetuoso con lo que dice la iglesia, pero me han tocado casos en que he tenido que decir a las personas “sepárense”. Son casos extremos, graves

GL: Pero la Iglesia no está en contra de la separación. Está en contra del divorcio, de la ruptura del vínculo

- ¿Tiene algo para decirse cuando hay que perdonarse a uno mismo?
LN: El perdón con uno mismo es una decisión fundamental. En todos los procesos de perdón veo la necesidad de ayudar a las personas a entender la necesidad del perdón, es decir, hacerles ver en el caos que vive una persona que no sabe perdonar. Entender ese caos es un paso fundamental. Es como el alcohólico que necesita entender que es alcoholizado y necesita ayuda. En este tema del perdón sucede lo mismo

- Mi esposo me engañó durante mucho tiempo con una prima hermana. Ya pasaron muchos años y la odié con todo mi corazón, pero pidiendo al Señor y a la virgen, se me fue el odio y ya la perdoné, pero no sé si podría llegar a hablar con ella algún día ¿está mal eso? Con mi esposo está todo más que bien.
LN: me parece maravilloso el ejercicio que hizo esa persona. Ahora se tendrá que proponer acercamientos sucesivos. Esos acercamientos son los que entendemos como reconciliación. Hay que tener en cuenta que quien tiene la llave de la reconciliación es el ofendido. Y eso mismo es la tragedia del ofensor: no tener esa llave. El ofendido tiene el poder de perdonar, y es ese un poder enorme. La reconciliación es un ejercicio de nobleza, de espiritualidad. Si ella quiere crecer más en su espiritualidad le falta pasar a este ejercicio de reconciliación, de limpiar las faltas del otro

- En el caso de violación ¿cómo se hace para olvidar? ¿se puede perdonar sin olvidar?

LN: no se puede olvidar. Ahí está justamente el ejercicio de transformación de la memoria. Las personas necesitan ayuda para “transformar” las memorias. Por eso, porque necesitan ayuda, el ejercicio del perdón es un ejercicio comunitario del que quiere

- Yo siento este desorden emocional. Fui abusada por mi padre y por un tío desde chiquita, y no perdono

LN: no perdonar es una decisión personal, pero una decisión mala. Quien no decide perdonar está en el caos

- ¿Tiene el Padre Leonel algún libro sobre este tema?
LN: Tengo un librito bastante reciente que se llama “Cultura política del perdón y la reconciliación”


GL: Me gustaría su mensaje final

LN: Quisiera decir que el perdón es prácticamente sacar la divinidad que llevamos por dentro. Cuando una persona perdona, es como si esa persona se divinizara, incluso la persona que perdona adquiere el poder creador de Dios, porque recrea, reconstruye al que lo ofendió, por lo menos dentro de sí mismo, y a futuro de pronto también reconciliándose. El ejercicio del perdón es un imperativo categórico de la vida. Una persona que perdona es una persona bonita, que vive sana.
El perdón es una decisión política, porque las personas que perdonan permiten que la sociedad no se quede inmovilizada por las culpas o por la ley, sino que permite que las personas se puedan rehacer.
En definitiva, creo que el perdón es la forma más sublime de ser humano.
Cuando el dolor del pasado vivido petrifica el caminar, se dificulta el porvenir. Es pertinente en la globalización de una memoria universal y que defiende la vida, reinterpretar el pasado con un claro propósito: aprender de las lecciones de la historia superando los peligros de la memoria no inventariada, que invita a la venganza y la muerte. No puede la vida florecer enraizada en los oscuros laberintos del dolor y la tragedia. En otras palabras, sin perdón no hay futuro.

nada és normal

PARA TODOS LOS QUE VIVIMOS ENAMORANDONOS, PARA QUE EL AMOR SE RENUEVE CONSTANTEMENTE. Y QUE PODAMOS DESCUBRIR CADA DIA QUE SOLO EL AMOR, MUEVE AL MUNDO.

viernes, 28 de agosto de 2009

miércoles, 26 de agosto de 2009


Ceferino Namuncurá, Beato - Joven Salesiano

El beato Ceferino Namuncurá es el hijo de un cacique Mapuche que quiso ser sacerdote y llegó a estudiar en Roma, donde conoció al Papa Pío X. Hoy se lo venera en toda Argentina y año tras año miles de peregrinos recorren los lugares donde transcurrió su vida y descansan sus restos.


En la localidad de Chimpay, situada en pleno corazón del Valle Medio del Río Negro, nació, el 26 de agosto de 1886, Ceferino Namuncurá. Era hijo del cacique indígena Manuel Namuncurá (heredero de Calfucurá, el legendario jefe mapuche que resistió largamente a los blancos en su avanzada hacia las tierras del sur) y de una cautiva, Rosario Burgos.


Estudió en un colegio de los Padres Salesianos y allí descubrió su vocación: quería ser sacerdote para llevar a la gente de su raza el mensaje del Evangelio. Desde muy joven su salud no era muy buena, pero comenzó sus estudios sacerdotales en Viedma. Allí lo descubrió Monseñor Cagliero y decidió llevarlo a estudiar a Roma, creyendo que el cambio de clima lo beneficiaría.


