martes, 2 de noviembre de 2010

DIA DE LOS DIFUNTOS


MI REY, MI SEÑOR, MI TODO HOY TE PRESENTO A TODOS Y CADA UNO DE MIS FAMILIARES FALLECIDOS, TODOS ELLOS PARTE DE TU GRAN PROYECTO DE AMOR, TODOS ELLOS MERECEN TU MISERICORDIA PARA QUE PUEDAN CONTEMPLARTE CARA A CARA, POR ELLO RUEGO, CLAMO Y SUPLICO PARA QUE CADA UNO DE ELLSO GOCEN DE TU ETERNO AMOR, OH PADRE AMADO, TU CONOCISTE SU SIEMBRA Y CONOCISTES SUS VIDAS PORQUE DESDE SIEMPRE LOS AMASTE.PERMITELES A TODOS DESCANSAR EN TU PAZ, DESCANSAR EN VOS ETERNAMENTE. GRACIAS OH AMADO MIO.
RECIBE EN TU REGAZO DE AMOR A : FLIA LARRAT, FLIA ROJAS, FLIA TAMBORINDEGUY, FLIA CASTILLO, FLIA MACHADO, FLIA MOOS, FLIA CANALE, Y TODOS AQUELLOS QUE FUERON LUZ ENCENDIDA EN MI VIDA, QUE ILUMINARON MI CAMINO HACIA VOS: PADRE JAIME, PADRE ANTONIO, HNA BICHI, PADRE SCHMITD, EL VASCO, Y TODOS AQUELLOS SACERDOTES, RELIGIOSAS Y LAICOS QUE SE NOS HAN ADELANTADO A TU ENCUENTRO.

lunes, 1 de noviembre de 2010

DIA DE TODOS LOS SANTOS

Aunque te parezca raro, y aunque muchas veces sientas y creas que SER SANTOS, es algo para algunas personas MUY ESPECIALES, en realidad el SEÑOR nos invita a todos y cada uno de nosotros a SER SANTOS. Pero ojo, esto no lo logramos con FUERZA DE VOLUNTAD, no no sino que todo es GRACIA DE DIOS, El nos anima a poner nuestra vida, nuestra libertad en sus manos, para que como arcilla nos dejemos moldear por su eterno amor. En este día tan especial en que celebramos a todos los SANTOS, Hombres y Mujeres comunes como vos, como yo que sintieron, sufrieron, lloraron, rieron, amaron hombres y mujeres que abrieron su corazón para que Dios habite y trasparentaron el amor de Dios, por eso te animo a que en este día te dejes amar por Dios y te animes a SER SANTO. Silvina

jueves, 28 de octubre de 2010

ADORACION A JESUS SACRAMENTADO VIRTUAL


HERMANO, SI NO PUEDES ADORAR A JESÚS EN EL SAGRARIO DE LA IGLESIA, PUEDES ADORARLO ESPIRITUALMENTE.
PARA ELLO, TE OFRECEMOS LA ADORACIÓN VIRTUAL.


Señor Jesús: creo firmemente que estás en el Santísimo sacramento. Te adoro como Dios verdadero aquí oculto. Por mis pecados, te pido perdón. Y, porque te amo sobre todas las cosas, deseo adorarte espiritualmente en este momento.

ORACIÓN.

Oh Dios, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu pasión, te pedimos que nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas.


ADORACIÓN EUCARÍSTICA DE JUAN PABLO II.

Nos presentamos ante ti sabiendo que nos llamas y que nos amas tal como somos.

Tú tienes palabras de vida eterna y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Hijo de Dios (Jn.6, 69).

Tu presencia en la Eucaristía ha comenzado con el sacrificio de la última cena y continúa como comunión y donación de todo lo que eres.

Aumenta nuestra fe.

Por medio de tí y en el Espíritu Santo que nos comunicas, queremos llegar al Padre, para decirle nuestro sí unido al tuyo.

Contigo ya podremos decir: Padre nuestro.

Siguiéndote a ti, "camino, verdad y vida", queremos penetrar en el aparente "silencio" y "ausencia" de Dios, rasgando la nube del Tabor, para escuchar la voz del Padre que nos dice: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo mi complacencia: Escúchenlo" (Mt 17, 5).

Con esta fe, hecha de escucha contemplativa, sabremos iluminar nuestras situaciones personales, así como los diversos sectores de la vida familiar y social.

Tú eres nuestra esperanza, nuestra paz, nuestro mediador, hermano y amigo.

Nuestro corazón se llena de gozo y de esperanza al saber que vives "siempre intercediendo por nosotros" (Hebr 7,25)

Nuestra esperanza se traduce en confianza, gozo de pascua y camino apresurado contigo hacia el Padre.

Queremos sentir como tú y valorar las cosas como las valoras tú. Porque tú eres el centro, el principio y el fin de todo.

Apoyados en esta esperanza, queremos infundir, en el mundo, esta escala de valores evangélicos por la que Dios y sus dones salvíficos ocupan el prime lugar en el corazón y en las actitudes de la vida concreta.

Queremos amar como tú, que das la vida y te comunicas con todo lo que eres.

Quisiéramos decir como San Pablo: "Mi vida es Cristo" (Flp 1, 21)

Nuestra vida no tiene sentido sin tí.

Queremos aprender a "estar con quien sabemos nos ama", porque "con tan buen amigo presente todo se puede sufrir". En tí, aprenderemos a unirnos a la voluntad del Padre, porque, en la oración, "el amor es el que habla" (Santa Teresa).

Entrando en tu intimidad, queremos adoptar determinaciones y actitudes básicas, decisiones duraderas, opciones fundamentales según nuestra propia vocación cristiana.

Creyendo, esperando y amando, te adoramos con una actitud sencilla de presencia, silencio y espera, que quiere ser también reparación, como respuesta a tus palabras: "Quédense aquí y velen conmigo" (Mt 26,38)

Tú superas la pobreza de nuestros pensamientos, sentimientos y palabras; por eso, queremos aprender a adorar admirando el misterio, amándolo tal como es, y callando con un silencio de amigo y con una presencio de donación.

El Espíritu Santo que has infundido en nuestros corazones nos ayuda a decir esos "gemidos inenarrables" (Rom 8, 26) que se traducen en actitud agradecida y sencilla, y en el gesto filial de quien ya se contenta con tu sola presencia, tu amor y tu palabra.

En nuestras noches físicas y morales, si tú estás presente, y nos amas, y nos hablas, ya nos basta, aunque, muchas veces, no sentiremos la consolación.

