jueves, 13 de mayo de 2010

EL AMOR


EL AMOR DE DIOS
A. Dios te ama personalmente porque El es tu Padre.
1Jn. 4,8
Is. 49,15
Dios no te pone ninguna condición para amarte, él te ama precisamente como tú
eres en estos momentos, con tus pecados, vicios o defectos. Dios te ama
incondicionalmente porque su amor no cambia.
No es que le agrade lo que haces, el te ama a ti y por eso te perdona.
A cada uno nos a entretejido en el seno materno, desde antes de que existiéramos
él ya nos amaba y había pensado en nosotros para que fuésemos felices en él que es la
Felicidad.
B. Dios te ama incondicionalmente porque él es amor .
Tú no necesitas aparentar otra cosa distinta de lo que no eres para que Dos te
ame. No tienes que fingir, ni armarte de palabras raras para dirigirte a él, él te conoce y conoce todo lo que hay en tu corazón, solamente espera que le abras tu vida, que le
hagas partícipe de ella y que le dejes tomar el timón de tu vida.
Dios te acepta con amor. No te ama porque seas bueno sino porque el bueno es
él. Dios te dice: si nadie te ama mi alegría es amarte.
Vean los lirios del campo. Ellos no hilan ni tejen y Dios los viste con belleza
inigualable. … cuánto más nos cuidará y nos amará a nosotros que somos sus hijos, aunque seamos pecadores. Es más, El ama de manera especial a los pecadores. El peor de todos los pecadores es el más amado de Dios, porque donde abunda el pecado sobreabunda su amor misericordioso. El más pecador es quien puede experimentar más perdón, gozo y esperanza, porque es el más necesitado.
C. Dios quier e lo mejor par a ti porque eres su hijo Dios ciertamente te ama como eres, pero te ama tanto que no te quiere dejar así, El quiere algo mucho mejor para ti. (Ef. 3, 20)
Desde el principio nos creó a su imagen y semejanza, llenos de su amor y concreadores con el, capaces de ser sus representantes en este mundo.
Nos creó en armonía perfecta:
• Con él: una relación personal, íntima y permanente.
• Con los demás: relaciones de justicia, verdad y servicio.
• Con nosotros mismos: con seguridad, paz y dominio propio.
• Con toda la creación: siendo libres y no esclavos de las cosas de este mundo.
Este es el plan que Dios pensó para ser humano, este es el plan que estamos llamados a vivir y hacer realidad con la fuerza del Espíritu.
Dios es un Padre que quiere lo mejor para sus hijos, no desea que se pierdan en la
oscuridad, él se hace luz para que nosotros encontremos el camino de regreso a la casa paterna.
Nos dio a su único Hijo por amor, para que nos llevara hasta él. Que amor más grande el de Dios, que no se reserva nada, lo da todo y también espera que nosotros nos entreguemos plenamente a él.
D. Dios tomó la iniciativa para amar te
Dios te ama y lo único que te pide es que creas en su amor, en El y que confíes
en su plan más que en el tuyo, que te dejes amar por él.
Antes de que nosotros comenzáramos a buscarlo él ya nos andaba buscando. El tomó la iniciativa.
Un día Saulo de Tarso decidió seguir a Jesús y emprendió el camino a Damasco
para apresar a los cristianos. Sin embargo, era Jesús quien lo iba persiguiendo a él, hasta que lo alcanzó y lo tiró del caballo. En ese momento Saulo quedó preso, pero del amor de Jesús. Dios lo sedujo y él simplemente se dejó seducir: (Jer. 20,7)
El amor no consiste en que nosotros amemos a Dios sino que El nos amó
primero 1Jn. 4,19.
No fuimos nosotros los que lo elegimos a El, él nos eligió primero: Jn. 15, 16
Que alegría hay en el corazón del hombre y la mujer que se sienten amados por
Dios, son capaces de amarse así mismos y amar a los otros, tratando se parecerse a ese Padre misericordioso que todo lo entrega por amor a sus hijos.
Par a reflexionar
Lee la parábola del Padre Misericordioso (hijo pródigo) en Lucas 15, 11 – 31
• Descubre y anota las actitudes de amor del Padre para sus dos hijos
• ¿Qué actitudes tuyas te hacen identificarte con el hijo menor?
• ¿Qué actitudes te hacen identificarte con el hijo mayor?
Seas como cualquiera de los dos hijos de Dios. El te ama y te invita hoy a participar
con alegría del banquete que te ha preparado ¿Qué piensas responder?
Cuestionar io 1
Busca en las citas bíblicas las respuestas a las preguntas, luego reflexiónalas y
anota tus conclusiones.
1. ¿Desde cuándo te ha amado Dios? Jeremías 31,3
2. ¿A quiénes ama Dios? Mateo 5,4445
3. Dios es amor, lee lo que dice San Pablo sobre el amor y escribe cuál de estas
características es la más importante en tu vida y cuál o cuáles necesitas
tener más en cuenta: 1Corintios 13,4 – 8

lunes, 10 de mayo de 2010

LA FRASE DE LA SEMANA

Para alcanzar algo que nunca has tenido, tendrás que hacer algo que nunca hiciste". Cuando Dios te quita aquello que tenías agarrado, El no está castigándote, sino simplemente abriendo tus manos para recibir algo mejor. ... "La Voluntad de Dios no te llevará donde la Gracia de Dios no te proteja".

domingo, 9 de mayo de 2010

ARGENTINA UNIDA EN LA ORACION POR LA PATRIA

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En la foto: El Card. Jorge Mario Bergoglio presidio los festejos por el Bicentenario en Luján e instó a hacer crecer la Patria en la paz y la concordia

"Hoy le pedimos a la Madre aprender a ser como el Negro Manuel, silenciosos observadores de la vida y el camino de esta Patria, y a rezar por ella con la fidelidad del pueblo que intuye esta presencia de madre y por eso confía. Somos parte de esta historia del milagro que continúa y se sigue escribiendo. A ella también le pedimos la gracia de saber trabajar por la Patria, hacerla crecer en la paz y concordia que nos da el sentirnos hermanos, desterrando todo odio y rencor entre nosotros", instó el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio, al presidir una multitudinaria misa frente a la basílica de Luján por el Bicentenario Patrio, en coincidencia con la festividad en honor de la Patrona Nacional el día 8 de mayo de 2010, según informó AICA.
El purpurado porteño recordó también que "la Virgen cuidó desde muy adentro del corazón a esta Patria, comenzando desde los más pobres, los que para los suficientes no cuentan, pero aquí sí que son tenidos en cuenta".
“No tenemos derecho a aguacharnos, a bajar los brazos llevados por la desesperanza. Recuperemos la memoria de esta Patria que tiene Madre, recuperemos la memoria de nuestra Madre. Miremos a la Virgen y pidámosle que no nos suelte su mano. Gracias Madre por quedarte con nosotros”, dijo al pedirle a la feligresía que repitiera tres veces ese agradecimiento a María.
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina destacó “en Luján hay un signo para nuestra Patria: todos tienen lugar, todos comparten la esperanza y todos son reconocidos hijos. Hoy vinimos a rezar en esta fiesta de la Virgen, en este año Bicentenario, porque aquí crecimos y aquí nuestra Patria siempre tuvo una bendición, porque tiene una madre”.
Tras destacar que Luján es lugar de “solidaridad y fraternidad”, recordó que José de San Martín y Manuel Belgrano pasaron por allí “en medio de la gloria, y también cuando quedaron solos y olvidados, le confiaron su tristeza”.
La Eucaristía fue concelebrada por una veintena de obispos de la región Buenos Aires.


Texto completo
Aquí en Luján hubo un gesto de la Virgen y nos hace bien recordarlo: en 1630 una pequeña imagen de la Pura y Limpia Concepción, se quedó. Iba a otra parte la caravana, la Virgen provocó la parada.
Desde ese momento en este lugar hubo visitas, peregrinaciones, encuentros con la Virgen. Desde ese momento la Patria tuvo madre. La imagen, al principio, estaba en una taperita, después una iglesia... y hoy la Basílica tan linda y tan cuidada.
Aquí aprendimos a detenernos y recibir vida. Aquí junto a la Madre de Jesús venimos a descansar, a confiarle la vida de otros, la vida que muchos fueron cargando en la peregrinación, en el silencio y la oración por el camino. Aquí el pueblo sencillo y creyente de nuestra patria fue creciendo también en algo tan característico del lugar: la solidaridad y la fraternidad. Y con este modo simple, de encuentro y silencio armó nuestra Madre el santuario: esta es la Casa de los argentinos. La Patria, aquí, creció con la Virgen; la Patria aquí tiene a su madre.
¡En esta su Casa de Luján cuántos vinieron a recibir la fe en el bautismo, a cumplirle promesas o a confiarle su necesidad, sus dolores o sus problemas! Por el templo anterior a esta Basílica, cuando la Patria empezaba, pasaron San Martín y Belgrano al principio y al final de sus campañas. Pasaron ellos, como muchos, en medio de la gloria, y cuando quedaron solos y olvidados, le confiaron su tristeza. Sabían que la Patria tenía Madre.
Hoy es su fiesta, al celebrarla a Ella que recoge las visitas y las oraciones de los hijos, le pedimos aprender a ser como el Negro Manuel, silenciosos observadores de la vida y el camino de esta Patria, y a rezar por ella con la fidelidad del pueblo que intuye esta presencia de madre y por eso confía. Somos parte de esta historia del milagro que continúa y se sigue escribiendo. A ella también le pedimos la gracia de saber trabajar por la Patria, hacerla crecer en la paz y concordia que nos da el sentirnos hermanos, desterrando todo odio y rencor entre nosotros.
En este lugar tan santo, lleno de Fe y Esperanza, pedimos hoy a la Madre que cuide a nuestra Patria. En particular a aquellos que son los más olvidados, pero que saben que aquí siempre hay lugar para ellos. Así fue desde el principio: la Virgen cuidó desde muy adentro del corazón a esta Patria, comenzando desde los más pobres, los que para los suficientes no cuentan... pero aquí sí que son tenidos en cuenta. Por ello a los hijos de la Virgen de estas tierras nunca les falta la protección de nuestra Madre.
En Luján hay un signo para nuestra Patria: todos tienen lugar, todos comparten la esperanza y todos son reconocidos hijos. Hoy vinimos a rezar en esta fiesta de la Virgen, en este año Bicentenario, porque aquí crecimos y aquí nuestra Patria siempre tuvo una bendición, porque tiene una madre. No tenemos derecho a aguacharnos, a bajar los brazos llevados por la desesperanza. Recuperemos la memoria de esta Patria que tiene madre, recuperemos la memoria de nuestra Madre. Miremos a la Virgen y pidámosle que no nos suelte de su mano. Gracias Madre por quedarte con nosotros.