Una vez en Roma es recibido por el Papa Pío X frente al cual pronuncia un breve discurso. Su salud continuaba desmejorando y finalmente, al año de encontrarse en Roma, fallece. Era el 11 de mayo de 1905 y todavía no había cumplido los 19 años. Se dice que el Papa, entristecido, dijo: "Era una bella esperanza para las misiones de la Patagonia, pero ahora será su más válido protector". Hoy en día este "indio santo" de la Patagonia se encuentra en proceso de canonización.


Años después sus restos fueron trasladados a la localidad de Pedro Luro, en la provincia de Buenos Aires, en lo que fuera el Fortín Mercedes, lugar histórico fundado por el General Juan Manuel de Rosas durante su expedición al sur. Actualmente hay en el lugar una reconstrucción de un fortín de la época que los visitantes pueden recorrer.


En Chimpay (provincia de Río Negro, Argentina) su lugar de nacimiento, se conmemoran muy especialmente las fechas de su muerte y nacimiento. Esta última, en particular, da lugar a toda una semana de festejos que culminan el domingo posterior al 26 de agosto con una tradicional procesión, que llega hasta el Monumento a Ceferino. En este lugar hay un gran parque junto a la ribera del río, que brinda la posibilidad de un tranquilo y agradable descanso para el peregrino.


¡ GRACIAS CEFERINO!!! GRACIAS POR TU INTERCESION EN EL CIELO POR TODOS LOS JOVENES ESPECIALMENTE POR LOS MAS ABANDONADOS, GRACIAS POR SER MI AYUDA. TE RUEGO QUE ME ENSEÑES A SER UTIL A MI GENTE, COMO AÑORASTE VOS.
Y QUE PUEDA CONSTANTEMENTE RECORDAR CON CEFERINO CACIQUE, NADIE SE ACHIQUE. AMEN
QUERIDOS AMIGOS, LES COMPARTO EL MENSAJE QUE EMITIERON LOS CURITAS VILLEROS, POR FAVOR CUANTA RAZÓN TIENEN. SOLO EN ARGENTINA PUEDE ESTAR PASANDO ESTO DE QUE LE DEMOS VIA LIBRE A LOS NARCOS, Y NUESTROS POLITICOS LAMENTABLEMENTE DEJAN LIBRE, CANCHA LIBRE A LA DROGA.. POR DIOS.
SILVINA


El texto completo del comunicado es el siguiente:

Ante el fallo de la Corte Suprema de Justicia del día de hoy, quienes integramos el Equipo de Sacerdotes para las Villas expresamos a continuación nuestra humilde opinión, que ratifica plenamente aquellas reflexiones que se hicieran públicas .

Nosotros somos respetuosos de los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Valoramos su autoridad. Además creemos en el valor de las instituciones para el crecimiento de nuestra Nación.

Por otro lado nuestra palabra sobre la despenalización no pretende ocupar el lugar que tiene la palabra de la Conferencia Episcopal Argentina sobre este tema.

Con espíritu de aportar al diálogo –ofreciendo el propio pensamiento y buscando integrar el pensamiento diferente- y no de confrontar, hicimos público nuestro documento: “La droga en las Villas: despenalizada de hecho”.

Queríamos defender a nuestros vecinos villeros -estigmatizados por tantas cosas-, afirmando que una cosa es la Villa y otra el narcotráfico. Y señalar que los primeros que sufren las consecuencias del narcotráfico son los habitantes de estos barrios humildes.

El Evangelio de Jesús nos invita a pararnos en las periferias geográficas y existenciales y desde allí mirar. Nos invita a entrar en comunión con los más pobres, y desde los pobres llegar a todos. Este camino desde los pobres a todos nos parece un programa más que valido a la hora de trazar políticas de Estado, a la hora de legislar y a la hora de juzgar.

Muchos de los niños, adolescentes y jóvenes de nuestros barrios no viven sino que sobreviven y muchas veces la oferta de la droga les llega antes que un ambiente dichoso y sano para jugar, llega antes que la escuela, o llega antes que un lugar para aprender un oficio y poder tener un trabajo digno. Se acortan así las posibilidades de darle un sentido positivo a la vida. “Hoy, fundamentalmente, en nuestra cultura la dignidad de la vida se juega en el eje inclusión-exclusión; comunión-aislamiento” (Carta pastoral de la CEA, del 20 de agosto del 2009. Nº 22)

No pretendemos que la responsabilidad frente a esta situación de desigualdad de oportunidades quede sólo en manos del Estado. La solidaridad es en primer lugar que todos nos sintamos responsables de todos. (Cf. CIV 38)

Nos preguntamos: ¿cómo decodifican los chicos de nuestros barrios la afirmación de que es legal la tenencia y el consumo personal? Nos parece que al no haber una política de educación y prevención de adicciones intensa, reiterativa y operativa se aumenta la posibilidad de inducir al consumo de sustancias que dañan el organismo. La experiencia de acompañar a jóvenes en el camino de recuperación y reinserción social nos ha permitido escuchar el testimonio de muchos que han empezado consumiendo pequeña cantidad de marihuana y de pronto se encontraron consumiendo drogas más dañinas aun como el paco. La vida se les volvió ingobernable. Por eso desde nuestro punto de vista las drogas no dan libertad sino que esclavizan. La despenalización a nuestro parecer influiría en el imaginario social instalando la idea de que las drogas no hacen tanto daño.