Aprendiendo este más allá de la adoración, estaremos en tu intimidad o misterio". Entonces, nuestra oración se convertirá en respeto hacia el "misterio" de cada hermano y de cada acontecimiento, para insertarnos en nuestro ambiente familiar y social y construir la historia con este silencio activo y fecundo que nace de la contemplación.

Gracias a tí, nuestra capacidad de silencio y de adoración se convertirá en capacidad de amar y servir.

Nos has dado a tu Madre como nuestra para que nos enseñe a meditar y adorar en el corazón. Ella, recibiendo la Palabra y poniéndola en práctica, se hizo la más perfecta Madre.

Ayúdanos a ser tu Iglesia misionera, que sabe meditar adorando y amando tu Palabra, para transformarla en vida y comunicarla a todos los hermanos. Amén.

martes, 19 de octubre de 2010

El testimonio de Cory Aquino


Para que el sufrimiento no excluya la felicidad


El testimonio de Cory Aquino

Cory Aquino, la presidenta que instauró el régimen democrático en Filipinas, ofreció un testimonio personal sobre la importancia de los valores para afrontar las adversidades. Habló sin reparos de cómo la oración ha sido un punto central de su vida y de la vida de su marido, Ninoy Aquino, que sufrió siete años de cárcel, luego el exilio y acabó siendo asesinado en vísperas de las elecciones.

Hace algún tiempo, relató, "unos estudiantes universitarios me preguntaron qué me gustaría conservar de mi vida de presidenta, y les contesté sin dudar: seguir rezando. La oración me ha sostenido cuando ocupaba el poder y ha sido la oración lo que dio valentía a mi marido cuando estaba en la cárcel".

Cuanto mayor autoridad tenga una persona, dijo después, más necesita rezar. "Una persona que reza es sabia. Admite sus errores y debilidades, y demuestra ser apta para ocupar un puesto de mando". Desde luego, la oración no basta: es necesario contar con la debida preparación y trabajar. Pero la oración da sensibilidad para poner en práctica criterios que son útiles en todas las circunstancias, también en la tarea de gobierno. Cory Aquino citó concretamente la sinceridad, la integridad, la solidaridad y universalidad como "principios que dan coherencia a la vida del hombre y a la acción de gobierno".


Lección de ética política

Si a nivel personal transigís en cuestiones de principios, dijo a los que la escuchaban, "ya no os pararéis en la cuesta abajo que conduce al oportunismo desenfrenado". Lo mismo ocurre en la tarea de gobierno: "Los principios constituyen el punto de referencia de las relaciones con la gente. Si faltan, significa que un gobierno, o su representante, carece de escrúpulos. Y un gobierno sin escrúpulos acaba por buscar la paz sin la justicia, por mantener la estabilidad cometiendo abusos".

Esta aspiración no significa que uno se crea perfecto, pues "sólo Dios sabe cuántos errores ha cometido cada uno de nosotros". Lo importante es que "no perdamos la capacidad de distinguir entre lo justo y lo injusto, y desde luego no interpretar el código moral a nuestro gusto para justificar alianzas políticas".

Entre las cualidades que hay que tener para ponerse al servicio del pueblo, Corazón Aquino destacó "la capacidad de trabajar bien junto a otros, de escuchar puntos de vista diferentes, de dar crédito a ideas distintas de las propias y tener una apertura mental que permita salir al paso de las preocupaciones de los demás". Gobernará con justicia quien "no imponga a los demás las cosas que él no está preparado para afrontar, quien no pida a los demás los sacrificios que él no está dispuesto a soportar".


Placer y dolor como espectáculo

Ettore Bernabei abordó en su intervención el modo en que los medios de comunicación, principalmente la televisión, se enfrentan al sufrimiento y a la felicidad. "Si ponemos idealmente el sufrimiento y la felicidad en una línea y los medios de comunicación en otra, se tiene la impresión de obtener dos líneas paralelas que no se encuentran nunca". El motivo es que "la comunicación periodística, radiofónica y televisiva se está convirtiendo, cada vez más, en la configuración virtual de un prototipo de humanidad que está fuera de la realidad"

Este fenómeno se observa en el tratamiento de la información, que viene a ser como "corrientes de aire que circulan por el mundo durante algunos meses y luego desaparecen en la nada" (Vietnam, Líbano, Irak...). Se habla cíclicamente de temas como la inflación, el terrorismo o la corrupción, pero raramente se resalta el valor humano de los sufrimientos de los millones de personas que se ven envueltas en esos hechos.

Más acentuado aún es el tratamiento que estos temas reciben en los programas de ficción, de espectáculo o de entretenimiento, que "parecen dirigidos exclusivamente a obtener el mayor número de espectadores, considerados como receptores de mensajes publicitarios y futuros consumidores".

"Para esos simulacros de hombres y de mujeres que se mueven en los telefilmes y en las telenovelas, el objetivo predominante de la vida es el placer egoísta, que tratan de alcanzar a toda costa con la fuerza física, la violencia de las armas, la belleza corporal o el poder del dinero". El sufrimiento se presenta como la falta de placer, y la felicidad es solamente aquella que deriva de las riquezas, del poder, de la satisfacción alcanzada.


Un desafío a la creatividad

Ante este panorama, existe la difundida preocupación de que, con este modelo de televisión, se acabe imponiendo un tipo humano violento o sexualmente degenerado. El problema de fondo, sin embargo, no se resuelve con medidas cosméticas, como limitar los horarios de algunas emisiones. "Se necesita -dijo Bernabei- un cambio en la dirección artística y la producción, para liberar a los programas de entretenimiento del modelo general de un consumismo hedonista".

En este punto precisó que todos pueden hacer algo, se dediquen o no a las profesiones relacionadas con la comunicación. Se trata, sobre todo, de formarse y saber formar a los más jóvenes para que desarrollen un profundo sentido crítico.

Para los que se dedican a estas profesiones, el ex director general de la RAI ofreció algunos puntos de reflexión. Destacó, en primer lugar, que "especialmente para este tipo de trabajo es necesario ser profesionalmente competentes y espiritualmente sólidos. A pesar de las apariencias, éstos no son trabajos aptos para personas vanidosas, dominadas por las modas y con estudios de aficionado. Es preciso prepararse, ser humildes y tener una personalidad que sepa ir contra la corriente y ser creativa".