Verdadera manifestación de esperanza ante la Virgen de Luján

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En la foto: La Iglesia festejo el Bicentenario en el Santuario de Luján

“Hoy, entrando al Bicentenario y no habiendo superado las otras fallas que nos corroen, una amarga sensación de desánimo y mezquino individualismo nos embarga. Sin embargo, más profundamente, late aún en cada uno de nosotros y en la Patria toda, una tenue esperanza. Debemos hacerla crecer, no como una ilusión vana e ingenua, sino basada en lo que ya hemos conseguido como Nación, para potenciar así su desarrollo”. Así lo expresa el Manifiesto de la Esperanza, que fue leído esta tarde ante una multitud de fieles que se congregaron en Luján para participar de la celebración ciudadana con la que los laicos dieron comienzo a los festejos por el Bicentenario de la Patria.
El texto, cuya lectura estuvo a cargo de Justo Carbajales, director ejecutivo del Departamento de Laicos (DEPLAI) de la Conferencia Episcopal Argentina, deja en claro “la maravillosa responsabilidad cívica de los que tenemos fe en Dios”, porque “la fe le da vida a la esperanza. Es como el soplo que prende la llama y la aviva, es la certeza de lo que se espera, prueba de lo que aún no se ve. Es la sal viva”. Y aclara también que “la fe verdadera no es sólo para cada uno de nosotros” sino que “exige ser vivida en medio de nuestro pueblo argentino. No es un privilegio, sino un don que debe ser ofrecido y compartido”.
“Así -prosigue el texto-, los hombres y las mujeres de fe junto con todos los argentinos de buena voluntad, debemos comprometernos en este inicio del Bicentenario a que en nuestra Patria salga a la luz una Esperanza transformadora, hacia una Nación Argentina que incluya dignamente a todos sus hijos. Por ello queremos hoy anunciar este Manifiesto, que es un verdadero compromiso ciudadano del Bicentenario, para que quede grabado en nuestro corazón y marque nuestro comportamiento cívico”.


Un verdadero compromiso ciudadano

A continuación, declara una serie de principios básicos, como la dignidad de la vida humana, el valor de la transparencia y la honestidad, el respeto a las leyes, el fortalecimiento de las instituciones, la participación ciudadana y la educación, que conllevan determinados compromisos a asumir. El texto señala lo siguiente:
“Creemos en la dignidad intocable de la vida humana y nos comprometemos a respetarla y a hacerla respetar integralmente en todas sus etapas”;
“Creemos en el valor de la transparencia y la honestidad. Nos comprometemos a cumplir con nuestros deberes familiares, cívicos y fiscales y también nos comprometemos a exigir el mismo comportamiento en nuestros representantes políticos; a no votarlos si incumplieren con ello y a movilizar a la opinión pública para que haga lo mismo”;
“Creemos en el respeto a las leyes por sobre todo otro interés personal o grupal y nos comprometemos a respetarlas y a hacerlas respetar democráticamente”;
“Creemos en el fortalecimiento de nuestra instituciones republicanas, único camino para la construcción de un país para todos”;
“Creemos en el federalismo que supone y exige la necesaria y justa autonomía política y financiera de las provincias”.
“Creemos en el diálogo social. Es imprescindible lograr ‘consensos básicos’ sobre un modelo de país, que nos abarque a todos. Trabajaremos y exigiremos a nuestros políticos ese dialogo”;
“Creemos en la participación ciudadana. Debemos pasar de ser simple habitantes a ciudadanos comprometidos con lo público. Pasar de una democracia delegativa a una democracia participativa y comprometida .No tenemos derecho a quejarnos de nuestros políticos si no participamos en lo público”;
“Creemos en la importancia esencial de la educación y el trabajo digno como las verdaderas herramientas de desarrollo de nuestros hijos y de inclusión social de todos nuestros compatriotas. Si la máxima del Centenario fue ‘gobernar es poblar’, la del Bicentenario debe ser ‘gobernar es educar’”.


Poner “nuestra esperanza y trabajo en este compromiso"

A continuación, destaca la necesidad de poner “nuestra esperanza y trabajo en este compromiso”, lo que hará posible:
“que cada vida humana en nuestra Patria sea protegida y respetada desde el momento de la concepción sin ningún tipo de discriminación por sexo, edad, raza, situación socio económica o estado de salud. Que sea tratado siempre como una persona”; “lograr las condiciones mínimas para la plena integración social de cada habitante de esta bendita tierra, y su grupo familiar con igualdad básica de oportunidades”.
También será posible “que nuestros niños cuenten con un hogar que los contenga y los proteja. Que todas las políticas de inclusión social tengan como eje el fortalecimiento familiar. Que se promueva el matrimonio como realmente es, una comunidad estable de vida y amor entre una mujer y un hombre”; “que todos nuestros niños y jóvenes reciban la educación que les permita su pleno desarrollo laboral, social y espiritual” y “que nos consolidemos como pueblo”.
Por eso, el Manifiesto llama a ponerse de pie y caminar “guiados por nuestra Fe y Esperanza, junto con todos los compatriotas que acepten nuestra invitación”, y a no permitir “que nada nos detenga hasta que los campos y las ciudades de nuestra bendita Patria vuelvan a brillar”.
A continuación, el texto completo del manifiesto:


Manifiesto de la esperanza

Por un Compromiso Ciudadano en el Bicentenario de la Patria
Queridos Hermanos en Cristo:
Hoy nos encontramos en el sitio que la Virgen María eligió como lugar querido hace 380 años, mucho antes que el simple sueño de ser Nación empezara a ser concebido.
Su imagen presente en Luján es para nuestro pueblo certeza de la bendición de Dios para aquellos que habitamos estas tierras y signo de Esperanza.
Esa Esperanza que, transformada en compromiso con la historia, hizo que en mayo de 1810 un puñado de patriotas creyera, en medio de la oscuridad de los tiempos que les tocó vivir, que podíamos ser una Nación y juntos, como pueblo, iniciaran el trabajoso camino, que llevó a nuestra independencia en 1816.
Una Esperanza que impulsó a Belgrano y a San Martín a encomendarse a vos, Virgen Gaucha, a encender la antorcha de la Libertad, y a defenderla cuando su luz parecía apagarse.
La Esperanza que actuó para que vinieran hombres y mujeres de todo el mundo buscando libertad, convivencia, trabajo y lo consiguieran.
La Esperanza de todos ellos es la que nos hizo a nosotros ARGENTINOS. Nuestros antepasados fueron forjando, a pesar de las dificultades, una Patria abierta a todos los hombres del mundo, transformándola en un crisol de razas, una tierra de convivencia religiosa y étnica y una tierra de trabajo, cuyos campos generosos devolvieron el sudor de sus frentes con cereales y animales que se multiplicaron para transformarla en el granero del mundo.