Vemos la buena intención de los que buscan no criminalizar al adicto, es una locura criminalizar la enfermedad. Pero intentemos pararnos nuevamente desde la perspectiva de las familias más vulnerables. Sin un buen sistema de salud, sin políticas fuertes de prevención, sin un sistema educativo realmente inclusivo y eficiente, el único encuentro del adicto y su familia – que pide ayuda- con el Estado es la justicia. Despenalizar en estas condiciones, es dejar abandonado al adicto, no hacerse cargo de su derecho a la salud. La dinámica misma de la adicción, lleva muchas veces a hacer cualquier cosa para satisfacer el deseo de consumo. El próximo encuentro entre el Estado y el adicto ya no será en la enfermedad, sino en el delito que a veces nace de ella.

Usando una imagen podríamos decir entonces que la discusión sobre la despenalización corresponde a los últimos capítulos del libro y no a los primeros.

Pedimos a la Virgen de Luján, Madre del Pueblo, que cuide y proteja a sus hijos que padecen el flagelo de la droga, de fuerzas a sus familias y luz a nuestra sociedad para generar vínculos de promoción y solidaridad.

Equipo de Sacerdotes para las Villas de emergencia de la Ciudad de Buenos Aires.
Buenos Aires, 25 de Agosto de 2009.+

lunes, 24 de agosto de 2009



CATEQUESIS DE RADIO MARIA DE HOY.
ESPERO QUE LES GUSTE. EL SEÑOR NO SE DEJA GANAR EN GENEROSIDAD!! PRUEBEN Y VEAN QUE BUENO ES EL SEÑOR, LES ASEGURO QUE SI CONFIAN EN EL VERAN LA GLORIA.
AMEN.

Catequesis de hoy: El Dios de Cristo se muestra generoso

Evangelio según San Mateo 20,1-16.

Porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su viña. Trató con ellos un denario por día y los envió a su viña.

Volvió a salir a media mañana y, al ver a otros desocupados en la plaza, les dijo: 'Vayan ustedes también a mi viña y les pagaré lo que sea justo'.

Y ellos fueron. Volvió a salir al mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo.

Al caer la tarde salió de nuevo y, encontrando todavía a otros, les dijo: '¿Cómo se han quedado todo el día aquí, sin hacer nada?'.

Ellos les respondieron: 'Nadie nos ha contratado'. Entonces les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña'.

Al terminar el día, el propietario llamó a su mayordomo y le dijo: 'Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando por los últimos y terminando por los primeros'.

Fueron entonces los que habían llegado al caer la tarde y recibieron cada uno un denario.

Llegaron después los primeros, creyendo que iban a recibir algo más, pero recibieron igualmente un denario.

Y al recibirlo, protestaban contra el propietario, diciendo: 'Estos últimos trabajaron nada más que una hora, y tú les das lo mismo que a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el calor durante toda la jornada'.

El propietario respondió a uno de ellos: 'Amigo, no soy injusto contigo, ¿acaso no habíamos tratado en un denario?

Toma lo que es tuyo y vete. Quiero dar a este que llega último lo mismo que a ti.

¿No tengo derecho a disponer de mis bienes como me parece? ¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno?'.

Así, los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos".



1.Un Dios desconcertante en su generosa bondad

La parábola concluye con la misma sentencia de Jesús, presente en el v. 19,30, aunque con una inversión en el orden: "los últimos serán primeros y los primeros, últimos".

De este modo se forma una inclusión. Una inclusión es un recurso literario que sirve para determinar una unidad literaria. El texto, en su unidad, comienza y termina con la misma frase o palabra, con el mismo mensaje. Fijémonos, por ejemplo, en cómo empiezan y terminan las bienaventuranzas de Mateo: 5,3-10. En el caso de nuestra parábola, la afirmación de que los últimos son los primeros está al principio, al final y en el centro del pasaje (Mt 19,30; 20,8.16). Esta insistencia quiere decir que es lo más importante de la enseñanza que Jesús quiere transmitir, con esta parábola, respecto a cómo es Dios y su Reino.



v.1: "El Reino de los cielos es semejante a...".


El evangelio de hoy es una parábola del Reino. Las palabras con que comienza son una fórmula típica de este tipo de parábolas y es empleada muchas veces por Mateo:

«El Reino de los cielos es semejante a...