Concretando más el significado de esta creatividad, subrayó que consiste en "tener la capacidad de enseñar los grandes sentimientos: el amor, en primer lugar, con todos sus matices, exaltaciones y dificultades; la generosidad, el altruismo, la solidaridad; el saber enfrentar todas las dificultades de la convivencia familiar con serenidad y espíritu de sacrificio; volver a exaltar la paternidad y la maternidad; enseñar el respeto a la vida".

Para llevar a cabo una comunicación de buena calidad en este campo, es necesario saber presentar conforme a la dignidad humana tres aspectos: el sexo, la fuerza física y el dinero. El punto central aquí, en definitiva, no es presentar una realidad edulcorada o ñoña, sino mostrar claramente la diferencia entre el bien y el mal, entre las aberraciones y las profundas aspiraciones que laten en todo ser humano.


La verdadera grandeza

El profesor Johannes Bonelli, director del Instituto de Antropología Médica y Bioética de Viena, ilustró su intervención sobre "El significado del sufrimiento" con casos sacados de su experiencia médica. Y es que al llegar la enfermedad es cuando muchas personas se plantean el sentido de su existencia, que quizás hasta entonces habían vivido pensando sólo en sacar el máximo provecho de los bienes materiales.

"El sufrimiento representa el mal y debe ser combatido. La salud es, desde luego, mejor que la enfermedad y el dolor. Pero, a pesar de ello, nos debemos preguntar si el sufrimiento sirve para algo o a alguien". Una primera respuesta biológica viene del hecho de que el dolor aparece como síntoma de la enfermedad. Es un despertador que avisa que algo va mal: "está por tanto, al servicio de la vida".

Pero la enfermedad no se limita al aspecto biológico sino que compromete toda la persona, cambia el mismo ritmo de la vida. "Las alturas que un hombre puede alcanzar cuando debe enfrentarse con el sufrimiento constituyen un misterio sorprendente. La verdadera grandeza del hombre no se mide por un físico en plena salud, por la eficacia o el poder, sino en el momento en el que debe combatir contra la enfermedad y el sufrimiento".

Cuando uno enferma, se ve obligado a "confrontar la realidad y las apariencias, y es así como la enfermedad contribuye al descubrimiento de lo que somos de verdad". Un paso más en este proceso íntimo es que, en esas circunstancias, "uno se vuelve más consciente de que la prosperidad y los placeres de la vida tienen un valor limitado, y que sólo algo por lo que valga la pena morir puede satisfacer la innegable necesidad de inmortalidad del hombre".

Esta es la razón por la que la enfermedad "provoca siempre un encuentro claro y sumamente honesto entre la criatura y su Creador. Naturalmente, puede ocurrir que el enfermo no reconozca esta oportunidad y la deje pasar. Habitualmente, sin embargo, las personas suelen alejar sus pensamientos de las cosas vanas del mundo y dirigen su atención a los valores permanentes y fundamentales. Es precisamente esta dimensión trascendente de la enfermedad lo que permite al médico seguir apreciando el gran valor de su profesión, incluso en aquellos momentos en los que los recursos humanos parece que nos abandonan".

Un último aspecto es que el sufrimiento se hace soportable no sólo gracias a la medicina o a su aceptación valiente o incluso por el hecho de descubrir su significado, sino también por las atenciones que en esos momentos se reciben de los demás. "Las personas enfermas nos enseñan una gran lección, una lección que conmueve el ánimo de la gente: estimulan la compasión ("sufrir con"), el calor humano, la preocupación por los demás, la disponibilidad para ayudar, la comprensión, la confianza y la buena voluntad". Una experiencia vivida que fue como la otra cara del UNIV 93.


Cuando no bastan los buenos sentimientos

El encuentro no se agotó en la reflexión teórica sobre esos temas. Siguiendo la tradición inaugurada hace varios años, uno de los aspectos más atractivos fue la presentación de iniciativas de promoción humana y social desarrolladas en estos meses, que fueron ilustradas en algunos casos con medios audiovisuales.

Como dijo ante el Papa el presidente del Congreso, Emilie Schlumberger, los participantes "se han acercado personalmente a las situaciones de sufrimiento, con visitas a hospitales para cuidar enfermos, con la atención de ancianos y el desarrollo de labores educativas y asistenciales en los suburbios de las principales ciudades".


Del 4 al 11 de abril de 1993 se celebró en Roma la fase final del XXVI Congreso Internacional UNIV, con la que concluyeron los trabajos desarrollados a lo largo del año por estudiantes de unas quinientas universidades de todo el mundo, sobre el tema "Sufrimiento y felicidad". Un binomio que se presenta, sin duda, como uno de los desafíos de este fin de siglo, en el que se comprueba cómo la cultura dominante no sabe abordar el problema del sufrimiento y, por consiguiente, es incapaz de dar respuestas coherentes al anhelo de felicidad.

El congreso, promovido por el Istituto per la Cooperazione Universitaria (ICU), en el ámbito del Encuentro Universitario Internacional, contó con la participación de tres ponentes principales: la ex presidenta de Filipinas, Corazón Aquino; el profesor Johannes Bonelli, cardiólogo de la Universidad de Viena, y Ettore Bernabei, antiguo director general de la Radio Televisión Italiana (RAI).

Por Diego Contreras

viernes, 15 de octubre de 2010

FE Y ORACION SON LA BASE DEL EXITO DE LA PERFORACION

Fe y oración son base del éxito del ingeniero católico que hizo perforación de rescate
14 de octubre de 2010.
Greg Hall es el dueño de la empresa Drillers Supply International, responsable de la perforación que permite el rescate de los 33 mineros atrapados en un yacimiento chileno. Este ingeniero estadounidense, que se confiesa un devoto católico, asegura que la fe para superar los obstáculos y la oración cotidiana fueron las claves del éxito de su misión.
Hall, que el 12 de febrero será ordenado diácono permanente, expresó su emoción a la cadena Fox. "Ha sido un arduo trabajo pero vale la pena porque ahora estos 33 mineros se pueden reunir con sus familias. Es impresionante ver cómo en el lugar en donde pasé tanto tiempo y puse tanto esfuerzo estos mineros están saliendo, es un sentimiento maravilloso", indicó.

La empresa de Hall opera en Chile desde hace más de 20 años y se especializa en perforaciones en roca dura. El Ministerio de Minería de Chile la eligió para perforar el túnel de 622 metros por que el salieron los mineros como parte del llamado "Plan B".

El ingeniero explicó que trató de mantenerse al margen de los mineros de manera afectiva para no perder la concentración en una tarea tan complicada, pero siempre recibió el agradecimiento de los familiares apostados en el campamento Esperanza.