Una Nación donde cada padre y madre creía que el futuro de sus hijos sería mejor que el suyo y que la educación era el instrumento para alcanzarlo.
Cuando Argentina festejó el centenario de la Revolución de Mayo era creencia generalizada que seríamos uno de los países más prósperos y poderosos de la tierra y por eso la euforia de esos días.
Sin embargo, esa euforia no estaba sustentada en la Esperanza sino en una vana ilusión. Graves fallas corroían el espíritu nacional; una cultura donde claudicaba la honestidad y el respeto por la ley, donde era más importante derrotar y destruir al enemigo político que lograr consenso en aras del bien común.
Una sociedad donde millones de personas, mujeres y hombres, no podían elegir a sus autoridades libremente y sin fraude.
Una sociedad con una mesa opulenta donde millones de habitantes no alcanzaban las condiciones básicas para ser incluidos en ella.
Esas fallas ensombrecieron nuestra historia hasta llegar a la página más oscura de la última dictadura militar. A pesar que en 1983 recuperamos la democracia y con ello nuestra capacidad de elegir libremente nuestras autoridades y nuestra libertad de expresión, hoy, entrando al Bicentenario y no habiendo superado las otras fallas que nos corroen, una amarga sensación de desánimo y mezquino individualismo nos embarga.
Sin embargo, más profundamente, late aún en cada uno de nosotros y en la Patria toda, una tenue Esperanza.
Debemos hacerla crecer, no como una ilusión vana e ingenua, sino basada en lo que ya hemos conseguido como Nación, para potenciar así su desarrollo.
En este punto queda clara la maravillosa responsabilidad cívica de los que tenemos Fe en Dios. La Fe le da vida a la Esperanza. Es como el soplo que prende la llama y la aviva, es la certeza de lo que se espera, prueba de lo que aún no se ve. Es la sal viva.
La Fe verdadera no es sólo para cada uno de nosotros, exige ser vivida en medio de nuestro pueblo argentino. No es un privilegio, sino un don que debe ser ofrecido y compartido.
Así, los hombres y las mujeres de Fe junto con todos los argentinos de buena voluntad, debemos comprometernos en este inicio del Bicentenario a que en nuestra Patria salga a la luz una Esperanza transformadora, hacia una Nación Argentina que incluya dignamente a todos sus hijos.
Por ello queremos hoy anunciar este Manifiesto, que es un verdadero compromiso ciudadano del Bicentenario, para que quede grabado en nuestro corazón y marque nuestro comportamiento cívico.
En él decimos que:
Creemos en la dignidad intocable de la vida humana y nos comprometemos a respetarla y a hacerla respetar integralmente en todas sus etapas.
Creemos en el valor de la transparencia y la honestidad. Nos comprometemos a cumplir con nuestros deberes familiares, cívicos y fiscales y también nos comprometemos a exigir el mismo comportamiento en nuestros representantes políticos; a no votarlos si incumplieren con ello y a movilizar a la opinión pública para que haga lo mismo. “No robarás” es un mandato para todos, sin excepción.
Creemos en el respeto a las leyes por sobre todo otro interés personal o grupal y nos comprometemos a respetarlas y a hacerlas respetar democráticamente.
“Sin ley no hay verdadera libertad: existen solo pasiones, desorden y anarquía”
Creemos en el fortalecimiento de nuestras instituciones republicanas, único camino para la construcción de un país para todos.
Creemos en el federalismo que supone y exige la necesaria y justa autonomía política y financiera de las provincias.
Creemos en el diálogo social. Es imprescindible lograr “consensos básicos” sobre un modelo de país, que nos abarque a todos. Trabajaremos y exigiremos a nuestros políticos ese dialogo.
Creemos en la participación ciudadana. Debemos pasar de ser simple habitantes a ciudadanos comprometidos con lo público. Pasar de una democracia delegativa a una democracia participativa y comprometida .No tenemos derecho a quejarnos de nuestros políticos si no participamos en lo público. “Debemos crecer en la conciencia de ser pueblo”
Creemos en la importancia esencial de la educación y el trabajo digno como las verdaderas herramientas de desarrollo de nuestros hijos y de inclusión social de todos nuestros compatriotas. Si la máxima del Centenario fue “gobernar es poblar”, la del Bicentenario debe ser “gobernar es educar”.
Queremos ser Nación
con mayúsculas, una Nación cuya pasión sea la verdad y el compromiso por el bien común.
Por eso ponemos nuestra Esperanza y trabajo en este compromiso, porque si lo cumplimos
Es posible
que cada vida humana en nuestra Patria sea protegida y respetada desde el momento de la concepción sin ningún tipo de discriminación por sexo, edad, raza, situación socio económica o estado de salud. Que sea tratado siempre como una persona.
Es posible lograr las condiciones mínimas para la plena integración social de cada habitante de esta bendita tierra, y su grupo familiar con igualdad básica de oportunidades. Que no haya más hermanos nuestros que tengan hambre o estén excluidos. “Que la Patria sea para todos”.
Es posible que nuestros niños cuenten con un hogar que los contenga y los proteja. Que todas las políticas de inclusión social tengan como eje el fortalecimiento familiar. Que se promueva el matrimonio como realmente es, una comunidad estable de vida y amor entre una mujer y un hombre.
Es posible que todos nuestros niños y jóvenes reciban la educación que les permita su pleno desarrollo laboral, social y espiritual.
Es posible que nos consolidemos como pueblo.
Sacudámonos nuestros desánimos, pongámonos de pie y caminemos guiados por nuestra Fe y Esperanza, junto con todos los compatriotas que acepten nuestra invitación.
Jesucristo, el Señor de la historia está con nosotros. María es Madre de nuestro pueblo y nos acompaña.
Nuestros padres y nuestros hijos nos están mirando.
No permitamos que nada nos detenga hasta que los campos y las ciudades de nuestra bendita Patria vuelvan a brillar.
No tengamos miedo. Es posible. Y así será para que con Cristo y María “construyamos una Patria para todos”, para ese pueblo a quien saludamos cantando : “Al Gran Pueblo Argentino ¡Salud!


Justo Carbajales

viernes, 7 de mayo de 2010

HOY UNÁMONOS EN ORACIÓN POR ARGENTINA


HOY A LAS 15 HORAS TE INVITO A ENCENDER UNA VELA Y REZAR JUNTOS ESTA ORACION POR LA PATRIA. PIDIENDOLE A NUESTRA MADRE LA VIRGEN MARIA QUE INTERCEDA POR ARGENTINA.

Oración por la Patria
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos,
Nos sentimos heridos y agobiados.
Precisamos a tu alivio y fortaleza.

Queremos ser nación,
una nación cuya identidad
sea la pasión por la verdad
y el compromiso por el bien común.

Danos la valentía de la libertad
de los hijos de Dios
para amar a todos sin excluir a nadie,
privilegiando a los pobres
y perdonando a los que nos ofenden,
aborreciendo el odio y construyendo la paz.

Concédenosla sabiduría del diálogo
y la alegría de la esperanza que no defrauda.

Tú nos convocas. Aquí estamos Señor,
cercanos a María, que desde Luján nos dice:
¡Argentina! ¡Canta y Camina!

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.

Amén.

jueves, 6 de mayo de 2010

MENSAJE OBISPOS DE LA PATAGONIA

Obispos patagónicos refrendan una nota de la Pastoral Aborigen
Néuquen, 5 May. 10 (AICA)

Habitantes originarios de la Patagonia

Habitantes originarios de la Patagonia

“El pueblo mapuche en muchos momentos fue violentamente dominado y discriminado. La violencia que ha sufrido este pueblo siempre fue relacionada a la tierra y a sus recursos naturales. En muchos lugares ha sido desalojado y despojado, y ha sufrido una indefensión histórica. De la misma manera fue sistemáticamente humillado e impulsado a abandonar su cultura y su cosmovisión”. Así lo expresa un comunicado elaborado por los Equipos de Pastoral Aborígen de la Región Pastoral Patagonia- Comahue junto a sus obispos, en el marco de la Semana de los Pueblos Indígenas - 19 a 25 de abril-, y en el marco también del inicio de las celebraciones del Bicentenario.

El comunicado se titula: “Un Bicentenario...pero con muchos siglos de Historia", y en él se advierte que “nunca se ha hecho una reparación histórica con el pueblo mapuche”, al tiempo que se afirma que “el pueblo mapuche no está dispuesto a renunciar a su participación en el mundo de hoy y quiere hacerlo con el derecho propio que le es reconocido como Pueblo Originario preexistente”.

Los equipos de Pastoral Aborigen manifiestan su preocupación ante la existencia de “sectores que quieren negar al pueblo mapuche el derecho de ser reconocido como pueblo originario argentino, tildándolo, ciertamente con intereses claros de desprestigiar sus reclamos territoriales, de invasor en la Patagonia argentina, cuando su presencia es anterior al estado argentino”.

Por otro lado, lamentan que “se pretenda desprestigiar los reclamos territoriales acusando a sectores del pueblo mapuche de tener alianzas con movimientos violentos, guerrilleros y terroristas, sin que nadie haya presentado pruebas de estas acusaciones”. Y que “numerosas comunidades hayan presentado ante los organismos administrativos de los estados provinciales reclamos justos y de larga data por sus problemas territoriales sin haber sido escuchados”.

También lamentan que “los estados respondan con sistemática ineficiencia, prolongando artificialmente cualquier respuesta definitiva, entorpeciendo los procedimientos administrativos que aportarían soluciones en los expedientes de las comunidades reclamantes”. Asimismo, “los estados, en muchos casos, se arrogan el derecho de decidir sobre la vida de los pueblos indígenas, sus recursos y organizaciones con disposiciones administrativas e iniciativas legislativas sin la más mínima consulta. Ejemplo doloroso es la venta de minas y concesiones petroleras dentro de los territorios comunitarios de comunidades que nunca han sido informadas ni consultadas”.

“A causa de esta ineficiencia e incumplimiento intencional de los estados -prosigue el texto-, algunas comunidades y organizaciones responden con acciones directas de autodefensa ante los atropellos autorizados, como por ejemplo, recuperando tierras que ancestralmente les han pertenecido o impidiendo actividades mineras o petroleras. Son ocupantes originarios, no invasores ni usurpadores”.

Por ese motivo, proponen entre otras cosas, que “en el estado moderno todos los pueblos y sociedades tengan su lugar propio y legítimo”; destacan la obligación de los estados de “realizar siempre la consulta a los pueblos originarios y a sus comunidades por los intereses que los afecten y es derecho de los pueblos originarios decidir con autonomía sobre su propio destino”. Y reclaman que “la administración de los estados dé urgente respuesta a los reclamos territoriales de las comuniades y asuman con responsabilidad las normativas, ya no tan nuevas, de las garantias constitucionales y de los convenios internacionales asumidos por la Argentina”.