... un hombre que sembró buena semilla en su campo... (Mt 13,24 ss),

... un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo... (Mt 13,31 ss),

... la levadura que tomó una mujer... (Mt 13,33),

... un tesoro escondido en un campo... (Mt 13,44),

... un mercader que anda buscando perlas finas... (Mt 13,45...),

... una red que se echa en el mar... (Mt 13,47 ss),

... un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos... (Mt 18,23 ss)»


En este caso, el Reino de los cielos se parece a un propietario que salió muy de mañana a contratar obreros para su viña.
¿Qué rasgos caracterizan a este hombre, según la parábola? Fíjate, sobre todo, en cómo se define él a sí mismo, en el versículo 15: «Yo soy bueno». Confronta este versículo con Lc 6,35 y con Mt 19,17 ("Uno solo es el Bueno"). Según estos paralelismos, identificamos al propietario con el Padre.

La viña de este hombre es importante en la parábola. Se menciona cinco veces (Mt 20,1.2.4.7.8), tres de ellas, con el pronombre posesivo. Está claro que es "su" viña. En el Antiguo Testamento, la viña era una imagen de la casa de Israel (cf. Is 5,1-7). En el Nuevo Testamento, en ocasiones representa al nuevo Israel, a la comunidad de seguidores de Jesús (cf. Jn 15,1-8). En esta parábola, la viña tiene un sentido mucho más amplio: es el Reino de Dios al que el propietario envía obreros (cf. Mt 9,37).

Vv.1-7: El propietario sale, en cinco ocasiones, desde la primera hora del día hasta la hora undécima, a buscar jornaleros para su viña. El acento recae sobre estos últimos jornaleros de la hora undécima, a los que "nadie ha contratado". Nadie se ha fijado en ellos ni ha contado con ellos para trabajar en sus campos. Son imagen de los marginados de la sociedad de la época (publicanos, pecadores, enfermos...), excluidos de la atención y preferencia de las élites religiosas y políticas, a los que Cristo se acerca e incluye en la mesa del Reino.

vv. 8-10: Al terminar la jornada, todo tiene un fin inesperado para los obreros. Comienza a aparecer, en el modo de obrar del dueño, una inversión de los criterios normales con los que juzgamos justo un proceder. Ese comportamiento del dueño desconcierta e indigna a los obreros de la primera hora. Porque, lo normal es que quienes han trabajado más reciban una paga mejor. Eso es lo justo. Sin embargo, el dueño comienza llamando y recompensando a los últimos con el mismo salario que a los primeros. Posiblemente, también nosotros nos sentiríamos muy molestos si estuviéramos en el lugar de los obreros de la hora prima.

v.11: El hecho suscita la murmuración contra el propietario. ¿No nos recuerda esta actitud la de otros personajes del Evangelio, como el hijo mayor de Lc 15,11,32, figura que simboliza a los fariseos (cf. Lc 15,1-2)?

vv. 13-15: El propietario responde con firmeza y suavidad a las quejas de los obreros. Él ha sido justo con los primeros, pues les ha pagado lo convenido. Su libertad no está condicionada por nada ni por nadie: es libre para hacer como quiera en sus asuntos. Y su bondad le hace desear pagar por igual a todos. Él dice de sí mismo: "Yo soy bueno".

Por el contrario, los trabajadores de la primera hora se muestran mezquinos y envidiosos. Eso quiere decir la expresión literal del v.15: "va a ser tu ojo malo". Esta expresión es semejante a la castellana: "mirar con malos ojos", es decir, con una expresión de desconfianza, desaprobación, rencor, resentimiento, envidia o cólera.



2.El Dios de Cristo se muestra generoso



Cuando analizamos el valor de la generosidad nos damos cuenta de cómo en el Cristo nos muestra el rostro verdadero de Dios ya que la generosidad consiste en dar a los demás más allá de lo que corresponde por justicia u obligación. Implica la capacidad de salir de nosotros mismos y, por un acto de amor, enfocar las necesidades de los otros.
Nosotros imitando al Dios que hace salir el sol sobre buenos y malos podemos expresar la generosidad en diferentes dimensiones de la acción humana. En la dimensión material significa compartir nuestras pertenencias. En la dimensión espiritual consiste en poner nuestras capacidades y atributos al servicio de quienes nos rodean mediante una acción objetiva de ayuda.

El reparto de los bienes en el mundo no es uniforme. Unos tienen más y otros menos. Cada persona, además, cuenta con características diferentes y particulares. La generosidad nos permite buscar el equilibrio entre las pertenencias y las características para construir grupos humanos basados en un sentimiento de cariño. Si nosotros no tenemos la fuerza suficiente para cargar un mueble, una persona generosa puede ayudarnos a hacerlo.
Si dos niños que pasan por la calle no tienen ropa ni comida, nosotros podemos buscar algo en casa y, simplemente, dárselos. Si un amigo o miembro de nuestra familia se encuentra triste o enfermo podemos ofrecerle nuestro consuelo. Si no entendemos una clase, nuestro compañero de banca puede explicarnos… La lista no se acaba nunca. Ser generoso no es dar lo que nos sobra, sino dar lo mejor que tenemos, y también saber recibir lo mejor que tienen las otras personas.