Su esposa Angélica comentó que sintieron el "peso del mundo" sobre sus hombros cuando supieron que su empresa sería la encargada de la tarea. "Todo lo que sabían sobre estos procedimientos tuvo que cambiarse porque era la primera vez que taladraban para rescatar vidas humanas. La perforación tenía que ser muy precisa, muy cuidadosa para que no se originara un derrumbe. Ha sido muy tenso", indicó.

"Pero también ha sido todo muy emotivo, ha involucrado mucha oración, muchas capacidades, mucho planeamiento y preparación, para hacer las cosas lo más perfectas posibles", añadió.

Hall conserva como recuerdo de su misión una carta en la que los mineros "básicamente me dicen gracias por el plan B. Gracias por no desfallecer. Es algo que voy a atesorar por siempre".

El ingeniero explica que no ha sido este trabajo lo que le ha ayudado a crecer en la fe, sino la fe la que lo ha sostenido durante este proceso al que considera "de lejos, la tarea más difícil técnicamente para una perforación. Esos momentos en los que todo parecía fallar eran momentos para la oración".

miércoles, 13 de octubre de 2010

FOTOS IMPACTANTES


"MIREN QUE BUENO ES EL SEÑOR"

UN MILAGRO QUE NOS MUESTRA EL PODER DE DIOS

TODO ES UN MILAGRO, la vida, todo lo que ha ocurrido en estos días es verdaderamente un milagro, EL RESCATE, EL ENCUENTRO CON LOS MINEROS ES UNA PRUEBA DE QUE VERDADERAMENTE EXISTEN LOS MILAGROS.
Dios nos muestra su ETERNO PODER, poder que renueva, transforma y hace que nuestra vida tenga verdaderamente sentido. La FE y solo la FE nos sostiene en los momentos críticos, ahí uno se da cuenta que no esta solo, que DIOS es un DIOS FIEL que permanece a nuestro lado, animándonos a descubrir que todo es verdaderamente PROVIDENCIA.
Y ESTA FE ES SUSTENTADA CON LA ORACIÓN, ORACIÓN QUE EN ESTE CASO FUE MUNDIAL, TODOS ORAMOS, TODOS CLAMAMOS AL CIELO, SIN IMPORTAR, RELIGIÓN,CREDO, COLOR, PAÍS, SIN IMPORTAR SIQUIERA LA FORMA DE ORAR, TODOS A NUESTRA FORMA FUIMOS CAPACES DE CLAMAR AL SEÑOR, ROGANDO A DIOS QUE ESTOS TREINTA Y TRES HERMANOS SALGAN CON VIDA. POR ESO TE ANIMO A QUE ESTA EXPERIENCIA DE FE SEA PARA TU VIDA UN TESTIMONIO QUE FORTALEZCA TU FE EN UN DIOS QUE TE AMA PROFUNDAMENTE Y QUE ESTA SIEMPRE A TU LADO. SILVINA

martes, 5 de octubre de 2010

jueves, 30 de septiembre de 2010

Oraciones de liberación y Perdón





Cristo Jesús, Salvador deseado y esperado de la historia, de mi historia... ven a caminar por ella: pasado, presente y futuro.
Vos que caminaste por caminos, senderos y calles de pueblos y ciudades, camina hoy por mí y bendíceme en tu amor.

Cura la lepra que se produjo en mi ante aquellos pecados que por ser soberbio, débil o ignorante me sumieron en la enfermedad. Clava en tu cruz todos mis pecados y unge mis heridas con tu Bendita Sangre.

Cura y libérame de espíritu de sordera que no me deja percibir tu amor y escuchar tu voz, discernir tu voluntad y escuchar el clamor de los hermanos que sufren.
Libérame de espíritu de ceguera que no me permite verte en mi constantemente y vivir en alabanza por tu inigualable belleza.

Libérame de espíritu de epilepsia y mudez que me impide expresarme y expresar tu Palabra con sabiduría, prudencia, claridad, afecto y firmeza.

Libérame de espíritu. de parálisis en mis piernas que me dejan postrado largo tiempo haciéndome perder la virtud de la alegría y no se hacia donde dirigirme para hacer tu voluntad.

Resucita oh caminante santo las áreas de mi historia, de mi vida que están marchitas, agonizantes o muertas.

Libérame de toda fuerza o cercanía de espíritu de mal y cólmame de tu Santo y Dulce Espíritu para que por tu gloria brillen los dones y carismas que me diste.

Envíame a tus santos Arcángeles y Ángeles para que me guíen a lo largo del camino.
Cristo Jesús, Salvador deseado y esperado de la historia, de mi historia... ven a caminar por ella: pasado, presente y futuro.

Vos que caminaste por caminos, senderos y calles de pueblos y ciudades, camina hoy por mí y bendíceme en tu amor.

Cura la lepra que se produjo en mi ante aquellos pecados que por ser soberbio, débil o ignorante me sumieron en la enfermedad. Clava en tu cruz todos mis pecados y unge mis heridas con tu Bendita Sangre.

Cura y libérame de espíritu de sordera que no me deja percibir tu amor y escuchar tu voz, discernir tu voluntad y escuchar el clamor de los hermanos que sufren.
Libérame de espíritu de ceguera que no me permite verte en mi constantemente y vivir en alabanza por tu inigualable belleza.

Libérame de espíritu de epilepsia y mudez que me impide expresarme y expresar tu Palabra con sabiduría, prudencia, claridad, afecto y firmeza.

Libérame de espíritu. de parálisis en mis piernas que me dejan postrado largo tiempo haciéndome perder la virtud de la alegría y no se hacia donde dirigirme para hacer tu voluntad.

Resucita oh caminante santo las áreas de mi historia, de mi vida que están marchitas, agonizantes o muertas.

Libérame de toda fuerza o cercanía de espíritu de mal y cólmame de tu Santo y Dulce Espíritu para que por tu gloria brillen los dones y carismas que me diste.
Envíame a tus santos Arcángeles y Ángeles para que me guíen a lo largo del camino.

Camino de sanación

1. Cierra los ojos e imagínate estar en la casita de Nazareth. Siente que vuelves a ser un niño (en la etapa de tu vida en que tu memoria fue más herida) entre los brazos de María o de José. Imagínate el perfume en el aire y contempla la belleza de María.

2. Comparte con ellos tus sentimientos más fuertes o lo que más ocupa tu mente. Si no sabes qué compartir entrégales los recuerdos que vayan viniendo a tu memoria.