Por último, el comunicado expresa: “En visperas del Bicentenario de la Argentina creemos que una nueva relación es posible a partir del reconocimiento de los derechos propios de los pueblos orignarios, de una decidida accion de los estados favoreciendo la implementación y aplicación de los derechos, una voluntad política de asumir con compromiso la existencia de los pueblos orignarios y su idiosincracia. Sin ellos, no somos Argentina”.

La declaración lleva la firma de los obispos Virginio D. Bressanelli (coadjutor de Neuquén), Marcelo Alejandro Cuenca (Alto Valle del Río Negro), Esteban Laxague (Viedma), Fernando Maletti (San Carlos de Bariloche), Marcelo Melani (Neuquén), Juan Carlos Romanín (Río Gallegos), José Slaby (prelatura de Esquel) y Joaquín Gimeno Lahoz (administrador diocesano de Comodoro Rivadavia).

jueves, 29 de abril de 2010

" CONVERSACION CON JESUS AMIGO QUE NO FALLA "

Jesùs mio en vos confio, despositè toda mi confianza en Tì Tù hiciste al paralitico caminar, al muerto resucitar, al leproso sanar,Tù que sabes de mis angustias, dolores callados y contenidos. Sabes bien amigo Divino Jesùs, cuanto necesito alcanzar la gracia..............Solo en ti espero con fè y confianza, que por intermedio de Tù poderosa Sangre y Tùs Santas Llagas, y antes de terminar esta conversacion Contigo, alcance la gracia............que pido con Fè y confianza, ya que eres mi Amigo Divino Jesus. Te pido que no camines delate mio, puedo no seguirte, no camines detras mio, puedo no verte, Camina A Mi Lado, Simplemente Se EL Amigo, " EL AMIGO QUE NUNCA FALLA "
Elba Alejandrina Aquino.
ME ENCANTO ESTA ORACION Y SE LAS COMPARTO.SILVINA

ORACION POR LOS ENFERMOS


ORACIÓN POR LOS ENFERMOS
Señor Jesucristo, que para redimir a los hombres y sanar a los enfermos quisiste asumir nuestra condición humana, mira con piedad a ..............., que está enfermo y necesita ser curado en el cuerpo y en el espíritu. Reconfórtalo con tu poder para que levante su ánimo y pueda superar todos sus males; y, ya que has querido asociarlo a tu Pasión redentora, haz que confíe en la eficacia del dolor para la salvación del mundo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

PADRE NUESTRO - AVE MARIA


HERMANOS LES RUEGO QUE OREN POR FAVOR POR LA SALUD DE:
LAURITA MI SOBRINA,
JERO EL HIJO DE MIS AMIGOS TOIO E INES,
CECI SOBRINA DE MIRTA,
CHARITO MAMA DE MARIA LAURA
Y POR TODOS LOS ENFERMOS QUE TODOS LOS DIAS SE SUMAN A LA CADENA DE ORACION.
TE RUEGO QUE TE TOMES 5 MINUTOS A INTERCEDER, TE ASEGURO QUE EL SEÑOR BENDECIRÁ TU VIDA CON AMOR.
UNAMOS NUESTRA ORACIÓN POR TODOS NUESTROS ENFERMOS.
GRACIAS.

ORACION DE SANACION

http://psicatolicos.podOmatic.com/entry/2007-04-06T19_03_21-07_00


HERMANOS OFREZCAMOS DE CORAZON ESTA ORACION PARA QUE EL SEÑOR OBRE CON PODER EN NUESTRAS VIDAS Y EN LA VIDA DE LAS PERSONAS QUE AMAMOS.

viernes, 23 de abril de 2010

CANTO DE CEFERINO

CEFERINO


HERMANOS LES PIDO ME AYUDEN A ORAR POR EL HIJO DE MIS AMIGOS TOIO E INES, SU NOMBRE ES JERÓNIMO, TIENE 5 AÑOS, EL AÑO PASADO FUE OPERADO POR UN TUMOR CEREBRAL, AHORA A APARECIDO UN REBROTE, RUEGO A CEFERINO NAMUNCURÁ QUE POR SU INTERCESIÓN ESE TUMOR DESAPAREZCA. LES RUEGO QUE OREN, POR EL, POR SUS PAPAS, PARA QUE EL SEÑOR ,POR LA INTERCESIÓN DE CEFERINO SANE COMPLETAMENTE A JERÓNIMO, Y QUE PUEDA SER TESTIGO DEL GRAN PODER DE DIOS. AMEN.
SILVINA


jueves, 22 de abril de 2010

TRIUNFAR Y AUTOESTIMA Fuente: J. C. Maxwell


Cada persona de éxito es alguien que falló, pero nunca se consideró un fracasado.

Por ejemplo, a Wolfgang Amadeus Mozart, uno de los más grandes genios musicales, el emperador Ferdinando le dijo que su ópera Las bodas de Fígaro era «demasiado ruidosa» y que tenía «demasiadas notas».

El pintor Vincent Van Gogh, cuyos cuadros alcanzan actualmente cifras astronómicas cuando se ponen a la venta, durante toda su vida vendió solo un cuadro.

Thomas Edison, el más prolífico inventor en la historia, era considerado cuando joven alguien imposible de aprender nada.

Y a Albert Einstein, el más grande pensador de nuestro tiempo, un maestro de Munich le dijo que «nunca llegaría muy arriba».

Creo que no es exagerado decir que a todos los grandes hombres de éxito se les han dado múltiples razones para creer que han sido unos fracasados. Pero, a pesar de eso, han perseverado. Frente a la adversidad, el rechazo y los errores, siguen creyendo en ellos y rehúsan considerarse unos fracasados.

En los últimos veinte años hemos visto a muchos estudiantes que por haber reprobado algún examen se han desanimado y su deseo de seguir estudiando ha declinado. Esto nos ha llevado a tratar de hallar formas de revertir esa tendencia. Una teoría popular dice que la mejor manera de mejorar la capacidad de los niños es inflar su autoestima. Cuando los educadores observaron que los estudiantes con éxito tenían confianza, reflexionaron que con solo estimular la autoestima se producirían los resultados esperados. Pero tal teoría se ha vuelto contra ellos. Porque investigadores han descubierto que trabajando sobre el ego de los niños se consiguen efectos negativos: indiferencia por la excelencia, incapacidad de superar las adversidades, y agresividad hacia la gente que los critica.

Yo doy un alto valor a reconocer los méritos de las personas, especialmente de los niños. Realmente, creo que las personas esperan más de uno de lo que uno mismo espera de sí. Pero también creo que la alabanza hay que fundamentarla en la verdad. Uno no hace cosas para que los demás lo exalten.

Este es el criterio que yo uso para animar y guiar a otros:

Aprecie a las personas. Alabe el esfuerzo. Premie el trabajo.

Este método lo uso con todos. Incluso conmigo mismo. Cuando estoy trabajando, no me brindo un reconocimiento a menos que haya terminado lo que estaba haciendo. Cuando emprendo una tarea o un proyecto, me doy por entero y sin pensar en lo que va a resultar, tengo mi conciencia tranquila. Duermo bien por las noches. Y sin detenerme a pensar en los errores que cometo o cuantas veces me equivoco, no dejo que esto devalúe el aprecio que tengo por mí mismo. Como afirma el dicho popular: «Dios usa a la gente que falla, porque no tiene a quién más echarle mano».

Como muchos, supongo que a usted debe serle duro mantener una actitud positiva y evitar sentirse un fracasado. Pero sepa esto: Es posible cultivar una actitud positiva respecto a usted mismo, no importa en qué circunstancias se encuentre o la historia que usted tenga.

lunes, 19 de abril de 2010

CADA ENCUENTRO PERSONAL CON CRISTO ES UNA EXPERIENCIA DE AMOR


Queridos jóvenes de Malta y Gozo, estoy muy feliz de estar entre vosotros,]

qué alegría poder encontraros en vuestra tierra. En este significativo aniversario damos gracias a Dios por haber enviado al Apóstol Pablo a estas islas, que son uno de los primeros lugares que recibieron la Buena Noticia de Nuestro Señor Jesucristo.....


San Pablo tuvo de joven una experiencia que transformó para siempre su vida. Como sabéis, él fue antes enemigo de la Iglesia e hizo todo lo posible por destruirla. Mientras iba camino de Damasco con la intención de apresar a todo cristiano que allí encontrara, se le apareció el Señor en una visión. Una luz cegadora lo envolvió y oyó una voz que le decía: "¿Por qué me persigues?... Soy Jesús, a quien tú persigues" (Hch 9,4-5). Pablo se vio totalmente embargado por este encuentro con el Señor y toda su vida cambió. Se convirtió en un discípulo y llegó a ser un gran apóstol y misionero. Aquí, en Malta, tenéis un motivo particular para agradecer los esfuerzos misioneros de Pablo, que divulgó el Evangelio en el Mediterráneo.

Cada encuentro personal con Jesús es una experiencia sobrecogedora de amor. Como el mismo Pablo admite, antes había "perseguido con saña a la Iglesia de Dios y la asolaba" (cf. Ga 1,13). Pero el odio y la rabia expresadas en esas palabras se desvanecieron completamente por el poder del amor de Cristo. Durante el resto de su vida, Pablo tuvo el deseo ardiente de llevar el anuncio de este amor hasta los confines de la tierra.