Para la vida diaria


Aprende a compartir todas tus cosas: quizás una prenda de ropa, algún libro o tu comida. Tu compañía y tu conversación pueden ser de gran ayuda para otra persona.

Aprende a recibir. Cuando alguna persona que te aprecie te ofrezca algo que considera importante o valioso, acéptalo como muestra de ese cariño.

No tengas demasiado apego a los objetos: pueden ir y venir. Es más importante cuidar a las personas y sus sentimientos que a las cosas.

Ser generoso significa estar dispuesto a dar todo sin esperar algo a cambio. Aprende a dar de forma desinteresada.
Ayuda a quien no tenga forma de recompensarte. Esa es la verdadera generosidad.

Mucha gente piensa que la generosidad sólo se relaciona con el dinero. Aprende a cuidarlo pero nunca le des más valor que a las personas y sus sentimientos.



3.La justicia desde la caridad


Dice Santo Tomás de Aquino: el propósito de mantener la paz y la concordia entre los hombres, mediante los preceptos de la justicia, será insuficiente, si por debajo de los preceptos no hecha raíces el amor.

En este sentido Jesús, como en el evangelio de hoy, rompe el molde para que entendamos que el amor es el único capaz de dar un orden real y de fondo articulando todo accionar ordenado y legal detrás de su normativa. El amor perfecciona la ley que ordena dar a cada uno lo que corresponde, llevándonos por su pedagogía a dar más. La del amor que en su lógica de desmesura busca dar siempre más no solo no atenta contra la justicia, sino que la fortaleza.

La justicia supone dar a cada uno lo que le toca. Ese dar nunca puede ser menos y si más si se juzga en el dar que el que recibe lo entregado en generosidad se dignifica y madura desde lo recibido para ser mejor. Para esto es necesario el don de la sabiduría que juzga en lo concreto cuando valerse de esa desmesura que dignifica a quien recibe permitiéndole. Sin duda no es el caso de la dadiva politiquera que genera dependencias. Acá estamos hablando de un amor inteligente que genera autonomía y madurez, crecimiento y capacidad de respuesta en amor al amor entregado con generosidad

martes, 18 de agosto de 2009


ORACIÓN DE PERDÓN
(P. Roberto De Grandis)
Señor Jesucristo, hoy te pido la gracia de poder perdonar a todos los que me han ofendido en mi vida. Sé que Tú me darás la fuerza para perdonar. Te doy gracias porque Tú me amas y deseas mi felicidad más que yo mismo.
"Señor Jesucristo, hoy quiero perdonarme por todos mis pecados, faltas y todo lo que es malo en mí y todo lo que pienso que es malo. Señor, me perdono por cualquier intromisión en ocultismo, usando tablas de uija, horóscopos, sesiones, adivinos, amuletos, tomado tu nombre en vano, no adorándote; por herir a mis padres, emborracharme, usando droga, por pecados contra la pureza, por adulterio, aborto, robar, mentir. Me perdono de verdad.
"Señor, quiero que me sanes de cualquier ira, amargura y resentimiento hacia Ti, por las veces que sentí que Tú mandaste la muerte a mi familia, enfermedad, dolor de corazón, dificultades financieras o lo que yo pensé que eran castigos. ¡Perdóname, Jesús, Sáname!
"Señor, perdono a mi madre por las veces que me hirió, se resintió conmigo, estuvo furiosa conmigo, me castigó, prefirió a mis hermanos y hermanas a mí, me dijo que era tonto, feo, estúpido o que le había costado mucho dinero a la familia, o cuando me dijo que no era deseado, que fui un accidente, una equivocación o no era lo que quería.
"Perdono a mi padre por cualquier falta de apoyo, falta de amor, o de afecto, falta de atención, de tiempo, o de compañía, por beber, por mal comportamiento, especialmente con mi madre y los otros hijos, por sus castigos severos, por desertar, por estar lejos de casa, por divorciarse de mi madre, por no serle fiel.
"Señor, perdono a mis hermanos y hermanas que me rechazaron, dijeron mentiras de mí, me odiaron, estaban resentidos contra mí, competían conmigo por el amor de mis padres; me hirieron físicamente o me hicieron la vida desagradable de algún modo. Les perdono, Señor.
Señor, perdono a mi cónyuge por su falta de amor, de afecto, de consideración, de apoyo, por su falta de comunicación, por tensión, faltas, dolores o aquellos otros actos o palabras que me han herido o perturbado.
"Señor, perdono a mis hijos por su falta de respeto, obediencia, falta de amor, de atención, de apoyo, de comprensión, por sus malos hábitos, por cualquier mala acción que me puede perturbar.
"Señor, perdono a mi abuela, abuelo, tíos, tías y primos, que hayan interferido en la familia y hayan causado confusión, o que hayan enfrentado a mis padres.
"Señor, perdono a mis parientes políticos, especialmente a mi suegra, mi suegro, perdono a mis cuñados y cuñadas.
"Señor, hoy te pido especialmente la gracia de perdonar a mis yernos y nueras, y otros parientes por matrimonio, que tratan a mis hijos sin amor.
"Jesús, ayúdame a perdonar a mis compañeros de trabajo que son desagradables o me hacen la vida imposible. Por aquellos que me cargan con su trabajo, cotillean de mí, no cooperan conmigo, intentan quitarme el trabajo. Les perdono hoy.
"También necesito perdonar a mis vecinos, Señor. Por el ruido que hacen, por molestar, por no tener sus perros atados y dejar que pasen a mi jardín, por no tener la basura bien recogida y tener el vecindario desordenado; les perdono.
" Ahora perdono a mi párroco y los sacerdotes, a mi congregación y mi iglesia por su falta de apoyo, mezquindad, falta de amistad, malos sermones, por no apoyarme como debieran, por no usarme en un puesto de responsabilidad, por no invitarme a ayudar en puestos mayores y por cualquier otra herida que me hayan hecho; les perdono hoy.
"Señor, perdono a todos los profesionales que me hayan herido en cualquier forma, médicos, enfermeras, abogados, policías, trabajadores de hospitales. Por cualquier cosa que me hicieron; les perdono sinceramente hoy.
"Señor, perdono a mi jefe por no pagarme lo suficiente, por no apreciarme, por no ser amable o razonable conmigo, por estar furioso o no ser dialogante, por no promocionarme, y por no alabarme por mi trabajo.
"Señor, perdono a mis profesores y formadores del pasado así como a los actuales; a los que me castigaron, humillaron, insultaron, me trataron injustamente, se rieron de mí, me llamaron tonto o estúpido, me hicieron quedar castigado después del colegio.
"Señor, perdono a mis amigos que me han decepcionado, han perdido contacto conmigo, no me apoyan, no estaban disponibles cuando necesitaba ayuda, les presté dinero y no me lo devolvieron, me criticaron.
"Señor Jesús, pido especialmente la gracia de perdonar a esa persona que más me ha herido en mi vida. Pido perdonar a mi peor enemigo, la persona que más me cuesta perdonar o la persona que haya dicho que nunca la perdonaría.
"Gracias Jesús, porque me estás liberando del mal de no perdonar y pido perdón a todos aquellos a los que yo también he ofendido. Gracias, Señor, por el amor que llega a través de mí hasta ellos. Amén."