3. Cuando termines, mira a los ojos de la Virgen María o de San José (esto depende si las heridas de tu memoria afectiva están relacionadas con la sanación de la imagen materna o paterna) y siente las caricias y las palabras de amor que ellos te prodigan. Son los mismos gestos de amor y ternura que recibió el Niño Jesús.

4. Respira lenta y profundamente pidiendo una nueva efusión del Espíritu Santo , como la que Juan el Bautista experimentó estando en el vientre de Santa Isabel. Y comienza a percibir más profundamente todo el amor que Dios te tiene.
Otros textos bíblicos para meditar y orar por sanación:

Lc. 5,12-14 El leproso sanado.
Imagina a Jesús que te toca y te sana.

Lc. 7, 11-17 Jesús resucita al hijo de una viuda.
Pídele a Jesús que con el poder de su Espíritu resucite aquellas áreas de tu memoria que estén heridas o agonizantes.

Jn. 21,12-17 "Pedro, ¿me amas?"
Contempla la escena y déjate amar, reconfortar y consolar por Jesús Resucitado.

UN MILAGRO VIVIENTE


Una joven somalí de 28 años que se encuentra en coma por un tumor y que podría ser declarada con muerte cerebral, dio a luz este martes a una bebé de 800 gramos de peso, que se encuentra en buenas condiciones en el Hospital Santa Ana de Turín, en Italia. Para el padre, su niña es "un milagro viviente".

La pequeña Idil, el mismo nombre que su madre, nació prematuramente a las 28 semanas de gestación después de que los médicos decidieran practicarle a la madre una cesárea debido a un notable empeoramiento de las condiciones en las que se encontraba.

"Esta mañana hemos decidido, de acuerdo con los reanimadores que había llegado el momento de practicar la cesárea. El riesgo era mayor si el feto permanecía dentro del útero que si llevábamos a cabo el parto", afirmó Tullia Todros, directora del departamento de obstetricia e neonatología del citado hospital.

"La niña ha nacido bien, ha tenido una cesárea veloz que ha durado cerca de 10 minutos. Es pequeña, pero vivaz, cuando nació tuvo un buen puntaje de Apgar", la medición que se hace a los recién nacidos de acuerdo a sus signos vitales. La doctora dijo también que con esta bebé que está ahora en cuidados intensivos neonatales, como todo niño prematuro, "es necesario ser muy cautos y esperar los próximos días".

El padre, Issa, quien estuvo acompañado por un intérprete ya que no habla italiano, había solicitado que la intervención se realizara con anestesia total para evitar cualquier posible sufrimiento de la madre. Tras el alumbramiento, dijo a una cadena de televisión: "¿Qué le voy a decir a mi familia cuando (Idil) sea grande? ¡Que es un milagro viviente!".

Los médicos deben decidir ahora sobre la situación de la madre, que desde el pasado mes de julio se encuentra en estado de coma irreversible. Está previsto que sea sometida a varias pruebas, entre ellas un electroencefalograma para verificar si hay una muerte cerebral antes de decidir si se desconectan las máquinas que la mantienen con vida.

Issa también comentó que le hubiera gustado que su hijo mayor de nueve años hubiera llegado a Turín para despedirse de su mamá "que será sepultada según el rito musulmán porque, por la difícil situación que tenemos en Somalia ni siquiera se puede pensar en llevarla a casa".

El caso de Idil, cuyo nombre significa "belleza y perfección del ser", no es el único acontecido en Italia durante los últimos años. En mayo, en Bérgamo nació a las 33 semanas de gestación Gaia, una pequeña cuya madre estaba en coma por cuatro meses.

jueves, 23 de septiembre de 2010

PADRE PIO - CARTA


Cartas del Padre Pío
11/4/1915

Hija querida del Padre celestial:

Su corazón es siempre el templo del Espíritu Santo. Que Jesús visite su espíritu y la consuele y la sostenga y saque del estado de desolación extrema en que la bondad de su Padre ha querido colocarla. Así sea. Perdone mi atrevimiento al permitirme dirigirle esta pobre carta mía sin haberle conocido nunca personalmente, porque debe saber que hace muchos años ruego al Divino Maestro darme a conocer ante El su alma y sus designios divinos sobre Ud. También ha sido beneplácito suyo manifestarme el estado actual en que Ud. se encuentra y El mismo me manda escribirle esta carta para que con ella reciba consuelo.

Que sea siempre bendito El también en esto. Hago votos ardientísimos al Señor para que la presente le sirva de mucho alivio y de total seguridad. Ahora Jesús me hace saber que no tema el amplio estado espiritual por la crisis actual que atraviesa, ya que todo resultará a gloria suya y al perfeccionamiento de Ud. El quiere que deje y abandone todos esos temores que tiene acerca de la salvación eterna, que no aumente esas sombras que el demonio va haciendo cada vez más densas para atormentarla y separarla de Dios si eso le fuera posible. Su desolación actual no es que Dios la abandone, ya que su divina misericordia la va haciendo cada vez más acepta: El permite todo esto para asemejarla a su Hijo divino en las angustias del desierto, del huerto y de la cruz. Lo mejor que puede hacer es aceptar con alegría y serenidad la prueba presente sin desear verse liberada. Humíllese bajo la poderosa y paternal mano de Dios, aceptando con sumisión y paciencia las tribulaciones que le envía para que pueda exaltarla dándole su gracia cuando El la visite.

Que toda su solicitud en medio de las tribulaciones, que la invaden totalmente, se centre en un abandono total en los brazos del Padre celeste, ya que El tiene sumo cuidado para que su alma, tan predilecta, no sea sometida al poder de Satanás.

Humíllese, pues, ante la Majestad de Dios y dele gracias continuamente, a tan buen Señor, de tantos favores con lo que sin cesar enriquece su alma de Ud. y confíe cada vez más en su divina Misericordia. No tema, vuelvo a repetirle en el Señor, quien le ha ayudado hasta ahora continuará hasta su salvación.

Ud. se salvará; el enemigo se revolcará en su rabia, siendo cierto que la misma mano que la ha sostenido hasta ahora, haciéndole enumerar infinitas victorias, continuará apoyándola hasta aquel instante en que su alma se oirá invitada por el Esposo celeste: "ven, esposa mía, recibe la corona que te he preparado desde la eternidad." Confianza ilimitada en el Señor debe tener pensando que el premio no está lejos: no pasará mucho tiempo sin que se realice en Ud. lo dicho por el profeta: "entre las tinieblas resplandecerá la luz" y luz en verdad es su actual desolación, luz que proviene de una singularísima gracia que no a todas las almas que caminan al cielo concede el Señor. Más aún, son poquísimas las almas que se hacen dignas de tal merced.