Quizás alguno de vosotros me dirá que, a veces, san Pablo era severo en sus escritos. ¿Cómo se puede afirmar entonces que ha difundido un mensaje de amor? Mi respuesta es ésta: Dios ama a cada uno de nosotros con una profundidad y una intensidad que no podemos ni siquiera imaginar. Él nos conoce íntimamente, conoce cada una de nuestras capacidades y cada uno de nuestros errores. Puesto que nos ama tanto, desea purificarnos de nuestros errores y fortalecer nuestras virtudes de manera que podamos tener vida en abundancia. Aunque nos llame la atención cuando hay algo en nuestra vida que le desagrada, no nos rechaza, sino que nos pide cambiar y ser más perfectos. Esto es lo que le pidió a san Pablo en el camino de Damasco. Dios no rechaza a nadie, y la Iglesia tampoco rechaza a nadie. Más aún, en su gran amor, Dios nos reta a cada uno para que cambiemos y seamos mejores.

San Juan nos dice que este amor perfecto aleja todo temor (cf. 1 Jn 4,18). Por eso os digo a todos vosotros: "No tengáis miedo". Cuántas veces escuchamos estas palabras en las Escrituras. El ángel se las dice a María en la Anunciación, Jesús a Pedro, cuando lo llama a ser su discípulo, y el ángel a Pablo en vísperas de su naufragio. A los que deseáis seguir a Cristo, como esposos, padres, sacerdotes, religiosos o fieles laicos que llevan el mensaje del Evangelio al mundo, os digo: No tengáis miedo. Encontrareis ciertamente oposición al mensaje del Evangelio. La cultura de hoy, como cualquier cultura, promueve ideas y valores que contrastan en ocasiones con las que vivía y predicaba nuestro Señor Jesucristo. A veces, estas ideas son presentadas con un gran poder de persuasión, reforzadas por los medios y por las presiones sociales de grupos hostiles a la fe cristiana. Cuando se es joven e impresionable, es fácil sufrir el influjo de otros para que a aceptemos ideas y valores que sabemos que no son los que el Señor quiere de verdad para nosotros. Por eso, os repito: No tengáis miedo, sino alegraos del amor que os tiene; fiaos de él, responded a su invitación a ser sus discípulos, encontrad alimento y ayuda espiritual en los sacramentos de la Iglesia.

Aquí, en Malta, vivís en una sociedad marcada por la fe y los valores cristianos. Deberíais estar orgullosos de que vuestro País defienda tanto al niño por nacer como la estabilidad de la vida familiar para una sociedad sana. En Malta y en Gozo, las familias saben valorar y cuidar de sus miembros ancianos y enfermos, y acogen a los hijos como un don de Dios. Otras naciones pueden aprender de vuestro ejemplo cristiano. En el contexto de la sociedad europea, los valores evangélicos están llegando a ser de nuevo una contracultura, como ocurría en tiempos de san Pablo.

En este Año Sacerdotal, os pido que estéis abiertos a la posibilidad de que el Señor pueda llamar a algunos de vosotros a entregarse totalmente al servicio de su pueblo en el sacerdocio o en la vida consagrada. Vuestro País ha dado muchos y excelentes sacerdotes y religiosos a la Iglesia. Inspiraros en su ejemplo y reconoced la profunda alegría que proviene de dedicar la propia vida al anuncio del mensaje del amor de Dios por todos, sin excepción.

Os he hablado ya de la necesidad de atender a los más jóvenes, a los ancianos y enfermos. Pero el cristiano está llamado a llevar el mensaje del Evangelio a todos. Dios ama a cada persona de este mundo, más aún, ama a cada persona de todas las épocas de la historia del mundo. En la muerte y resurrección de Jesús, que se hace presente cada vez que celebramos la Misa, Él ofrece a todos la vida en abundancia. Como cristianos, estamos llamados a manifestar el amor de Dios que incluye a todos. Por eso, hemos de socorrer al pobre, al débil, al marginado; tenemos que ocuparnos especialmente por los que pasan por momentos de dificultad, por los que padecen depresión o ansiedad; debemos atender a los discapacitados y hacer todo lo que esté en nuestra mano por promover su dignidad y calidad de vida; tendremos que prestar atención a las necesidades de los inmigrantes y de aquellos que buscan asilo en nuestra tierra; tenemos que tender una mano amiga a los creyentes y a los no creyentes. Esta es la noble vocación de amor y servicio que todos nosotros hemos recibido. Que esto os impulse a dedicar vuestra vida a seguir a Cristo. La tibżgħux tkunu ħbieb intimi ta’ Kristu [No tengáis miedo de ser amigos íntimos de Cristo]

Queridos jóvenes, llegado el momento de dejaros, deseo manifestaros mi cercanía y el recuerdo constante en mis oraciones por vosotros, vuestros familiares y amigos.

BENEDICTO

lunes, 12 de abril de 2010

LAURA

http://www.youtube.com/watch?v=yAoi2mK-KNM

LES REGALO ESTE SENCILLO VIDEO QUE ME IMPACTO, MUCHAS VECES CON PEQUEÑAS"GRANDES COSAS" PODEMOS ANUNCIARLE A NUESTRO HERMANO, QUE CRISTO MURIÓ Y RESUCITO, POR AMOR EXCLUSIVO A CADA UNO DE NOSOTROS, OJALA CON PEQUEÑAS COSAS PODAMOS SER INSTRUMENTOS DE DIOS. UN ABRAZOOOO. LOS QUIERO MUCHO. SILVINA

domingo, 11 de abril de 2010

JESUS DE LA DIVINA MISERICORDIA


COMO REZAR LA CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA
(Diario, 476,- usando un rosario común.)

Un Padre nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal, Amén.

Un Ave María

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios. ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Un Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, Su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncío Pilato, fue crucificado, muerto ysepultado. Descendió a los inflemos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

En las cuentas grandes antes de cada decena

Padre eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como Propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.

En las 10 cuentas pequeñas de cada decena:

Por Su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

Doxología final después de las cinco decenas:

Santo Dios,
Santo Fuerte,
Santo Inmortal,
ten misericordia de nosotros
y del mundo entero.

(Tres veces.)


sábado, 10 de abril de 2010


Oración Padre Hurtado

PADRE ALBERTO HURTADO
Apóstol de Jesucristo,
servidor de los pobres,
amigo de los niños
y maestro de juventudes,
bendecimos a nuestro Dios
por tu paso entre nosotros.

Tú supiste amar y servir. Tú fuiste profeta de la justicia
y refugio de los más desamparados.
Tú construiste con amor
un hogar para acoger a Cristo.

Como un verdadero padre,
tú nos llamas a vivir la fe
comprometida, consecuente y solidaria.

Tú nos guías con entusiasmo
en el seguimiento del Maestro.
Tú nos conduces al Salvador
que nuestro mundo necesita.

Haznos vivir siempre contentos
aun en medio de las dificultades.
Haz que sepamos vencer el egoísmo
y entregar nuestra vida a los hermanos.

PADRE HURTADO,
HIJO DE MARÍA Y DE LA IGLESIA,
AMIGO DE DIOS Y DE LOS HOMBRES,
RUEGA POR TODOS NOSOTROS.

Amén.


Oraciones

Oración No te olvides de mi

Señor, ayúdame a decir la verdad
delante de los fuertes.
Y a no decir mentiras
para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la felicidad.
Si me das fuerza, no me quites la razón.
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver el otro lado de la medalla.
No me dejes inculpar de traición a los demás
por no pensar como yo.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo,
y a juzgarme como a los demás.
No me dejes caer en el orgullo si triunfo.
Ni en la desesperación si fracaso,
más bien recuérdame que el fracaso
es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es lo más grande del fuerte
Y que la venganza es la señal primitiva del débil.
Si me quitas la fortuna, déjame la esperanza.
Si me quitas el éxito,
Déjame la fuerza para triunfar del fracaso.
Si yo faltara a la gente, dame valor para disculparme.
Si la gente faltara conmigo, dame valor para perdonar.
Señor, si yo me olvido de Ti, no te olvides de mi.

Amén.