jueves, 13 de agosto de 2009

ORACION DE SANACIÓN DE LA PROPIA IMAGEN.
(Del P. Robert de Grandis)
PADRE, en nombre de Jesús, nos dirigimos a Ti para que toques a cada uno de estos hermanos y les des una buena imagen de sí mismos y una verdadera autoestima en Cristo Jesús.
Señor, ellos pueden que se sientan indignos, inapropiados o inferiores; quizás se sientan feos, tímidos, patosos o que no hacen nada bien. A lo mejor les llamaron apodos que no les gustaron, e incluso de adultos pueden sentirse inseguros y no amados. Señor Jesús, llévate sus sentimientos de fracaso, de vergüenza, decepción, culpabilidad o timidez. Te pedimos que los liberes de toda fuerza negativa que les ha mantenido en la esclavitud y les ha apartado de vivir una vida abundante y victoriosa.
Amado Señor, hazles saber cuánto les amas y que ellos son la niña de tus ojos. Nos dirigimos a Ti, para que sepan que Tú has muerto en la cruz, no solo por sus pecados, sino también por sus profundas heridas emocionales y sus recuerdos dolorosos. Te rogamos, Señor, que sanes todo lo herido y roto que haya en ellos. Ayúdales a amarse a sí mismos, a aceptar tu perdón, a perdonarse a sí mismos y perdonar a otros.
Señor Jesús, llena los vacíos de sus vidas. Y dales el amor y la seguridad que pueden no haber recibido. Dales un atrevimiento santo, confianza y nuevas energías para que puedan hacer todas las cosas a través tuyo. Señor, dales una buena imagen de sí mismos. Y que puedan verse como Tú les ves: especiales, dignos y perdonados, para que cada uno de ellos llegue a ser la persona que Tú creaste y quieres que sea. En el precioso nombre de JESÚS. Amén.

martes, 11 de agosto de 2009


Felicidad

El ser feliz no es un estado de ánimo, es una actitud constante...