Ahora me parece que legítimamente puede ponerme esta objeción: Si es ésta una gracia -como Ud. Dice- y toda gracia da luz al alma, por qué a mí en vez de luz me trae tinieblas.? Esta réplica sería aceptable si se tratase de gracias de orden inferior, quiero decir de aquellas gracias que el Señor suele conceder a todos. Aquí, en cambio, el caso es muy diferente y yo hablo precisamente de Ud. La gracia del Señor de que se halla penetrada, sublimará su alma hasta la unión perfecta de amor. Ahora bien, el alma, antes de llegar a esta unión, y diré a esta así transformación en Dios o casi Dios por participación, necesita que sea purificada de sus defectos y de todas sus inclinaciones hacia las cosas materiales y sobrenaturales, y esto no sólo en cuanto a sus actos, sino también en cuanto a sus raíces en la mayor medida posible durante la vida presente. Necesita que sea despojada de toda potencia y de toda inclinación natural a fin de poder ser elevada a obrar de otro modo más divino que humano. Para obrar todas estas maravillas es necesario que una causa aflictiva interior las realice, y no es otra la gracia singularísima de que acabo de hablar y con la que el Señor la regala. Ahora bien, toda gracia produce luz, mejor dicho, es luz y, por consiguiente, cuanto más elevada es una gracia, tanto más sublime es su luz. Y ya que la gracia con que el Señor la ha enriquecido al presente es tan alta y sublime que tiende directamente a transformar el alma en una sola cosa con Dios, la luz que trae consigo es tan altísima que, penetrando el alma de modo trabajoso y desolador, la coloca en extrema aflicción y angustia interior de muerte. Y esto proviene de que esta gracia que produce luz tan sublime encuentra al principio el alma indispuesta para la unión mística y la penetra en forma purgativa y, por consiguiente, en lugar de iluminarla la obscurece; en lugar de consolarla la hiere, llenándola de grandes sufrimientos en el apetito sensitivo y de graves angustias y sufrimientos espantosos en sus potencias espirituales. Y así, cuando dicha luz, con estos medios, ha purgado el alma, la penetra entonces de forma iluminativa y la hace ver y la lleva a la unión perfecta con Dios.

También Santa Teresa fue sometida a tan durísima prueba: también ella experimento, y tal vez de modo bastante más penetrante que Ud., el efecto de esta luz purísima, que le hacía ver a Dios en lontananza sin tener posesión efectiva alguna, por lo que estaba transida de un dolor tan agudo que la hacía morir. Pero fue precisamente esa luz, que después de haberle purificado el espíritu con tan agudas puñaladas, lo unió finalmente a Dios con perfecto amor. El ejemplo de esta santa, mártir de amor, sírvale de estímulo y le haga combatir con fuerte ánimo para que, como ella, pueda obtener el premio a las almas generosas.

Comprendo muy bien que el encuentro es duro, penosísima la lucha, pero anímese pensando que el mérito del triunfo será y ande, la consolación inefable, la gloria inmortal y la recompensa eterna.
Termino recomendándole que viva tranquila porque nuevamente asegura Nuestro Señor Jesús Cristo que no hay lugar a tener miedo. Ensanche su corazón y deje al Señor que obre en Ud. libremente.

Ruegue por mí, que continuamente la recuerdo ante el Señor. Que Jesús la consuele siempre.

Un pobre sacerdote capuchino.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

TOLKIEN

La carta habla por sí sola y dice mucho de lo que es un hombre que cree en Cristo presente en la Eucaristía

J.R.R. Tolkien (1892-1973) era un católico convencido, pero también tuvo que madurar y sufrir en su fe. Es por ello que su testimonio de escritor, de padre de familia, de creyente, mantiene una vitalidad extraordinaria. No sólo por las películas que han dado nueva vida a su trilogía más famosa, sino por otros textos que están siendo redescubiertos y valorados, y que dicen mucho a los que seguimos en camino hacia la Casa del Padre, especialmente cuando algunos, por culpa de escándalos reales (o inventados) empiezan a poner en duda su fe en Jesucristo y su confianza en la Iglesia católica.

Por ello queremos presentar ahora parte de una carta escrita por Tolkien a su hijo Michael, el 1 de noviembre de 1963. En ese momento nuestro escritor tenía 71 años y una fama ganada tras muchos años de trabajo. La carta habla por sí sola y dice mucho de lo que es un hombre que cree en Cristo presente en el sacramento de la Eucaristía y en la Iglesia que camina, con miembros santos y pecadores, hacia la Casa del Padre.

“... Pero tú hablas de «fe debilitada»... En última instancia, la fe es un acto de voluntad, inspirado por el amor. Nuestro amor puede enfriarse y nuestra voluntad deteriorarse por el espectáculo de las deficiencias, la locura, aun los pecados de la Iglesia y sus ministros; pero no creo que alguien que haya tenido fe alguna vez, retroceda más allá de su límite por estos motivos (menos que nadie, quien tenga algún conocimiento histórico).

El «escándalo» a lo más es una ocasión de tentación, como la indecencia lo es de la lujuria (a la que no hace, sino que la despierta). Resulta convincente porque tiende a apartar los ojos de nosotros mismos y de nuestros propios defectos para encontrar un chivo expiatorio... La tentación de la «incredulidad» (que significa realmente el rechazo de Nuestro Señor y Sus Demandas) está siempre presente dentro de nosotros. Una parte nuestra anhela contar con una excusa para que salga al exterior. Cuanto más fuerte es la tentación interior, más pronta y gravemente nos «escandalizarán» los demás.

Creo que soy tan sensible como tú (o cualquier otro cristiano) a los «escándalos», tanto del clero como de los laicos. He sufrido mucho en mi vida por causa de sacerdotes estúpidos, cansados, obnubilados y aun malvados; pero ahora sé lo bastante de mí como para ser consciente de que no debo abandonar la Iglesia (que para mí significaría abandonar la alianza con Nuestro Señor) por ninguno de estos motivos: debería abandonarla porque no creo... Negaría el Santísimo Sacramento, es decir: llamaría a Dios un fraude en su propia cara.

Si Él fuera un fraude y los Evangelios, fraudulentos, es decir, episodios seleccionados con la mala intención de un loco megalómano (que es la única alternativa), en ese caso, por supuesto, el espectáculo exhibido por la Iglesia ... en la historia y en la actualidad, sería una simple prueba de un fraude gigantesco. Pero si no, este espectáculo es, ¡ay!, sólo lo que era de esperar: empezó antes de la primera Pascua y no afecta a la fe en absoluto, excepto en cuanto podemos y debemos estar muy apenados.