viernes, 9 de abril de 2010

Viernes 09 de AbrilJuan 21,1-14Después de esto, Jesús se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Sucedió así: estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos.Simón Pedro les dijo: “Voy a pescar”. Ellos le respondieron: “Vamos también nosotros”. Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada.Al amanecer, Jesús estaba en la orilla, aunque los discípulos no sabían que era él.Jesús les dijo: “Muchachos, ¿tienen algo para comer?”. Ellos respondieron: “No”.El les dijo: “Tiren la red a la derecha de la barca y encontrarán”. Ellos la tiraron y se llenó tanto de peces que no podían arrastrarla.El discípulo al que Jesús amaba dijo a Pedro: “¡Es el Señor!”. Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua.Los otros discípulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban sólo a unos cien metros de la orilla.Al bajar a tierra vieron que había fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan.Jesús les dijo: “Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar”.Simón Pedro subió a la barca y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió.Jesús les dijo: “Vengan a comer”. Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: “¿Quién eres”, porque sabían que era el Señor.Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado.Esta fue la tercera vez que Jesús resucitado se apareció a sus discípulos.El texto: tejido- El capítulo 21 es un apéndice del Evangelio de Juan que añade algunas narraciones que profundizan en la figura de Pedro y su relación con el discípulo amado. Aquí se nos presenta el relato de la pesca milagrosa al final del Evangelio, después de la resurrección, cuando más patente se hace la misión de los discípulos. Es un relato que invita al seguimiento de Jesús.- ¿Dónde transcurre la escena? ¿A qué otro pasaje evangélico se asemeja?- ¿Qué están haciendo los discípulos? ¿Con qué gesto los espera Jesús?- ¿Qué significaba para sus vidas volver a pescar? ¿Por qué lo reconocen?La trama vital...- Pedro vuelve a su centro, tras las negaciones, puede escuchar a Juan y confía porque Jesús confía en él. Juan reconoce a Jesús desde lo cotidiano. Cuando se cumple la promesa de que iban a pescar, como antes, se revela ante él Aquel a quien tanto amaba. En los gestos cotidianos, en los milagros de cada día, Jesús aparece resucitado.- Jesús prepara el alimento y los espera. Así nos espera en cada Eucaristía. En ese gesto amoroso de esperarnos a comer vivimos su presencia, pero también en el hecho de que nos invite a aportar nuestro pez. Es con nuestro trabajo sencillo y cotidiano que construimos el Reino. - El encuentro se plenifica, se hace fiesta, en la fracción del pan. En ese compartir con Jesús, sentimos que se renueva nuestro llamado, nuestra vocación, dejamos de tener miedo, confiamos en que la pesca será abundante.- Al creer en la resurrección ya no necesitamos decir “¿quién eres?”, lo sabemos.... y su hilo donboscano- Al contemplar la imagen de Jesús al lado del fueguito, pienso en la dimensión de la santidad de lo cotidiano de Don Bosco, en encontrar a Jesús en cada cosa que tenemos que hacer. Y vienen a mí las palabras del admirado obispo salesiano Don Jaime de Nevares: “Tata Dios nos pide coraje, que no nos achiquemos. Tenemos una doctrina que practicar, que predicar y que vivir. Y, si cuando se presenta la oportunidad, cuando hay un riesgo en vivirla en toda su integridad, nosotros nos achicamos, entonces, hemos perdido la oportunidad y Tata Dios se encuentra defraudado por nuestra falta de fidelidad. Sean Santos como Dios espera que lo seamos. En la vida cotidiana, nada extraordinario; pero si lo extraordinario de vivir hasta en sus detalles la doctrina del Amor”Enlazándonos al hilo primordialSe llama Jesús«Dios ha venido a casa, desdiciéndose de su gloria.(…)Ya séque hace mucho que lo saben, que se lo dicen,que lo saben fríamente,porque se lo han dicho con palabras frías... Yo quiero que lo sepande golpe, hoy, quizáspor primera vez,absortos, desconcertados, libres de todo mito,libres de tantas mezquinas libertades. (…)Quiero que Lo encuentren, en un total abrazo, Compañero, Amor, Respuesta. Podrán dudar de que haya venido a casa,si esperan que les muestre la patente de los prodigios,si quieren que les sancione la desidia de la vida.Pero no pueden negar que se llama Jesús con patente de pobre. y no pueden negarme que Lo están esperandocon la loca carencia de una vida repudiadacomo se espera el aliento para salir de la asfixiacuando ya la muerte se enroscaba al cuellocomo una serpiente de preguntas. . Se llama Jesús.Se llama como nos llamaríamossi fuéramos, de verdad, nosotros»(P. Casaldáliga).

miércoles, 31 de marzo de 2010


Miércoles 31 de Marzo
MIÉRCOLES SANTO

Mateo 26, 14-25
Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: “¿Cuánto me darán si se lo entrego?”. Y resolvieron darle treinta monedas de plata.
Desde ese momento, Judas buscaba una ocasión favorable para entregarlo.
El primer día de los Ázimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús: “¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?”.
El respondió: “Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: ‘El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos’”.
Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua.
Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce y, mientras comían, Jesús les dijo: “Les aseguro que uno de ustedes me entregará”.
Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: “¿Seré yo, Señor?”.
El respondió: “El que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar.
El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre será entregado: más le valdría no haber nacido!”.
Judas, el que lo iba a entregar, le preguntó: “¿Seré yo, Maestro?”. “Tú lo has dicho”, le respondió Jesús.

El texto: tejido
- Ayer el evangelio habló de la traición de Judas y de la negación de Pedro. Hoy nos habla de nuevo de la traición de Judas, intentemos ver qué giro le aporta sin dejar de preguntarnos qué similitudes guarda con el texto anterior.
- Como sugerencia valga la lectura de algunos textos del Antiguo Testamento que nos pueden orientar para entender el sentido del vil precio pagado a Judas: Zc 11,12; Gn 37,28; Ex 21,32.
- ¿Qué preparativos se nos presentan en este texto? ¿Cuál es la actitud de Jesús ante ellos?
- ¿Qué significa en este contexto el anuncio de la Pasión? ¿De qué manera reaccionan los que los escuchan?

La trama vital...
- Judas decide traicionar a Jesús, no parece algo para lo que haya recibido presión. Tal vez así remarque la intensidad de su responsabilidad, y nos recuerde la libertad que Jesús nos da para pedir precio por nuestras convicciones.
- En los preparativos de la Pascua, Jesús anuncia que va a ser traicionado, demuestra que sabe lo que se teje en silencio. La Pascua es su hora, y nada puede detenerla. Lleva a preguntarse las veces que hemos negado el necesario paso de la Pascua en nuestras vidas, la negación de esta dimensión necesaria.
- “Les aseguro que uno de ustedes me entregará”, “El que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar”: Jesús reconoce que lo traicionaría uno de sus amigos, uno de aquellos que acababan de asegurar que nunca lo abandonarían, y demuestra que su entrega es aún mayor.
- Entre la traición de Judas, las negaciones y la huida de los discípulos, Mateo coloca la institución de la Eucaristía y nos recuerda que su amor puede más que nuestra fragilidad.
- En la pregunta de los discípulos “¿seré yo?”, se percibe la conciencia de su propia debilidad. “¿Seré yo?” no deja de ser algo para preguntarse.

... y su hilo donboscano
- En la historia de Don Bosco, el momento en que quieren llevarlo al manicomio resulta una circunstancia que siempre me resultó análoga a la traición sufrida por Jesús. Y la analogía surgiría no tanto de las consecuencias que esto trae como de la incomprensión que muchas veces se tiene de los planes de Dios.

Enlazándonos al hilo primordial
Frustrado apóstol turbio del deseo,
lo que sabemos hoy, tú no lo sabías;
lo que esperabas tú del Galileo,
lo exigimos de Dios todos los días.

No fue mayor que el nuestro tu pecado,
traficantes también de sangre humana…
Beso en Su Rostro, al fin, aunque mal dado,
¿no te alumbró aquel beso la mañana?

Amor y suicidio en un madero,
muerte de un mismo Viernes de Pasión,
Su grito recogió tu desespero,
tu soga fue también tu confesión,

Judas, hermano Judas, compañero
de miedos, de codicias, de traición.*

Te doy gracias, Padre, por lo que sabemos hoy: el amor infinito de Jesús, la esperanza de su Resurrección.

martes, 30 de marzo de 2010

COMPARTAMOS LA LECTURA DE ESTE MARTES SANTO


Martes 30 de Marzo
MARTES SANTO

Juan 13, 21-33. 36-38
Jesús se estremeció y manifestó claramente: “Les aseguro que uno de ustedes me entregará”.
Los discípulos se miraban unos a otros, no sabiendo a quién se refería.
Uno de ellos -el discípulo al que Jesús amaba- estaba reclinado muy cerca de Jesús.
Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: “Pregúntale a quién se refiere”.
El se reclinó sobre Jesús y le preguntó: “Señor, ¿quién es?”.
Jesús le respondió: “Es aquel al que daré el bocado que voy a mojar en el plato”. Y mojando un bocado, se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote.
En cuanto recibió el bocado, Satanás entró en él. Jesús le dijo entonces: “Realiza pronto lo que tienes que hacer”.
Pero ninguno de los comensales comprendió por qué le decía esto.
Como Judas estaba encargado de la bolsa común, algunos pensaban que Jesús quería decirle: “Compra lo que hace falta para la fiesta”, o bien que le mandaba dar algo a los pobres.
Y en seguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Ya era de noche.
Después que Judas salió, Jesús dijo: “Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en él.
Si Dios ha sido glorificado en él, también lo glorificará en sí mismo, y lo hará muy pronto.
Hijos míos, ya no estaré mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscarán, pero yo les digo ahora lo mismo que dije a los judíos: ‘A donde yo voy, ustedes no pueden venir’.
Simón Pedro le dijo: “Señor, ¿adónde vas?”. Jesús le respondió: “A donde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, pero más adelante me seguirás”.
Pedro le preguntó: “¿Por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti”.
Jesús le respondió: “¿Darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces”.

El texto: tejido
- Simplemente dejémonos preguntar por Jesús: “¿Darás tu vida por mí?”

La trama vital...
- Busquemos en los versículos que nos “salteamos” en esta lectura (vs. 34 y 35) la clave para responder la pregunta que Jesús nos hizo.

... y su hilo donboscano
- La Familia Salesiana está llamada a ser reconocida como presencia discipular en el amor fraterno de sus distintas realidades y sus diversos miembros. El “ambiente” es el que nos hace patio para encontrarnos como amigos, escuela que educa para la vida, casa que recibe en familia y parroquia que evangeliza.