Como muchos de los temas más profundos de nuestras vidas, todos tenemos una noción interna sobre qué es la felicidad, pero nos parece muy difícil explicarla. Ocurre lo mismo al pensar en conceptos como "Justicia" o "Solidaridad".Generalmente cuando pensamos en felicidad vemos sus efectos, pero pocas veces analizamos con cuidado sus causas: ¿Qué nos hace felices? ¿Es posible que esta felicidad sea un estado permanente?.Es fácil confundir la felicidad con el bienestar. Por eso muchas personas tienden a equivocar el sentido de los bienes materiales en sus vidas, creyendo que les dará una felicidad que nunca encuentran. Y es que las cosas materiales nos dan bienestar: es más cómodo viajar en un coche que en un transporte público, es agradable tener abrigo cuando hace frío, ese necesario tener algo qué comer. Pero ese bienestar no tiene nada que ver con la felicidad.La felicidad es un concepto mucho más profundo de estabilidad, seguridad, esperanza. La felicidad no es la falta de problemas o la ausencia de dificultades. ¿Se puede ser feliz en medio de una tormenta? Sí, porque la felicidad no es algo que esté necesariamente fuera de nosotros. El primer sitio donde debemos encontrarla es en nuestro interior. Es muy difícil ser feliz con una actitud de resentimiento o de enojo hacia la vida. Tampoco se puede ser feliz si depositamos nuestro corazón en cosas materiales o en las personas equivocadas. El vivir de manera continua un conjunto de valores nos brinda la estabilidad necesaria para sentirnos completos. La felicidad tiene mucho que ver con el vacío o plenitud de nuestras vidas en su sentido más profundo.Pero la felicidad no está únicamente en nosotros mismos, también está en el darnos a los demás: la generosidad en la amistad, la ayuda al desvalido, el apoyo en los momentos difíciles. El volcarnos hacia los demás es una de las fuentes más preciosas para una genuina felicidad.En este mundo actual de teléfonos móviles, internet y tecnología es fácil centrarnos en nosotros mismo y nuestros problemas y también es fácil olvidarnos de los demás. Sin embargo en la medida en la que nos preocupamos más por los demás y menos por nosotros mismos se resuelven dos problemas: el de la persona a la que estamos ayudando, y el nuestro porque nuestra vida cobra un nuevo sentido.La felicidad también tiene mucho que ver con nuestra actitud hacia los problemas y las preocupaciones, que siempre estarán presentes en nuestras vidas de una forma o de otra, sin embargo una actitud positiva y una esperanza continua ayudan muchísimo más que una actitud pesimista, un encerrarse en sí mismo y una visión "amarga" de la existencia. La felicidad es el resultado de un esfuerzo constante para superar los problemas o de un trabajo intenso y continuado por mucho tiempo. No se es optimista porque todo sale siempre bien, sino porque aunque las cosas salgan mal, se confía en que siempre habrá personas que nos ayudarán a superar las dificultades.El ser feliz no es un estado de ánimo, es una actitud constante; para lograr esto podemos considerar como fundamental:- Aprender a disfrutar de las pequeñas y cotidianas cosas de nuestra vida: la conversación, el descanso, el trabajo, la naturaleza, la amistad...Debemos ser conscientes que el afán desordenado por encontrar satisfacciones conduce a una falsa felicidad, es decir, simplemente un placer..- Ver en nuestras ocupaciones cotidianas un motivo de Felicidad.Cualquiera que sea nuestro trabajo, es la expresión de lo que podemos y sabemos hacer. Realizarlo con entusiasmo, bien hecho y completo se convierte en una satisfacción y nuestra carta de presentación en la sociedad en que vivimos.- Aceptar nuestras cualidades y limitaciones sin renunciar a mejorar. Con frecuencia podemos centrar nuestra atención en las cosas que nos faltan (bienes, mejor puesto en el trabajo, capacidad de relación social). Debemos aprovechar el tiempo en encontrar todo aquello que nos ayuda a superarnos: estudiar más, prepararnos para trabajar en la labor que mejor desempeñamos o acercarnos a las personas que nos puedan enseñar y sugerir mejores alternativas.- Tener una actitud positiva ante las personas y las circunstancias.Esto implica la comprensión que tengamos hacia los errores y actitudes de los demás, evitando provocar problemas y conflictos. Siempre será mejor enseñar como se pueden hacer mejor las cosas, valorando el esfuerzo y los logros obtenidosSer perseverantes en las dificultades, esforzándonos por descubrir lo positivo de los problemas, tratando de sacar provecho de la experiencia.- Hacer lo posible por crear un ambiente agradable: contando anécdotas, organizando pequeños torneos deportivos para los amigos o la familia, festejar los cumpleaños, ver una película que sea divertida... Por lo general no se requiere de organizar grandes eventos, lo más sencillo es lo mejor.La Felicidad esta implícita en la vivencia de los demás Valores, cada uno de ellos nos aporta la posibilidad de llevar una vida plena, positiva y llena de optimismo.No podemos renunciar a ser felices, aprendiendo nosotros, estamos en condiciones de hacer felices a quienes nos rodean, enseñando que la felicidad no esta en tener una vida fácil, sino en procurarnos mutuamente la alegría, el apoyo y dirección en todo momento.