Pero deberíamos apenarnos por Nuestro Señor, identificándonos con los escandalizadores, no los santos, sin clamar que no podemos «tolerar» a Judas Iscariote, o aun al absurdo y cobarde Simón Pedro o a las tontas mujeres como la madre de Santiago, que trató de poner a sus hijos por delante.

Exige una fantástica voluntad de incredulidad suponer que Jesús nunca realmente «tuvo lugar», y más todavía suponer que nunca dijo las cosas que de Él se han registrado (tan incapaz era nadie en el mundo de aquella época de «inventarlas»): tales como «antes de que Abraham existiera Yo soy» (Juan VIII); «El que me ha visto, ha visto al Padre» (Juan IX); o la promulgación del Santísimo Sacramento en Juan VI: «El que ha comido mi carne y bebido mi sangre tiene vida eterna».

Por tanto, o bien debemos creer en Él y en lo que dijo y atenernos a las consecuencias, o rechazarlo y atenernos a las consecuencias. Me es difícil creer que nadie que haya tomado la Comunión, aun una vez, cuando menos con la intención correcta, pueda nunca volver a rechazarle sin grave culpa. (Sin embargo, sólo Él conoce cada una de las almas singulares y sus circunstancias).

La única cura para el debilitamiento de la fe es la Comunión. Aunque siempre es Él Mismo, perfecto y completo e inviolable, el Santísimo Sacramento no opera del todo y de una vez en ninguno de nosotros. Como el acto de Fe, debe ser continuo y acrecentarse por el ejercicio. La frecuencia tiene los más altos efectos. Siete veces a la semana resulta más nutritivo que siete veces con intervalos...

A mí me convence el derecho de Pedro, y mirando el mundo a nuestro alrededor no parece haber muchas dudas (si el Cristianismo es verdad) acerca de cuál sea la Verdadera Iglesia, el templo del Espíritu, agónico pero vivo, corrupto pero sagrado, autorreformado y reestablecido.

Pero para mí esa Iglesia, de la cual el Papa es la cabeza reconocida sobre la tierra, tiene como principal reclamo el que sea la que siempre ha defendido (y defiende todavía) el Santísimo Sacramento, lo ha venerado en grado sumo y lo ha puesto (como Cristo evidentemente lo quiso) en primer lugar. Lo último que encomendó a san Pedro fue «alimenta a mis ovejas»; y como Sus palabras deben siempre entenderse literalmente, supongo que se refieren en primer término al Pan de la Vida. Fue en contra de esto que se lanzó la revolución del Oeste de Europa (o Reforma) -«la blasfema fábula de la Misa»- y la oposición entre las obras y la fe, un mero falso indicio...

lunes, 6 de septiembre de 2010

LA GRATITUD


Dicen que de todos los sentimientos humanos la gratitud es el más efímero de todos. Y no deja de haber algo de cierto en ello. El saber agradecer es un valor en el que pocas veces se piensa. Ya nuestras abuelas nos lo decían "de gente bien nacida es ser agradecida".

Para algunos es muy fácil dar las "gracias" por los pequeños servicios cotidianos que recibimos, el desayuno, ropa limpia, la oficina aseada... Pero no siempre es así.

Ser agradecido es más que saber pronunciar unas palabras de forma mecánica, la gratitud es aquella actitud que nace del corazón en aprecio a lo que alguien más ha hecho por nosotros.

La gratitud no significa "devolver el favor": si alguien me sirve una taza de café no significa que después debo servir a la misma persona una taza y quedar iguales... El agradecimiento no es pagar una deuda, es reconocer la generosidad ajena.

La persona agradecida busca tener otras atenciones con las personas, no pensando en "pagar" por el beneficio recibido, sino en devolver la muestra de afecto o cuidado que tuvo. ¿Has notado como los niños agradecen los obsequios de sus padres? Lo hacen con una sonrisa, un abrazo y un beso. ¿De que otra manera podría agradecer y corresponder unos niños? Y con eso, a los padres les basta.

Las muestras de afecto son una forma visible de agradecimiento; la gratitud nace por la actitud que tuvo la persona, más que por el bien (o beneficio) recibido.

Conocemos personas a quienes tenemos especial estima, preferencia o cariño por "todo" lo que nos han dado: padres, maestros, cónyuge, amigos, jefes... El motivo de nuestro agradecimiento se debe al "desinterés" que tuvieron a pesar del cansancio y la rutina. Nos dieron su tiempo, o su cuidado.

Nuestro agradecimiento debe surgir de un corazón grande.

No siempre contamos con la presencia de alguien conocido para salir de un apuro, resolver un percance o un pequeño accidente. ¡Cómo agradecemos que alguien abra la puerta del auto para colocar las cajas que llevamos, o nos ayude a reemplazar el neumático averiado!


El camino para vivir el valor del agradecimiento tiene algunas notas características que implican:

- Reconocer en los demás el esfuerzo por servir

- Acostumbrarnos a dar las gracias

- Tener pequeños detalles de atención con todas las personas: acomodar la silla, abrir la puerta, servir un café, colocar los cubiertos en la mesa, un saludo cordial...

La persona que más sirve es la que sabe ser más agradecida.

sábado, 28 de agosto de 2010

EL PERDON


El Perdón


(Publicado originalmente como carta de la Madre Angélica a las familias a mediados del año 1996)

Una de las pruebas más difíciles que se enfrentan en la vida es la constatación de que se es incapaz de perdonar a alguien que nos lastimó. Jesús nos dio un ejemplo de esa actitud cuando relató la parábola del hijo pródigo que malgastó su herencia. Cuando se le acabó todo el dinero y empezó a pasar necesidad en una tierra donde había sobrevenido un hambre extrema, decidió volver a su padre, pedir perdón y solicitar ser tratado como a uno de sus jornaleros. El padre misericordioso, que nunca dejó de amar a su hijo, lo perdonó en el acto y le devolvió su lugar en la casa, como su hijo.

Pero el hermano mayor, que había permanecido fiel a su padre, se quejó. Estaba celoso de la fiesta que se había organizado en honor de su hermano pródigo. Le pareció completamente injusto que su padre honrara a ese hermano descarriado, mientras que a él nunca lo había recompensado por su lealtad y su trabajo. En lugar de alegrarse por la conversión y el regreso de su hermano, el mayor se irritó y se entristeció, y se negó a entrar en el banquete.