Enlazándonos al hilo primordial
Señor, quiero entregar mi vida por Vos, ayudame a hacerla una ofrenda digna de tu Amor.

viernes, 26 de marzo de 2010

NUESTRO NUEVO OBISPO

RECEMOS PARA QUE LA GRACIA DE DIOS LO GUIE Y ACOMPAÑE EN ESTE SERVICIO, Y SEA UN BUEN PASTOR PARA TODOS NOSOTROS.
SIL

miércoles, 24 de marzo de 2010


Oración de sanación y liberación de los 9 meses de gestación.
Padre, te damos gracias por el don de la vida, por habernos creado a tu imagen y semejanza. Te pedimos en este día que nos des el regalo de ser reengendrados en el seno de la Santísima Virgen María y en el nombre de Jesús te pedimos que nos escuches y acojas por tu infinita misericordia. Hoy pongo ante Ti mi vida desde el momento de la concepción. Que tu Sangre bendita lave, purifique y libere ese instante de toda perturbación, concupiscencia, falta de amor, de inconsciencia, violencia, agresividad, alcoholismo, etc.
Primer mes
Señor Jesús, te presento mi primer mes en el seno materno. Mira ese pequeño ser que se desarrolla. Recréame con tu amor. Sana toda herida de rechazo a mi existencia; si llegué por accidente, por falta de método anticonceptivo. Apacigua el temor y toda angustia visceral debido a una tentativa de aborto. Consuélame de ser herido por la programación de mi sexo o el peso de mi apellido. Sáname de toda elección de muerte que hice de vivir con mi propia fuerza. Libérame de toda herencia genética enferma o negativa de mis padres desde el momento de mi concepción, cuyos efectos vive hoy mi ser. En este mes el corazón comienza a latir. Pon Señor, en ese órgano que se desarrolla, toda la ternura paternal que falta. Virgen María, llena con tu delicadeza y ternura maternal todo lo que mi ser no recibió de mi madre.
Libérame, también, Señor, de todo tipo de maldiciones, brujerías y de cualquier maldad en este primer mes de mi gestación y que tu Sangre preciosísima me purifique y limpie de toda maldad.
Segundo mes
Señor, pongo, delante de Ti, mi segundo mes en el seno materno. Sana toda rebeldía y todo lo que sentí como agresión de parte de mis padres. Toca el refugio o caparazón que me haya hecho contra el amor. Abre mi corazón para que reciba tu vida en abundancia. Señor, te pido que toques cualquier malformación en mis ojos, en mis oídos o en mi boca. Tú sabes que es el momento de la formación de mi hígado: toca alguna debilidad recibida por alguna enfermedad maternal. También, si hubo caídas, dolor, agresión, muerte, peligro de aborto, soledad, etc.
Jesús que tu gracia santificadora y sanadora cubra todo mi ser.
Libérame, también, Señor, de todo tipo de maldiciones, brujerías y de cualquier maldad en este segundo mes de mi gestación y que tu Sangre preciosísima me purifique y limpie de toda maldad.
Tercer mesSeñor, pongo, delante de Ti, mi tercer mes en el seno materno. Señor, toca el rechazo que recibí en mi sexualidad. Sana toda perturbación o ambigüedad en mi ser que afectó mi desarrollo. Afirma mi feminidad o masculinidad. Dame la gracia de recibir mi lugar. Pon armonía en mi espíritu, alma y cuerpo, en mis emociones, sensaciones y sexualidad. Dame la gracia de decir sí a la vida. Restaura toda imagen maternal y paternal. Pongo delante de Ti cualquiera mala formación en las cuerdas vocales, en los ojos, riñones, brazos y piernas. Toca cualquiera mala formación de los órganos sexuales, sistema nervioso central, endocrino, óseo. Te presento hoy, cualquier enfermedad, accidente, peleas, faltas de trabajo, celos que me pudieron dañar, incluso las calumnias.
Líbrame de los miedos, críticas que escuché o sentí que hacían a mi madre por su estado de embarazo.
Libérame, también, Señor, de todo tipo de maldiciones, brujerías y de cualquier maldad en este tercer mes de mi gestación y que tu Sangre preciosísima me purifique y limpie de toda maldad.
Cuarto mes
Señor, coloco, delante de Ti, mi cuatro mes en el seno maternal. Sana, Señor, todo miedo o angustia a ser destruido. La falta de presencia paternal. La falta de ternura. Toca mi memoria auditiva: de todo grito, violencia o discusión. Sana la tristeza y el sentimiento de abandono que recibí de mi madre porque mi papá la dejaba sola o estaba de viaje. Sana el rechazo que pude recibir de mis abuelos paternos o maternos. Sana la inseguridad en medio de la cual me desarrollé. Toca toda agresión de golpes, nerviosismo, ansiedades o cualquier enfermedad. Armoniza todo lo que sea desequilibrio y llénalo con tu ternura y misericordia. Coloco, delante de Ti, mi sistema nervioso y cualquier mala formación, secuela, herencia genética paternal o maternal que me impida acoger tu Resurrección. Te presento la ingestión de bebidas alcohólicas, de tabaco, drogas, violencia, caídas, enfermedades hereditarias para que me liberes de sus consecuencias.
Libérame, también, Señor, de todo tipo de maldiciones, brujerías y de cualquier maldad en este cuarto mes de mi gestación y que tu Sangre preciosísima me purifique y limpie de toda maldad.
Quinto mes
Señor Jesús, pongo, delante de Ti, mi quinto mes en el seno maternal. Sana mi memoria auditiva de todo lo que yo haya recibido este mes. Toda manipulación o frase que se haya dicho contra mi existencia. Pongo, delante de Ti, el miedo recibido desde el exterior por ruidos, caídas, o golpes imprevistos. Sana si mis oídos han sido influidos por la voz estridente y autoritaria de mi papá. Pon en mi corazón un perdón por toda agresión que haya sentido a causa de las relaciones sexuales de mis padres. Toca todo disgusto o rechazo a la vida. Libérame de todo deseo de encerrarme en mí mismo y la elección de querer contar solo con mis propias fuerzas. Pongo en Ti, Señor Jesús, mi sistema circulatorio, mis nervios, mis órganos respiratorios y te pido que sanes cualquier debilidad física recibida en la vida intrauterina. Lava, con tu preciosa Sangre, Señor, todo mi ser desde el momento de mi concepción hasta hoy.
Libérame, también, Señor, de todo tipo de maldiciones, brujerías y de cualquier maldad en este quinto mes de mi gestación y que tu Sangre preciosísima me purifique y limpie de toda maldad.
Sexto mes
Señor Jesús, pongo delante de Ti mi sexto mes en el seno maternal. Derrama paz en mi corazón si me he sentido violentado a causa de una operación hecha a mi mamá. Sana toda desconfianza y deseo de excluirme de la vida. Dame la gracia de aceptarme a mí mismo: de recibir la feminidad o masculinidad que me diste. Sana todo sentimiento de renegar o no querer mi vida. Restaura la imagen paternal y maternal. Virgen María, llena todos los vacíos de ternura maternal. Jesús, corta cualquier atadura con la muerte de un ser querido que haya perturbado o causado dolor a mi madre y que haya sido resentida por mí y me impida hoy aceptar la vida con alegría. Sana, Señor, si fue el momento en que mi papá murió y mi mamá me dio rol de ser su consuelo. Sáname del victimismo y repliegue sobre mí mismo. Pongo, delante de Ti, mi esqueleto: fortifícalo de toda debilidad o mala formación. Pon en mi corazón una gracia de aceptación por cualquier limitación física que haya recibido en el seno materno.
Libérame, también, Señor, de todo tipo de maldiciones, brujerías y de cualquier maldad en este sexto mes de mi gestación y que tu Sangre preciosísima me purifique y limpie de toda maldad.
Séptimo mes
Presento delante de Ti, Señor Jesús, mi séptimo mes de gestación. Tócame ya que pude nacer en este mes sin el peso requerido. Virgen María, agrega los meses que faltan. Tú conoces, Señor, la causa por la que pudo expulsarme del seno materno. Pon un perdón en mi corazón por el miedo y la aprehensión materna. Toca la herida de abandono, la falta de ternura, de no haber sido alimentado con la leche materna. La soledad que pude experimentar si permanecí un tiempo en incubadora. Libérame de toda inseguridad y frío que haya sufrido. Me presento a mí mismo ya que continué desarrollándome. Armonízame. Dame la gracia de recibir la vida en abundancia. Sana toda rebelión, el sentimiento de sentirme de sobra, de sentirme superior, el peso de programación, de rechazo de mí mismo, todo sentimiento de auto control, celos falsos, comportamientos que se desarrollaron en esta etapa del desarrollo.
Libérame, también, Señor, de todo tipo de maldiciones, brujerías y de cualquier maldad en este séptimo mes de mi gestación y que tu Sangre preciosísima me purifique y limpie de toda maldad.
Octavo mes
Señor Jesús, pongo, delante de Ti, mi octavo mes de gestación. Tócame, ya que quizás nací, en este mes a causa de un accidente, de un terremoto, una disputa conyugal, el descubrimiento de una infidelidad, un susto. Restaura la imagen de mis padres. Sana la imagen del mundo que sentí como cruel, toda desorientación que venga de mi nacimiento prematuro. Sana la imagen de familia. Toda elección de muerte que me haya hecho y que me lleven a considerarme sin raíces. Toca, si lo hubo, mi rechazo al nacer. Sana mi rebeldía y angustia de no llenar el rol que mis padres esperan de mí. Sana cualquier herida social o de pobreza que haya recibido. Sana las heridas de emigración, de exilio, de humillación, de rechazo. Coloco, delante de Ti, mi memoria auditiva, gustativa, táctil y cualquier agresión venida desde el exterior.
Libérame, también, Señor, de todo tipo de maldiciones, brujerías y de cualquier maldad en este octavo mes de mi gestación y que tu Sangre preciosísima me purifique y limpie de toda maldad.
Noveno mes
Coloco, Señor, delante de Ti, mi noveno mes de desarrollo. Tú me conoces, nada de lo que hiciste aborreces pues sino no lo habrías hecho. Sí, Señor, si es por un acto de amor que yo he venido a la vida. Pon en mi corazón una elección por la vida. Dame la gracia de recibir mi ser. Libérame de la cólera, del miedo a ser y a vivir. Toca el rechazo a mi familia, a mis padres, a mi medio social. Toca los mecanismos de defensa que me haya construido para rechazar el amor. Sana el momento de mi nacimiento: si hubo decepción al momento de mí llegada, porque mis padres esperaban un varón y nací mujer o si esperaban una niña y nací varón. Sana el vacío de ternura por mi mamá agotada por el alumbramiento, ya que no pudo tomarme en sus brazos. Sana mi memoria táctil y mi cabeza si nací por fórceps o por ventosas. Sana la angustia y la desconfianza. Toca la limitación que haya recibido en mi nacimiento. Me presento, Señor, ante Ti, porque quizás nací de nalgas. Toca la angustia visceral, la rebeldía, la timidez, los signos de asfixia y la agresión que sentí en el momento del parto. Derrama, Señor, tu amor en ese momento sobre mí, si me he sentido abandonado en la incubadora, porque no tenía el peso necesario, por problemas respiratorios por haber tragado líquido amniótico. Sana, Señor, la memoria de mi piel si he nacido con el cordón umbilical alrededor del cuello. Sana las agresiones de las inyecciones que apuraron mi nacimiento. Sana la secuela de ataduras con la muerte de aquellos niños que recibieron la influencia de la anestesia. Tócame, si he nacido con exceso de peso y puse en peligro mi vida y la vida de mi madre. Ven a sanar, Señor, mi culpabilidad, si he perdido a mi madre en el parto. Espíritu Santo, llena mi vida con la gracia de la Resurrección. Abre mi corazón para saber recibir y dar amor. Armoniza mi espíritu, mi alma y mi cuerpo. Ubica mis emociones, sensaciones, sexualidad. Llena todos los vacíos de la ternura paternal y maternal. Dame la gracia de elegir la vida, abre mi ser a la alegría y a la recepción del otro.
Libérame, también, Señor, de todo tipo de maldiciones, brujerías y de cualquier maldad en este noveno mes de mi gestación y que tu Sangre preciosísima me purifique y limpie de toda maldad. Dame un corazón que perdone con facilidad y el deseo de desprenderme de las frustraciones y los deseos de venganza. Abre mi corazón al amor de nuestro Padre Dios y dame simplicidad para aceptar mi vida tal como es. Espíritu Santo, que tu gracia se derrame en mi corazón y acepte mi lugar de criatura y reconozca los beneficios que recibí de Ti, mi Creador. AMEN.