lunes, 3 de agosto de 2009


Oración de Sanación

ORACION DE SANACION


Ante todo te doy las gracias por mi bautismo. Es el fundamento de mi vida espiritual. Dame Señor la gracia de renovar mis compromisos bautismales.
Tu sabes Señor que hay en mi muchas ataduras y esclavitudes.
Te pido tu gracia liberadora:
• líbrame de fuerzas exteriores que limiten mi libertad de Hijo de Dios.
• líbrame de vicios compulsivos, de malos hábitos y prejuicios.
• líbrame de supersticiones y vanos temores.
• líbrame del respeto humano y de esclavizarme al qué dirán los otros.
• líbrame a estar sujeto a roles y programas.
• líbrame de resentimientos.
Dame la gracia de perdonar a otros.
Dame la gracia de perdonarme a mi mismo.
Dame las gracia de aceptar tus caminos.
• Tu quieres que todo contribuya a mi bien. Te doy gracias por todo.
• Tu sabes que hay heridas en mi:
- Las del seno materno.
- Las de mi infancia.
- Las de mi primera niñez.
- Las que sentí cuando llegaba al uso de la razón.
- Las de mi segunda niñez.
- Las de mi adolescencia, juventud, edad adulta y madura.
Dame Señor que pueda perdonar y amar.
Dame Señor que pueda aceptarme como soy.
• Tu sabes Señor, que hay en mi muchas tendencias al mal.
Dame Señor las virtudes para resistir:
- El egoísmo y la avaricia.
- La gula y la pereza.
- La envidia, la ira y la mentira.
- La impureza y la agresividad.
- La superstición y los temores.
- Las ambiciones de poder sobre los demás.
Dame Señor, tu Espíritu Santo que me renueva íntimamente con sus dones y frutos.
Ahora Señor, te presento mi cuerpo:
- con todas sus partes.
- con todos sus órganos.
- con todas sus funciones.
Te pido que sanes lo que está mal y fortalezcas lo que está débil. Tu conoces los influjos negativos que recibí de mis padres y antepasados.
• Tu conoces las dolencias que ahora más dificultan mi servicio a Ti.
Todo lo pongo en tus manos y te pido la salud que tú quieres para mí.
Dame las fuerzas que Tú sabes convenientes para mi lugar y servicio en tu cuerpo, la Iglesia.
Te pido Señor también, por las necesidades de mis parientes y amigos, de los que me han pedido oraciones.
Tu conoces esas necesidades:
• Necesidades de espíritu, alma y cuerpo.
• Necesidades de reconciliación contigo y con los otros.
• Necesidades materiales y de trabajo.
Por último Señor, te presento:
• Las grandes necesidades de la Patria y la Provincia.
• De la Iglesia Local y Universal: Que seamos Uno- del Mundo y del Universo.
Todo lo pongo en tus manos Señor..
Te pido tus soluciones, para la alabanza de tu nombre, en tu tiempo, cuando tu lo creas conveniente, como mejor convenga a tu voluntad.

AMEN

P. CARLOS ALDUNATE S. J.




Oración de Sanación

viernes, 31 de julio de 2009


Julio 29-2000 –14,30 horas

Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria. Nunca perdí mis raíces. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Guemes, demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles.
Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo.

En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno. La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces.
La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada).

Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente.
Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía.

A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo.
Este era nuestro único contacto.

A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación. Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular.
Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.

La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.

¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno!

Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica.

Lo mismo ocurre con el Pami. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país.

Valga un solo ejemplo: el Pami tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente).

Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda.

El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina, el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con los acomodados de turno.

Los mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano.

Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio?. Muy simple: el pacientes es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. “Pero cómo, usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?”. “Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe”. El cirujano “de real valor” además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!

Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las “indicaciones” de su cardiólogo. “¿Doctor, usted sigue operando?” y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre.
Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional.

Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna “lecture” de significación. Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse en el “sistema” y el dinero es lo que más les interesa.

La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter echo, camara y etc., etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos.

No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle “la operación económica” y entregará el sobre correspondiente!.

La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir “no hay camas disponibles”.

Nuestro juramento médico lo impide.

Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses. Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica.

En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben.
Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólares cada una! Aquí, ni soñando.

Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros!. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.

¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?

Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.

La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la C. Clinic, le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español!

Sin duda la lucha ha sido muy desigual.

El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse.

Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al “sistema”.

Sí al retorno, sí al ana-ana.

“Pondremos gente a organizar todo”. Hay “especialistas” que saben como hacerlo. “Debés dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabés nada, que no estás enterado”. “Debés comprenderlo si querés salvar a la Fundación”

¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!

En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.

Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos: “a mí no me ha derrotado nadie”. Yo no puedo decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo.

“¡La leyenda, la leyenda!”

Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga.

Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.

Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.

No puedo cambiar.

No ha sido una decisión fácil pero sí meditada.
No se hable de debilidad o valentía.

El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.

Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad.

Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así.

En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.

En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara.

A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.

Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa.

Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles. Un abrazo a todos, René Favaloro

Dr. René Favaloro

Homilia DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR

  DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR VIGILIA PASCUAL cC (Sábado 19 de abril 2025) Primera : Éxodo 14, 15 – 15, 1;  Salmo : Sal 1...