El padre le explicó por qué debía alegrarse: porque el hijo que estaba perdido había vuelto. En ese momento, el hermano mayor tuvo que elegir. ¿Haría caso a la súplica de su padre y se uniría a su alegría, o se encerraría en sí mismo y en su tristeza autocompasiva? ¿Iba a aceptar reconciliarse con su hermano, aunque no fuera más que por amor a su padre, o se retiraría amargado y con el corazón endurecido?

Jesús no nos contó cuál fue la reacción del hermano mayor. Tal vez quería que reflexionáramos sobre cuál sería nuestra reacción, ya que es una opción que todos, tarde o temprano, vamos a tener que hacer. Sea porque tenemos a un alcohólico en la familia, o un ser querido se hace adicto a las drogas, o un cónyuge nos es infiel o un amigo nos traiciona, todos, en algún momento, nos enfrentaremos con la opción de perdonar a quien nos hirió, incluso si esa persona no nos pide perdón.

El único remedio veraz para curar ese tipo de sufrimiento es perdonar a quien nos hirió. Por eso es que Jesús nos regaló el “Padrenuestro”. Si nosotros no perdonamos a los demás, cada vez que rezamos el Padrenuestro, ¡estamos pidiendo a Dios que no nos perdone las ofensas que hacemos contra Él! Jesús también nos dio Su propio ejemplo en la Cruz cuando dijo: “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen”.

¿Por qué es tan difícil perdonar y olvidar? Yo lo llamo “vivir en el recuerdo”. Cuando nuestra Fe y nuestra Esperanza son débiles, podemos vivir inmersos en un recuerdo triste. Durante años revivimos y reavivamos ese momento de dolor y enojo, hasta que se nos deforma el alma y se nos endurece el corazón. En ese estado, empezamos a justificar todas nuestras debilidades por esa experiencia dolorosa que recordamos una y otra vez. A esa altura, es imposible ver las propias faltas con humildad y tratar de cambiar nuestra conducta indeseable para bien. Al final, un día nos percatamos de que estamos atrapados en un ciclo sin fin de frustración, enojo y tristeza.

Esa es una situación peligrosa ya que, a menos que rompamos ese patrón, todo lo que nos suceda cada día será un recuerdo de ese incidente que nos lastimó tanto. La tensión va a ir en aumento hasta que la vida entera se va a ver destruida por frustraciones que no existen. Es fácil imaginarse al hermano mayor cargado de amargura contra su hermano descarriado durante mucho tiempo. Si eligiera rechazar la alegría de la reconciliación y el sacrificio, cosecharía solamente tristeza y tormentos. Se estaría cargando sobre las espaldas ese rencor cada vez que viera a su hermano. Pero sería la opción que él mismo escogió la que le causaría tristeza.

¿Cuál es la solución? Sin duda, no es hacer de cuenta que no tenemos problemas ni sentimientos, ni que nunca hubo ofensa. No se pueden enterrar los sentimientos ni los recuerdos a costa de una gran fuerza de voluntad. Eso no sirve.

No, la respuesta requiere de un enfoque completamente distinto. Debemos usar esos sentimientos que nos provocan dolor como una oportunidad para imitar al Padre, nuestro Dios Compasivo, Misericordioso y Amante, que hace salir el sol sobre justos e injustos. Tenemos que empezar a ver lo sucedido como algo que Él permitió que pasara para nuestra santificación, para hacernos santos según nuestra reacción ante ese acontecimiento doloroso.

En lugar de tratar de hacer de cuenta que no nos sentimos heridos, tenemos que elevar nuestra memoria a un nivel superior, reemplazando el recuerdo doloroso por las palabras de Jesús o por algún incidente de Su vida.

La memoria, una de nuestras facultades mentales, es un regalo precioso que nos dio Dios. Pero debe ser usada correctamente. La memoria debe considerarse un depósito tremendo donde podemos guardar todo lo que nos relatan los Evangelios acerca de Jesús y Su vida, llenando el lugar con Oración, Escrituras y los Sacramentos. Cada vez que recordamos una ofensa pasada, debemos reemplazar el recuerdo con palabras de Jesús, trayendo a la memoria los episodios en que Él perdonó, y cómo utilizó cada oportunidad para dar Honor y Gloria a Su Padre. Entonces, cuando aparezca un recuerdo inquietante, podemos “cambiar de carril” hacia un pensamiento diferente: uno centrado en Jesús. Esto va a lograr que nuestra memoria se eleve por sobre las cosas de este mundo, y empiece a vivir en la Palabra de Dios.

Sin embargo, este proceso de sustituir un mal recuerdo por buenos pensamientos puede utilizarse incorrectamente. Si se realiza en una esfera completamente natural, puede ayudar a cambiar el pensamiento, pero nunca nos va a provocar un cambio de vida que nos acerque a la unión con Dios. Por ejemplo: un colega nos ofende con un comentario antipático. Uno permanece callado, pero las palabras que dijo nos queman por dentro como el fuego. Hay quienes nos aconsejarán salvar esta situación a través del “pensamiento positivo”, o mediante alguna técnica como la formación de una imagen mental de una flor que flota en un lago espejado. Esto puede cambiar el patrón de pensamiento y calmar los ánimos, pero no nos va a hacer semejantes a Jesús.

No, no es esa la manera de proceder. Es Jesús quien debe ocupar el centro de nuestras facultades mentales. Jesús es el Camino a seguir para controlar nuestra memoria y nuestra imaginación. Es Jesús la Verdad que nos ayuda a elevar nuestro entendimiento por encima de nuestra limitada capacidad para ver los Misterios de Dios. Y Jesús es la Vida a través de la cual se fortalece nuestra voluntad para superar los más grandes obstáculos.

Como cristianos, debemos luchar por vivir una vida santa, la vida de un hijo de Dios –no simplemente una “buena” vida como meras criaturas de Dios-. Es solamente a través de Jesús que podemos elevarnos de una vida de imperfección o tristeza o amargura a una vida de santidad y esperanza y alegría. Dios siempre saca cosas buenas de toda situación para quienes lo aman, si no en esta vida, en la otra. Cuando ponemos nuestra confianza en nuestro Dios Amor, todas nuestras penurias pueden convertirse en escalones que nos lleven al Cielo.

Homilia DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR

  DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR VIGILIA PASCUAL cC (Sábado 19 de abril 2025) Primera : Éxodo 14, 15 – 15, 1;  Salmo : Sal 1...