domingo, 21 de marzo de 2010

LA MISERICORDIA DE DIOS CURA


La misericordia de Dios cura nuestra miseria. ¡Cuánto agradecimiento y amor habrá nacido en el corazón de esa mujer. Se sintió respetada, aceptada como ella era.!

Juan 8, 1-11

En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó otra vez en el Templo, y todo el pueblo acudía a Él. Entonces se sentó y se puso a enseñarles.Los escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en medio y le dicen: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?» Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra. Pero, como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra». E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra. Ellos, al oír estas palabras, se iban retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos; y se quedó solo Jesús con la mujer, que seguía en medio. Incorporándose Jesús le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?» Ella respondió: «Nadie, Señor». Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más».

Reflexión

Un grupo de judíos, capitaneados por algunos letrados y fariseos, presentan a Jesús a una mujer sorprendida en adulterio, con la intención de apedrearla.

¡Hipocresía y dureza de corazón que nos indigna! Acusan a una mujer y se amparan en la Ley de Moisés para poder condenarla a muerte y saciar en ella su sed de odio y de sangre, bajo la apariencia de “justicia ante la ley”. Usan el nombre de Dios y de su santa Ley para matar, asesinar y quebrantar el mandamiento más importante, que es el de la caridad. Actitud mezquina e inmisericorde que, en vez de perdonar a quien falla y se equivoca, por los motivos que sean, se ceban en el pecador para condenarlo sin ninguna piedad ni compasión. Esto se llama fariseísmo y fanatismo. Algo de esto es lo que estamos viendo ahora todos los días en Medio Oriente y en muchas otras partes del mundo: violencia, terrorismo, kamikazes que se “inmolan” para matar, asesinar y sembrar el pánico entre la gente. ¡Matar en nombre de Dios! Eso es una contradicción.

Pero lo más lamentable y penoso de estos fariseos es que, además de acusar a esta pobre mujer, querían aprovechar esta ocasión para poder acusar y condenar a muerte al mismo Jesús. ¡Dos objetivos igualmente malvados y asesinos!

Sin embargo, el comportamiento de nuestro Señor es totalmente diferente: abre su corazón infinito, dulce y misericordioso para perdonar todas las heridas morales de esta mujer. Pero no sólo la perdona, sino que la comprende, la acoge, la defiende. Yo creo que, más que el mismo perdón –que ya es un gesto inmenso— lo más maravilloso de todo es la manera como lo ofrece: con un respeto infinito, una dulzura increíble, una comprensión inimaginable. Jesús no se escandaliza ni pone el grito en el cielo porque “esta mujer ha sido sorprendida en flagrante delito de adulterio”. Palabras textuales de los fariseos. ¡Hipócritas fanáticos y asesinos!

Jesús no. Él calla. Se mantiene sereno. Finge no oír las acusaciones. Se inclina y escribe en la tierra como para hacerse el desentendido. Hace la vista gorda y parece no ver ningún mal. Perdona. Comprende las miserias humanas.

Pero como los fariseos insistían en sus acusaciones, nuestro Señor se incorpora y responde con un golpe magistral, de los suyos, como Él sabe hacerlo: “El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra”. Y después de esta sentencia, otra vez se inclina y continúa escribiendo en la tierra. No es la actitud orgullosa y desafiante del polemista que se siente ya vencedor del pleito. No. Permanece en su postura humilde, discreta, como para no humillar ni poner a nadie en evidencia, a pesar de que los acusadores sí que lo hacen. Jesús deja que sean ellos mismos quienes se desenmascaren delante de Dios y de su propia conciencia.

Y entonces –nos dice el Evangelio— “al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno”. Juan añade, con un cierto tono de ironía: “empezando por los más viejos”. Todos hemos pecado. Y si todos somos pecadores, ¿por qué nos empeñamos en ser tan crueles y duros con los que caen? Ya nuestro Señor nos lo había dicho en el Sermón de la Montaña: “¿Cómo puedes ver la paja del ojo de tu hermano, y no ves la viga que hay en el tuyo? ¡Hipócrita! Primero saca la viga del tuyo y luego podrás sacar la paja del ojo de tu hermano” (Mt 7, 3-5). Y, hablándonos del perdón, nos enseñó a perdonar sin condiciones a nuestro prójimo, “porque, si no perdonáis a quien os ofende, tampoco vuestro Padre Celestial perdonará a vosotros vuestras faltas” (Mt 5, 14-15; 18,35). San Pedro Crisólogo, hablando de la oración y de la misericordia, nos dice en el Sermón 43: “Es un mal solicitante el que espera obtener para sí lo que él niega a los demás”. También el perdón y la compasión.

Ya cuando se han marchado todos los acusadores, entonces Jesús se incorpora y espera a que la mujer, toda temblorosa, se acerque hasta Él: “Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿ninguno te ha condenado?”. “Ninguno, Señor” –respondió ella con grandísimo respeto, humildad y confusión. “Pues tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no peques más”. ¡Qué maravillosas palabras, brotadas directamente del corazón de Dios! Jesús era el único que, en justicia, podía condenarla, porque Él no tenía pecado. Y, sin embargo, su actitud es de inmensa piedad y compasión, de ternura y misericordia hacia esa pobre mujer: “Vete y no peques más”.

¿Cuánto agradecimiento y amor habrá nacido en el corazón de esa mujer? ¡Se sintió respetada, aceptada como ella era, también con sus miserias y pecados! Pero, sobre todo, se supo comprendida, perdonada, acogida y elevada a una dignidad mayor.

¡Éste es el poder y el secreto de la misericordia de nuestro Señor! Al igual que al hijo pródigo, la ternura del corazón de Dios destruye lo pasado, regenera, da nueva vida. El Papa Juan Pablo II, en su encíclica “Dives in misericordia” (“Dios, rico en misericordia”), nos dice que Él (el padre de la parábola, o sea Dios) actúa bajo el influjo de un profundo afecto y así se explica su generosidad; además, con su misericordia salva otro bien fundamental: la dignidad, la humanidad del hijo (DM, 6).

Es lo que hace Jesús al perdonar a la mujer y al perdonarnos a cada uno de nosotros. Nunca nos humilla. Nos respeta, nos eleva, nos dignifica. Y, sobre todo, nos lleva al Corazón del Padre, a la experiencia del amor infinito de Dios. Si así es la misericordia del Padre, ¿cómo no acercarnos a pedirle perdón y a reconciliarnos con Él? ¿Qué estamos esperando para convertirnos en esta Cuaresma? ¿Por qué no volver a Dios con todo el corazón y con toda el alma, a través de la confesión y de los sacramentos? ¡No lo dejes para mañana! Hoy es el día de la salvación.

Autor: P. Sergio A. Córdova LC | Fuente: Catholic.net

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